“El futsal argentino dio un salto enorme, pero todavía tenemos que acortar la brecha con el interior”, afirmó Matías Lucuix

El entrenador de la Selección Argentina brindó una clínica en la Futsal Cup de Mar del Plata y analizó en Marca Deportiva Radio el presente de la disciplina, los desafíos de profesionalización, el seguimiento de jugadores y el valor de su rol al frente del combinado nacional.

Matías Lucuix, DT de la Selección Argentina de Futsal.

La quinta edición de la Futsal Cup, un clásico de cada cierre de año en Mar del Plata, tuvo este jueves una visita de lujo: el director técnico de la Selección Argentina de futsal, Matías Lucuix, quien junto a su cuerpo técnico ofreció una clínica para los jóvenes que participan del certamen organizado por Banco Provincia.

En charla con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), Lucuix destacó la importancia de acercarse a jugadores y entrenadores de todo el país.Siempre tratamos de escuchar mucho a los entrenadores y entender las problemáticas de cada región. A partir de ahí intentamos aportar nuestro granito de arena para que el futsal siga desarrollándose”, señaló.

El entrenador explicó que en estos espacios lo central es primero escuchar para luego ofrecer herramientas desde la experiencia. “Los chicos tienen ganas de aprender y mejorar. Nosotros acompañamos ese proceso para que sigan enamorándose del futsal, una actividad que crece todos los días”, remarcó.

“Hay un semiprofesionalismo en Buenos Aires y amateurismo en el interior”

Consultado por el presente del deporte, Lucuix describió una realidad con contrastes marcados. La liga de Buenos Aires ha mejorado muchísimo y hoy la Primera División es casi un semiprofesionalismo, con jugadores remunerados que viven de la actividad. Pero en el interior los equipos siguen siendo amateurs, los chicos trabajan, entrenan de noche y hacen varias actividades”, explicó.

Por eso, aseguró que uno de los desafíos principales es acortar esa brecha dentro del país. Estamos trabajando para regularizar la situación de jugadores y entrenadores. Ese es el paso que falta para afianzar una actividad que ha dado un salto enorme. Somos un deporte joven, con unos 20 años de historia, y el crecimiento reciente ha sido tremendo”, apuntó.

“Se entrena menos de lo que uno quisiera”

Sobre su rol cotidiano como seleccionador, Lucuix admitió que no se entrena tanto como en un club. Uno se acostumbra más a mirar que a dirigir. Hacemos un gran trabajo de observación, análisis y participación en encuentros y congresos. El tiempo real de entrenamiento con la selección es cada vez menor”, explicó.

Actualmente el cuerpo técnico sigue de cerca una lista de entre 20 y 25 jugadores seleccionables, divididos por puestos y zonas geográficas. “Muchos los conocemos desde juveniles. El desafío es analizar qué puede aportar cada uno en el contexto selección, que es distinto al club”, señaló.

“La Selección me llegó en un momento difícil y me volvió a renacer”

En el cierre, Lucuix habló del significado personal de dirigir al equipo nacional. La Selección es lo máximo. Me llegó en un momento difícil de mi vida y me volvió a renacer, confesó. “Represento una bandera y a muchos entrenadores que desearían estar en mi lugar. La responsabilidad no es solo con el resultado, sino también con el proceso, con el desarrollo de juveniles y con dejar algo para la actividad”.

Con la Copa América 2026 en el horizonte y un futsal argentino en pleno desarrollo, el entrenador reforzó su objetivo principal: Queremos seguir dando pasos hacia adelante, con crecimiento sostenido y una estructura que dé estabilidad a todos”.