Azul Benítez: la marplatense que llevó a Las Panteras al trono de América
En 2025, la armadora de Mar del Plata vivió un año para el recuerdo: con la camiseta albiceleste conquistó la Copa América de vóley femenino en Brasil, un título histórico para Argentina, e impuso su sello en la elite de Las Panteras, dejando una huella imborrable en la historia del deporte local.

Hay gestas que quedan grabadas en la memoria colectiva no por su duración, sino por su intensidad. El 2025 de Azul Benítez se inscribe en esa hoja de epopeyas deportivas, como una temporada en la que la tenacidad, el corazón y la técnica se combinaron para escribir una página única en la historia del vóley argentino y, especialmente, marplatense.
Desde pequeña, Benítez supo que el vóley no se juega solo con los brazos, sino también con la mente y la entrega. Ese sello personal se potenció con el tiempo hasta llevarla a vestir la camiseta de Las Panteras, la Selección Argentina de vóley femenino, en un año decisivo para el crecimiento internacional del equipo.
La cita más resonante llegó en julio de 2025 en Betim, Brasil, cuando Las Panteras afrontaron la primera edición de la Copa América de Vóley Femenino. Argentina llegó con confianza tras victorias sólidas en partidos previos ante rivales como Perú y Chile, y con el sueño intacto de desafiar la historia.
Y fue justamente en tierras brasileñas, bajo el canto de miles de espectadores, donde aquella posibilidad se transformó en realidad. En la final, Las Panteras se impusieron ante Brasil por 3-1 con parciales contundentes que reflejaron la ambición de un equipo decidido a dejar su marca. Aquella victoria histórica no solo le dio a Argentina la medalla de oro en la Copa América de vóley 2025, sino que también representó la primera vez que el seleccionado femenino conquistó este título continental.

Para Azul, ser parte de ese plantel fue mucho más que un logro deportivo: fue consagrar años de esfuerzo, viajar los caminos de la superación y reafirmar que las marplatenses también pueden alzar las banderas más altas del vóley en el continente. Su rol de armadora —el cerebro en la cancha, la que distribuye cada ataque y articula cada jugada— fue pieza clave en la estructura colectiva que supo imponerse ante rivales de gran calibre.
La conquista tuvo un sabor especial: se ganó en la casa del principal rival histórico, ante un Brasil que suele dominar las instancias finales y con el público local como testigo exigente. Pero Las Panteras respondieron con carácter, inteligencia y una química que se sintió en cada punto.
Más allá de ese título continental, el año de Benítez también incluyó otros capítulos relevantes con el seleccionado mayor, como su participación en la preparación para el Mundial de vóley FIVB, donde Argentina jugó amistosos y giras internacionales como parte de su puesta a punto. Aunque Las Panteras no pudieron avanzar más allá de la instancia de grupos en el Mundial de Tailandia —con un saldo de una victoria y dos derrotas— la presencia de la armadora marplatense sumó experiencia y aprendizaje en el nivel más alto del vóley mundial.
Así, el 2025 de Azul Benítez no se reduce a un solo torneo o a una sola victoria. Es una temporada que se cuenta en hitos: en la gloria continental conquistada, en el crecimiento colectivo de un equipo que mira hacia arriba, y en la proyección de una jugadora que lleva el nombre de Mar del Plata en lo más alto del vóley argentino. Su historia ya queda encendida en la memoria de quienes vibraron con ese título en Brasil, como la prueba de que el trabajo constante, la pasión y la convicción pueden transformar sueños en realidad.
Y cuando el balón vuelva a volar, Azul seguirá allí, con la mirada firme, articulando jugadas, liderando desde el centro de la cancha y recordándole al vóley que su historia apenas comienza.
