Tomás Quinteros: “Nunca terminamos de formar un equipo y eso se terminó pagando”
El marplatense habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) después del descenso de Pergamino Básquet en la Liga Argentina. Analizó una temporada compleja, marcada por lesiones y cambios en el plantel, y reflexionó sobre su primera experiencia fuera de Unión.

La temporada 2025/26 de la Liga Argentina dejó un sabor amargo para Tomás Quinteros. El base marplatense disputó su primer año fuera de Unión y lo hizo con la camiseta de Pergamino Básquet, equipo que finalmente terminó descendiendo tras perder el duelo decisivo ante Deportivo Norte. Con el tiempo suficiente para empezar a procesar lo sucedido, el jugador dialogó con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y analizó lo que dejó un año difícil tanto en lo colectivo como en lo personal.
“Obviamente no era lo que esperábamos, pero hoy cuando analizamos todo lo que pasó durante la temporada era dentro de todo inevitable”, reconoció el marplatense, que explicó que las complicaciones internas del equipo fueron constantes desde el inicio. “Pasaron muchas cosas en lo interno que te daban a entender lo que podía pasar. Nosotros igual estábamos ilusionados porque siempre teníamos una oportunidad de zafar, incluso le ganamos a Provincial y fuimos totalmente ilusionados a jugar contra Norte”, recordó.
El desenlace terminó siendo doloroso, sobre todo por lo que implica perder la categoría, pero Quinteros también intentó poner la situación en perspectiva: “Las sensaciones fueron muy feas, pero son cosas que pasan. En este deporte siempre hay alguien al que le toca descender y esta vez nos tocó a nosotros”.
Uno de los factores que, según el propio jugador, marcó el rumbo del equipo fue la dificultad para consolidar una estructura estable a lo largo del torneo. “Nunca terminamos de formar un equipo. Arrancamos la pretemporada con pocos mayores, después se sumaron jugadores, hubo lesiones, cortes de extranjeros y cambios. Siempre era una cosa que traía otra”, explicó.
En ese contexto, el plantel también sufrió por la falta de recambio. “Éramos un equipo muy corto para competir con los demás. No teníamos un base suplente natural, yo a veces tenía que cumplir ese rol para darle descanso a «Juani» Bello. Tampoco teníamos un pivote natural y en esta categoría eso se siente mucho porque todos los equipos que pelean arriba tienen uno que juega fuerte cerca del aro”, detalló.
A pesar de las dificultades, Quinteros destacó la fortaleza del grupo fuera de la cancha como uno de los pocos aspectos positivos de la temporada. “El grupo era muy unido. Eso ayudó a llevar la temporada mucho mejor de lo que hubiera sido con un grupo malo. Dentro de todo fue algo positivo”.
Desde lo personal, el año también representó un desafío importante. Después de haber desarrollado toda su carrera en Unión, el base decidió salir por primera vez de Mar del Plata en busca de crecimiento deportivo. La experiencia, aunque dura, le dejó aprendizajes. “Me hizo madurar mucho. Uno aprende con estas situaciones y trata de tomar todo lo malo para estar preparado la próxima vez”, señaló.
Incluso dentro del equipo tuvo que adaptarse a un rol distinto al que estaba acostumbrado. “Yo fui con la idea de jugar de escolta y terminé siendo base, con un rol totalmente distinto al que tenía en Unión. Por momentos me sentí incómodo, pero también es parte del aprendizaje”.
Ahora, ya de regreso en Mar del Plata, Quinteros atraviesa un tiempo de pausa antes de definir su futuro. Sin decisiones tomadas todavía, el jugador reconoce que evaluará distintas posibilidades junto a su representante. “La balanza está ahí. Me gustó irme de la ciudad porque conocés otra gente y otra realidad, pero también está la posibilidad de volver. Habrá que ver qué pasa con Unión y qué equipos se interesan”, explicó.
Mientras tanto, mantiene una mirada agradecida por poder seguir vinculado al básquet profesional. “No estoy en una posición de elegir a dedo, pero mientras tenga la suerte de trabajar de esto que es lo que me gusta, me siento totalmente afortunado”.
