La lluvia y un problema de visibilidad forzaron al abandono a Diego Verriello en Toay

Con la rotura del motor del limpiaparabrisas en su auto, el marplatense Diego Verriello debió abandonar en la fecha del Top Race que se desarrolló en Toay.

Diego Verriello girando en Toay.

El piloto de Mar del Plata no pudo plasmar en la carrera final el gran potencial que el Fiat Cronos del Octanos Competición había demostrado durante el fin de semana de la cuarta fecha del Top Race en La Pampa. Las intensas precipitaciones desatadas este domingo sobre el circuito pampeano derivaron en la rotura del motor del limpiaparabrisas de su unidad, obligándolo a desertar de forma prematura por la total falta de visibilidad en pista.

La jornada de domingo en el Autódromo de Toay estuvo completamente dominada por las inclemencias climáticas. Las fuertes lluvias caídas antes del mediodía transformaron las condiciones del veloz trazado de 4.174 metros, forzando a las autoridades y a los pilotos a iniciar la competencia final en fila india por razones de seguridad.

Ubicado expectante en el pelotón tras el gran segundo puesto obtenido en la clasificación del sábado, Diego Verriello se perfilaba como uno de los serios candidatos a dar pelea por los puestos de vanguardia.

Sin embargo, los golpes de escena no tardaron en llegar en el inicio mismo de la prueba. El agua acumulada en pista exigió al máximo los elementos periféricos de los autos, provocando la rotura del motor del limpiaparabrisas en el Cronos #101.

Sin posibilidad de limpiar el parabrisas y ante el inminente peligro que significaba transitar a ciegas en un circuito de altas velocidades, el marplatense debió tomar la dura decisión de hacer abandono de la competencia.

Pese al trago amargo por el abandono prematuro, el balance del fin de semana para la estructura dirigida por Christian Martínez terminó siendo sumamente exitoso en el resultado global, ya que el equipo Octanos Competición logró monopolizar los escalones del podio con el triunfo de Nereo Queijeiro, escoltado por Juan Pablo Traverso y Ayrton Gardoqui.

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