«Era un loco que nos hizo vivir una época hermosa»: el emotivo recuerdo de Jorge Muzzio sobre Domingo Robles
El ex vicepresidente de Peñarol y uno de los dirigentes más cercanos a Domingo Robles recordó en Marca Deportiva Radio al histórico presidente «milrayitas», fallecido este miércoles. Destacó su liderazgo, su capacidad para hacer realidad proyectos impensados y la huella que dejó en el deporte marplatense.

La noticia del fallecimiento de Domingo Robles provocó una profunda conmoción en el deporte de Mar del Plata. Histórico presidente de Peñarol y uno de los dirigentes más influyentes de la historia deportiva de la ciudad, su legado trasciende los títulos obtenidos y las obras realizadas. Así lo reflejó Jorge Muzzio, ex vicepresidente de la institución y uno de sus colaboradores más cercanos durante los años dorados del club, en una entrevista concedida a Marca Deportiva Radio (FM 99.9).
«Fue un dirigente que marcó la historia de Peñarol y también la del deporte de Mar del Plata», resumió Muzzio al ser consultado sobre cómo definir a Robles para las futuras generaciones.
Arquitecto de profesión, Muzzio trabajó junto al dirigente en numerosas obras institucionales y recordó que la impronta de Robles todavía puede verse en cada rincón del club. «Estoy apoyado en el ascensor que nos costó tanto conseguir y que solamente podía conseguir un loco como él. El ascensor es una anécdota, el gimnasio que después llevó su nombre es otra. Desde lo institucional y desde lo deportivo, todo lo que se logró en esa época fue impresionante», señaló.
Para quien compartió años de gestión a su lado, una de las principales virtudes de Robles era su capacidad para detectar talentos y potenciar a quienes lo rodeaban.
«Si tenías una virtud, él la encontraba y la potenciaba. Éramos una banda de quince o veinte personas trabajando continuamente. Hoy, a la distancia, podemos ver los frutos de aquella época hermosa que nos hizo vivir este loco», destacó.
Las anécdotas se suceden una tras otra cuando se habla de Robles. Desde la llegada de figuras emblemáticas del básquet argentino hasta proyectos que parecían imposibles y terminaron convirtiéndose en realidad. Uno de los casos más recordados fue la contratación de Andrés Nocioni durante el lockout de la NBA.
«Cuando nos dijo que iba a venir Nocioni, nadie lo podía creer. Y vino. Hace poco me encontré con él en el cumpleaños de la hija de Leo Gutiérrez y me dijo: ‘¿Cómo no me voy a acordar de ustedes con el loco que tenían de presidente?’. Eso te marca la dimensión de lo que era Domingo», relató entre sonrisas.
Más allá de los logros deportivos, Muzzio remarcó el impacto humano que tuvo Robles en quienes compartieron su camino. «Era un vivo de la vida. Salía de cualquier discusión con un chiste, con una frase. Cuando hacíamos el gimnasio yo le decía que había que pagar las cosas y me respondía: ‘Con plata construye cualquiera, nosotros tenemos que hacerlo sin plata’. Siempre tenía una salida distinta, una manera de empujar para adelante», recordó.
La capacidad para convencer, liderar y contagiar entusiasmo aparece como uno de los rasgos más repetidos entre quienes trabajaron junto a él. «Nos exigía permanentemente. Terminaba un partido y ya estaba pensando en lo siguiente. Tenía una cabeza distinta. Claro que discutíamos muchas veces, pero siempre lograba que todos fuéramos por más», agregó.
A pocas horas de su partida, el impacto emocional todavía resulta difícil de asimilar para quienes compartieron aquella etapa histórica de Peñarol.
«El shock de no tenerlo es muy grande. Fue un grande realmente. Cada uno de nosotros puede contar cien anécdotas de Domingo. Nos metió en una locura hermosa y nos hizo vivir momentos que jamás vamos a olvidar», concluyó Muzzio.
Con su fallecimiento, se cierra un capítulo fundamental en la historia del deporte marplatense. Sin embargo, la huella de Domingo Robles permanece viva en las obras que impulsó, en los títulos que ayudó a conquistar y, sobre todo, en las personas que acompañó y marcó a lo largo de su camino.
