Sofía Luna, campeona argentina y una historia de superación: “Ser mamá le quitó mucho peso a los resultados”

La atleta marplatense se consagró por primera vez campeona argentina en los 10.000 metros y además consiguió la medalla de bronce en los 5.000. Después de su regreso al atletismo tras la maternidad, habló con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y contó cómo atraviesa este gran presente, la importancia de su familia y el nuevo desafío de representar a la Argentina.

Sofía Luna atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva. La atleta marplatense se consagró campeona argentina en los 10.000 metros durante el Campeonato Argentino disputado en Rosario y, además, consiguió la medalla de bronce en los 5.000 metros. Un doble resultado que adquiere todavía más valor por el contexto en el que llegó: poco más de un año después de haber retomado la actividad tras convertirse en mamá.

La marplatense habló con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y reconoció que todavía disfruta de un presente que, tiempo atrás, parecía difícil de imaginar.Significa un montón porque fui mamá hace un año y siete meses y la verdad que no pensé que podía volver a correr y en mi mejor momento. Hoy estoy viviendo mi mejor momento, aseguró.

Luna contó que la maternidad modificó completamente su relación con el deporte y, particularmente, con la presión que durante tantos años había sentido alrededor de los resultados. Actualmente continúa amamantando y reconoce que la combinación entre el entrenamiento y su rol de madre representa un desafío cotidiano.

Ser mamá le quitó mucho peso a los resultados. Hoy se dan más natural, sin presión, y eso a mí en particular me hizo muy bien. Me cambió la vida, explicó.

Incluso utilizó una imagen que resume perfectamente cómo cambió su perspectiva.El día que me preparé la mochila para ir a competir, antes de meter las zapatillas de clavos metí los pañales de mi hijo, relató entre risas. Y agregó: Creo que ser mamá le quitó mucho peso a los resultados y hoy se dan más natural, sin presión”.

Esa nueva manera de afrontar las competencias terminó dando sus frutos. Luna entendió que podía seguir disfrutando del atletismo sin que cada carrera estuviera condicionada por la necesidad de alcanzar determinadas marcas.

Gracias a Dios decidí ser mamá, porque en un momento no estaba en mis planes, y alejarme un poquito del deporte me hizo darme cuenta de que amo el deporte, que amo correr y que esto me lo tenía que tomar con mucha más tranquilidad, sostuvo.

En ese proceso también fue fundamental el acompañamiento familiar. La atleta destacó especialmente el rol de su marido, quien se convirtió en una pieza fundamental para que pudiera sostener el entrenamiento y volver a competir en este nivel.

Tengo un equipo tremendo atrás, como mi marido, que se pone todo al hombro. Gracias a él puedo estar hoy en este nivel, sin duda, remarcó.

Un 10.000 metros de película

La consagración argentina tuvo además un condimento particular. La definición de los 10.000 metros estuvo marcada por una situación insólita: durante la competencia hubo un error y no se indicó correctamente la cantidad de vueltas que faltaban.

Hubo un error, faltaba una vuelta y no nos la cantaron. Con la chica que terminó segunda nos hablábamos y nos preguntábamos si faltaban dos vueltas o una. No entendíamos, contó Luna.

La situación generó incertidumbre incluso entre el público, que comenzó a alentarlas y a indicarles que todavía quedaba recorrido. Sin embargo, la marplatense logró mantenerse enfocada y esperar el momento para definir la competencia.

Las dos veníamos muy bien y estábamos esperando el remate final. Me di cuenta y empezamos. Para mí fue la carrera, pero estuvo muy peleada”, recordó.

Así llegó el primer título argentino de su carrera, una conquista que tiene un significado especial después de tantos años buscando ese objetivo.

De los 12 años a la Selección

La historia de Luna con el atletismo comenzó cuando tenía apenas 12 años. Su llegada al deporte estuvo directamente vinculada con Leonardo Malgor, quien por entonces daba clases gratuitas y detectó condiciones en la joven marplatense.

Soy de una familia de bajos recursos y el atletismo era gratuito. No se necesitaba mucho más que un par de zapatillas, así que me pudieron anotar, fui y me encantó. Leo vio alguna condición en mí y me invitó a la pista”, relató.

Desde entonces comenzó un camino que incluyó momentos de enorme satisfacción, pero también muchas frustraciones. Luna sabe que en el atletismo son muchas más las veces que se pierde que las que se gana, aunque siempre encontró respaldo en su familia y en quienes la acompañaron durante su formación.

Leo es un entrenador muy duro, muy duro, pero ve la parte humana, así que creo que también él me ayudó bastante”, destacó sobre Malgor.

En ese recorrido también tuvo la posibilidad de compartir generación y entrenamientos con algunos de los nombres más importantes del atletismo marplatense, como Marita Peralta, Mariano Mastromarino, Diego Lacamoire, Florencia Borelli y, actualmente, Micaela Levaggi.

Yo veía a Marita ganar carreras, seguía sus clasificaciones olímpicas, igual que las del Colo y las de Flor. Imaginate tener esos compañeros y decir ‘yo quiero lo mismo, ¿por qué yo no puedo?’ Ellos me han inspirado bastante, reconoció.

También destacó a Levaggi, con quien comparte actualmente parte de sus entrenamientos y que representa otro ejemplo cercano de superación y búsqueda permanente de objetivos.

Un nuevo sueño con la camiseta argentina

El título nacional rápidamente abrió una nueva puerta para Luna. Después de su gran actuación, recibió la confirmación de que clasificó para representar a la Argentina en los Juegos ODESUR, donde competirá en los 10.000 metros.

La noticia representa otro sueño cumplido para una atleta que apenas hace poco más de un año retomaba los entrenamientos.

Cuando llegué a la pista con Leo le dije que quería correr y me respondió: ‘Tranquila, vamos a empezar tres veces por semana’. Después me puso este objetivo. Me dijo que se hacían los Juegos ODESUR en Argentina y que yo podía hacer las marcas”, contó.

En aquel momento, los tiempos que le planteó su entrenador parecían prácticamente inalcanzables.Me parecieron una locura porque nunca los había hecho y hacía poquito que estaba volviendo a correr. Pero Leo es así. Le dije que para mí sería un sueño lograrlo, lo intentamos y salió”, señaló.

Ahora, con la clasificación confirmada, comenzará una nueva etapa de planificación junto a Malgor, aunque Luna tiene muy claro cuál es su prioridad.

Primero soy mamá. Mi prioridad es el bebé y sus necesidades y después veremos cómo planifico un calendario ya a un nivel más importante”, remarcó.

La marplatense reconoce, de todos modos, que haber llegado nuevamente a la Selección en la categoría mayores representa un logro enorme.

Es algo que soñaba desde muy chiquita. Ya había estado en la Selección en otras categorías, pero en mayores obviamente siempre es mucho más difícil y conseguirlo es un logro gigante en mi carrera deportiva”, afirmó.

Y como buena atleta, ya piensa en lo que viene. Ahora quiero más, obviamente, cerró.

El título argentino en los 10.000 metros, la medalla de bronce en los 5.000 y la clasificación a los ODESUR marcan un presente extraordinario para Sofía Luna. Pero detrás de los resultados hay también una historia de regreso, maternidad, acompañamiento familiar y una nueva manera de disfrutar el atletismo. Y quizás allí esté una de las claves de su mejor versión.

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