Kimberley perdió en Bahía Blanca por una jugada desafortunada

El «Dragón» cayó 1-0 ante Olimpo en un duelo que se definió por una jugada donde Brian Guille estrelló un balón en el palo y en el rebote, le pegó en el talón a Báez hasta meterse en el arco.

Kimberley no pudo sumar en Bahía Blanca.

Kimberley jugó un partido muy trabado y difícil en Bahía Blanca. Sabía que no sería fácil el encuentro ante Olimpo de Bahía Blanca por la Fecha 5 del Nonagonal B en el Federal «A», pero terminó perdiendo por 1-0 con un gol en el complemento, donde la fortuna estuvo del lado del dueño de casa. De todas maneras, siguen cerca en la lucha por la clasificación.

El equipo de Mignini pudo quitarle el balón al dueño de casa para trabajarlo con tiempo y espacio. Con Zárate como eje creativo, pudo inquietar hasta llegar al área pero sin profundidad aún para definir. Fiel a su estilo, el «Dragón» no especuló ni mucho menos. Olimpo tampoco le quería regalar espacios y cuando tenía la pelota era vertical pateando al arco cada vez que podía. Los primeros tiros, no fueron al arco, pero era un detalle a considerar.

Llegando a los 20 minutos, empezó a equilibrar el desarrollo el conjunto bahiense con Susvielles como eje del ataque. El ex Alvarado estaba muy participativo y organizaba los ataques. También tuvo de cabeza una situación clara en un tiro libre, pero cabeceó desviado.

Pasó poco pero la tendencia de control de balón volvió a cambiar en los minutos finales, aunque se jugaba de área a área y con pocas situaciones de gol.

El inicio del segundo tiempo fue favorable para Olimpo. Primero lo tuvo Stancato y la pudieron sacar sobre la línea; pero después empezó a mover mejor la pelota y en una buena construcción colectiva, a los 10 minutos llegó la apertura del marcador. Brian Guille definió una serie de toques con un remate al arco bien esquinado. Pegó en el palo y con mala fortuna, la pelota rebotó hacia el cuerpo de Báez para luego meterse en el arco. Era el 1-0 comenzando el complemento.

La jugada tuvo su impacto en el cotejo porque le costó unos minutos después reacciona. Incluso el dueño de casa podría haber aumentado la cuenta pero no tuvo suficiente precisión. De a poco, con el correr de los minutos, empezó a emparejar otra vez el desarrollo pero le costó mucho ser preciso para exigir a Lungarzo.

En un partido complejo y trabajado, la diferencia cayó del lado del local en una jugada desafortunada de Nicolás Báez, pero que le sirvió para ganar los 3 puntos. Como en Río Cuarto, el «Dragón» se volverá masticando bronca pero sabiendo que todavía está en la pelea por la clasificación cuando le quedan cuatro partidos por delante.

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