Duilio Botella: “Ojalá esta experiencia nos fortalezca y nos haga crecer”
El entrenador de Círculo Deportivo habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) después de la permanencia conseguida ante Sol de Mayo. El equipo de Otamendi empató 1-1 y se impuso en los penales, con cuatro atajadas de Pedro Fernández, para continuar en el Federal A. Botella habló del alivio, de una temporada que definió como “difícil” y de la necesidad de hacer autocrítica: “Tuvimos falencias en las dos áreas que no nos permitieron tener una campaña muchísimo mejor”.

El alivio llegó después de cuatro meses de tensión. Círculo Deportivo consiguió mantener su lugar en el Federal A tras igualar 1-1 ante Sol de Mayo de Viedma y quedarse con el desempate en una definición por penales que tuvo como protagonista excluyente a Pedro Fernández, autor de cuatro atajadas. Para Duilio Botella, sin embargo, la celebración estuvo inevitablemente atravesada por todo lo que significó el recorrido previo. “Hoy, si me decís qué siento, es alivio”, reconoció el entrenador en diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), apenas después de haber podido descansar por primera vez casi con normalidad tras varias semanas de tensión.
“Poder mantener la categoría es algo importante. Si te vas al descenso te queda una manchita”, explicó Botella, poniendo en palabras una sensación que excede al resultado del último partido. El técnico destacó especialmente el trabajo de los jugadores, del cuerpo técnico y de los dirigentes, pero también valoró una cuestión que consideró fundamental durante toda la temporada: el cumplimiento de los compromisos asumidos con el plantel. “La dirigencia siempre estuvo al día con el plantel. Por ahí en otros lugares, si vas último no te pagan y ese tipo de cosas que no tendría que ser, pero que es así”, señaló. La permanencia, entonces, terminó funcionando como un alivio colectivo después de un año que había comenzado con otras expectativas.
Porque la realidad de Círculo estuvo lejos de lo imaginado cuando comenzó la temporada. El equipo tuvo que convivir con la necesidad de sumar desde las primeras fechas y, cuando Botella asumió, ya llevaba buena parte del torneo jugando con la presión de no poder dejar puntos en el camino. “El equipo que va en el fondo juega obligado”, explicó. La posibilidad de superar primero a Santamarina y después alcanzar a Sol de Mayo permitió llegar al desempate, pero también fue la consecuencia de una campaña en la que, según el entrenador, el equipo dejó escapar demasiadas oportunidades.
Botella no buscó refugiarse en la mala suerte para explicar lo ocurrido. Por el contrario, insistió varias veces en la necesidad de hacer una autocrítica y diferenciar aquellas situaciones fortuitas de los errores propios. “Tuvimos falencias en las dos áreas que no nos permitieron tener una campaña muchísimo mejor de la que tendríamos que haber tenido”, afirmó. Incluso, junto con su cuerpo técnico, hicieron las cuentas de los puntos que consideran que Círculo pudo haber conseguido: diez más durante la fase de campeonato y otros nueve en la Reválida. “Si hubiéramos tenido justeza en la definición y si hubiéramos defendido mejor”, explicó, el escenario habría sido completamente diferente.
El partido ante Sol de Mayo, justamente, fue para Botella un reflejo de lo que había sido el equipo bajo su conducción. Círculo fue superior durante buena parte del encuentro, tuvo situaciones para ganarlo en los 90 minutos y también durante el tiempo suplementario, pero terminó necesitando de los penales para definir su permanencia. “Yo creo que Círculo fue más que Sol de Mayo todo el partido. Mucho más en el alargue. Lo podríamos haber ganado en los 90 minutos, también lo podríamos haber ganado en el alargue, pero bueno, se dio a través de los penales y las atajadas de Pedro”, sostuvo.
La definición desde los doce pasos terminó siendo el cierre perfecto para una temporada que, en muchos aspectos, se había decidido por pequeños detalles. Fernández atajó cuatro penales y le dio a Círculo la posibilidad de respirar después de una campaña en la que cada partido parecía tener una importancia definitiva. Botella, de todos modos, evitó reducir todo a la actuación del arquero y volvió a mirar el recorrido completo. Recordó partidos como los de Costa Brava y Santamarina, en los que Círculo tuvo oportunidades para obtener mejores resultados y terminó perdiendo por situaciones puntuales. “No podemos hablar de mala suerte si a vos te cabecean adentro del área chica”, ejemplificó, marcando que algunas de las dificultades fueron consecuencia directa de errores que deberán corregir.
El técnico también puso como ejemplo el partido ante Costa Brava, uno de los que más le quedó grabado. Según su análisis, Círculo dominó el encuentro, generó situaciones y su rival prácticamente no consiguió rematar con peligro, pero un córner que terminó convertido directamente en gol terminó definiendo el partido. Algo similar ocurrió ante Santamarina: Círculo ganaba 1-0, tuvo oportunidades para ampliar la diferencia y terminó perdiendo 2-1 después de dos acciones de pelota parada. “Tuvimos un montón de situaciones para sumar muchos más puntos de los que tenemos”, resumió.
La permanencia también dejó una evaluación abierta respecto del futuro. Botella fue claro al señalar que Círculo es un club en el que se puede trabajar y destacó especialmente el aspecto humano y el cumplimiento de la dirigencia. Pero también advirtió que la situación deportiva se viene repitiendo desde hace varias temporadas y que, por eso, las respuestas no deberían buscarse exclusivamente en el entrenador o en los jugadores. “Han pasado un montón de técnicos, un montón de jugadores y la situación se repite. O sea que hay alguna situación que el dirigente tiene que detectar y tratar de resolverla”, sostuvo. Para el entrenador, hay una discusión más profunda que tiene que ver con hacia dónde quiere apuntar la institución y qué proyecto pretende construir.
¿Y él? Botella no quiso adelantarse. Después de un cierre de temporada marcado por la tensión y el desgaste, prefirió correrse por unos días del fútbol y recuperar la cabeza antes de tomar cualquier decisión. “A mí no me gusta decir muchas cosas así porque parece que uno está ofreciendose y no es así”, respondió cuando fue consultado sobre la posibilidad de continuar al frente del equipo. “Los dirigentes determinarán. En el caso mío, para mí fue un año difícil en muchos aspectos”, agregó, recordando también su salida de Santamarina y los problemas que arrastra desde aquella etapa.
La necesidad de parar no es una frase hecha. Botella contó que después del partido con Sol de Mayo no pudo dormir y que tampoco lo consiguió al día siguiente. Recién al regresar a su casa en Tandil logró descansar casi toda la noche. “Vengo de semanas de dormir poco”, contó. La explicación tiene que ver con una dimensión que muchas veces queda escondida detrás de los resultados: el desgaste emocional de un entrenador que durante meses vive con la obligación de no perder. “Es un trabajo que es re lindo, pero emocionalmente tiene un desgaste tremendo”, explicó.
En ese sentido, Botella resumió los últimos meses con una frase que refleja la magnitud de la experiencia: “Tuvimos cuatro meses y te digo que tres meses fueron de una angustia”. Cada semana parecía una final, cada resultado modificaba el panorama y cada partido podía acercar o alejar a Círculo de la permanencia. El último, finalmente, terminó con alivio. No fue la temporada que imaginaban, pero sí terminó con el objetivo mínimo conseguido.
Ahora llegará el tiempo de analizar, corregir y decidir. Botella sabe que hubo errores y que también hubo partidos en los que Círculo mostró argumentos para estar mucho más arriba. Pero, sobre todo, entiende que una experiencia de estas características debe servir para algo más que sobrevivir. “Ojalá nos sirva para el futuro, para estar más fuertes, para poder enfrentar situaciones con otra cabeza y que sea una experiencia que nos fortalezca, que nos haga crecer”, cerró. La permanencia ya está asegurada. Lo que viene será descubrir qué aprende Círculo de todo lo que tuvo que sufrir para conseguirla.
