Celeste Selent, la jugadora más longeva en disputar la Liga Nacional Femenina: una vida ligada a Peñarol
Con 42 años, 11 meses y 11 días, la jugadora del Milrayitas estableció una marca histórica en el partido ante Unión Bahía. Formada en el club desde minibásquet, tuvo pasos por las selecciones de Mar del Plata y de la Provincia de Buenos Aires, integró la preselección argentina U16 y fue protagonista de distintas etapas del básquet femenino marplatense.

Celeste Selent escribió una página especial en la historia de la Liga Nacional Femenina. Con 42 años, 11 meses y 11 días, se convirtió en la jugadora de mayor edad en disputar un partido de la competencia, superando por dos días la marca que pertenecía a Gabriela Herrera. Lo hizo con la camiseta de Peñarol, el club que la recibió desde sus primeros pasos en el minibásquet y que continúa siendo una parte central de su historia deportiva.
Su vínculo con el Milrayitas comenzó cuando era una niña. Llegó a la institución porque su tía conocía a Laura Cors, en un recorrido que con el tiempo se transformaría en una extensa relación con el básquet del club. Desde sus primeros años de formación, Selent fue creciendo dentro de la estructura de Peñarol hasta alcanzar una oportunidad importante: integrar la preselección argentina U16.
Aquella etapa le permitió acercarse al máximo nivel juvenil y quedó muy cerca de vivier una experiencia internacional en Mar del Plata. El equipo argentino disputó un Torneo de las Américas en la ciudad, una competencia que reunió a algunas de las principales promesas del continente. Entre ellas, en la selección de Estados Unidos, se encontraba Diana Taurasi, quien luego construiría una de las carreras más destacadas de la historia del básquet femenino. Selent fue la jugadora número 13 y no pudo jugar el torneo.

En su recorrido también tuvo participación en las selecciones de Mar del Plata y de la Provincia de Buenos Aires, representando al básquet local y provincial en distintas etapas. Ya en Primera División, decidió continuar su camino en Teléfonos, donde jugó junto a amigas, antes de regresar a Peñarol para formar parte de la primera participación del club en la Liga Nacional.
Ese regreso conectó distintas etapas de su trayectoria: la jugadora que había comenzado en minibásquet volvía a vestir los colores de la institución en un desafío nacional. Años después, su continuidad en el equipo volvió a tener un papel destacado en el crecimiento del básquet femenino del club.
En 2025, Selent fue protagonista de la consagración de Peñarol en el Provincial de Clubes Mayores Femenino. En la final frente a 9 de Julio de Bahía Blanca, ganada por el Milrayitas por 53-46, aportó 16 puntos y 13 rebotes. En 2026, el equipo consiguió el acceso a la Liga Nacional Femenina y Selent renovó su compromiso para afrontar el desafío.
La propia jugadora había contado que el ascenso representaba el resultado de muchos años de trabajo y esfuerzo colectivo. Incluso había imaginado ese logro como un posible cierre de su carrera, pero decidió extender su participación hasta diciembre. La continuidad terminó llevándola a un nuevo capítulo, esta vez con una marca individual que quedó registrada en la historia de la competencia.
¿Cómo lo logró? Celeste es una apasionada del entrenamiento y todos los días le dedica tiempo al gimnasio para fortalecer su cuerpo, además de las horas de básquet que tiene en su vida y le permiten estar vigente en una edad donde muchas jugadoras ya no están siquiera en actividad.
El récord alcanzado ante Unión Bahía no representa solamente una cifra vinculada a la edad. También es el reflejo de una trayectoria que atravesó distintas generaciones del básquet femenino, desde las formativas y las selecciones hasta los torneos nacionales, con Peñarol como punto de partida y de regreso. A los 42 años, Celeste Selent encontró una nueva manera de quedar en la historia del club y de la Liga Nacional Femenina.
