Matías Leguizamón, el marplatense campeón con San Martín de Formosa: “Los sueños están para cumplirse”

El defensor surgido del fútbol de Mar del Plata fue parte del plantel que venció 2-0 a Cipolletti y consiguió el ascenso a la Primera Nacional. En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), celebró el logro, destacó el proyecto del club y defendió el esfuerzo del equipo frente a las versiones que ponían en duda sus méritos deportivos.

El marplatense Matías Leguizamón con la casmiseta de San Martín de Formosa.

Matías Leguizamón vive uno de los momentos más importantes de su carrera. El futbolista marplatense se consagró campeón con San Martín de Formosa, que venció 2-0 a Cipolletti de Río Negro en la final por el primer ascenso del Torneo Federal A y logró llegar por primera vez a la Primera Nacional. Después de la consagración, el defensor habló con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y compartió sus sensaciones por un objetivo que, según reconoció, representaba un sueño personal y también una enorme ilusión para toda una provincia.

“Contento, feliz, de más está decirlo. Llegamos hace un par de horas a Formosa, la verdad que una locura. Acompañó mucha gente, mucha gente a muchos kilómetros, y todo Formosa en general estaba ilusionada con meter al fútbol en una segunda división del fútbol argentino, que creo que es un montón, por primera vez”, contó Leguizamón, que se encontraba disfrutando de las primeras horas posteriores al ascenso.

El marplatense se sumó al equipo durante la temporada, cuando San Martín ya tenía una base consolidada y buscaba repetir las buenas campañas del año anterior, en el que había llegado a dos finales sin poder conseguir el objetivo. Esa historia reciente generaba una expectativa especial en Formosa, algo que el defensor pudo percibir desde su llegada.

“A mí me tocó llegar este año a mitad de año. Los chicos ya vienen con un proyecto desde el año pasado, con una base muy grande. Les tocó perder las dos finales y este año querían llegar a lo mismo y, obviamente, ganarla”, explicó. Y agregó: “Cuando me tocó llegar se sintió ese peso, porque no era presión, pero sí ese peso de decir: ‘Vamos por el primer ascenso’ y no pensar en el fin de año, en la segunda final. Era matarlo”.

Para Leguizamón, la experiencia acumulada por el plantel fue una de las claves para superar una definición que presentó dificultades desde el comienzo. Cipolletti exigió al conjunto formoseño, pero San Martín logró imponerse y encontró en una pelota parada el gol que cambió el desarrollo del encuentro.

“No deja de ser un partido de fútbol. Sabemos que era una final como tal. Las finales del Federal son durísimas. Creo que no arrancamos del todo bien, Cipolletti es un muy buen equipo, pero el equipo sacó la experiencia que tiene”, analizó. En esa línea, destacó una virtud que considera fundamental en este tipo de instancias: “A veces es importante saber sufrir, saber aguantarlo cuando por ahí el partido no te toca, poder atacar y hacer tu juego. Creo que el equipo logró eso. A partir del gol de una pelota parada, ellos sintieron el impacto y ahí lo pudimos ir manejando de otra manera”.

Uno de los temas que surgió durante la entrevista fue el de las versiones que, a lo largo de la temporada, ponían bajo sospecha los méritos deportivos de San Martín de Formosa. El defensor reconoció que esos comentarios generan malestar, especialmente por el esfuerzo que demanda competir en un torneo tan exigente.

“Uno a veces no quiere mirar, no quiere escuchar, pero le llegan cosas y llega un momento en que te molesta, porque no le da mérito a lo que hacés vos, a lo que hace el grupo”, sostuvo. También recordó el recorrido del plantel y las finales disputadas en el último año y medio como parte de un proceso que, finalmente, tuvo su recompensa.

“Cualquiera que sabe de fútbol, que está dentro de una cancha y lo vive y lo siente, se da cuenta de que, por más que se digan un montón de cosas, no son así. Después, en los partidos los árbitros pueden tener errores, como puede llegar a haber desde Primera División hasta una liga amateur. Pero creo que a veces se pasan los límites”, manifestó.

El futbolista consideró que la mejor respuesta llegó dentro del campo de juego. “Lo importante es que nosotros éramos conscientes, no le dimos mucha importancia y creo que quedó demostrado dentro de la cancha que fuimos, creo yo, un justo ganador”, afirmó.

La posibilidad de jugar en San Martín apareció a partir de una oportunidad concreta. Leguizamón se encontraba cómodo en Círculo Deportivo, donde había tenido continuidad durante la primera parte del año, pero recibió el llamado del club formoseño para reforzar la zona defensiva. La relación con Lautaro Ceratto, excompañero suyo en el Papero y actualmente integrante de San Martín, también facilitó el contacto.

“Estaba en Círculo, estaba cómodo. Este año tuve la suerte de jugar prácticamente toda la primera parte. Justo quedó una relación con Lauti Cerato, estábamos hablando y necesitaban reforzar la zona defensiva, justamente la parte central y también para lateral. Preguntaron por mí, les di el OK y no lo vi con malos ojos”, relató. Su decisión terminó convirtiéndose en una apuesta ganadora, con un ascenso que ya forma parte de su trayectoria.

“Como yo siempre digo, los sueños, cuando uno lucha, están para cumplirse. El que juega a la pelota siempre quiere ir por más. Hoy en día me tocaba jugar el Federal y siempre uno soñaba con ascender a una categoría más. Terminar el año así, de esta manera, para mí es algo maravilloso y estoy súper agradecido por la chance que tuve”, expresó.

Leguizamón también tuvo palabras de reconocimiento para Marcelo Rubino y su cuerpo técnico, a quienes destacó por la seriedad del trabajo y la atención a los detalles. “Me encontré con un cuerpo técnico que trabaja muy bien, muy serio. Te transmite mucha pasión y están en todos los detalles, eso me sorprendió. Y después, la forma en que te transmiten el fútbol, creo que al jugador le llega y les está dando resultados”, señaló.

De cara a lo que viene, el defensor tiene contrato con San Martín hasta diciembre de 2027 y espera poder sostener su lugar en el proyecto que afrontará la Primera Nacional. “Yo tengo contrato hasta diciembre del año que viene. Por el momento no charlamos nada, pero en teoría tengo contrato hasta diciembre, así que intentaré respetarlo”, explicó.

Antes de volver a Mar del Plata para reencontrarse con su familia, el marplatense disfrutará de los festejos por un logro que quedará marcado en la historia del fútbol formoseño. Después llegará el momento de descansar y prepararse para el desafío que supone la segunda categoría del fútbol argentino. “Uno siempre va por más, así que a prepararse por si le toca sumar en la Primera Nacional”, concluyó.

El ascenso de San Martín también representa una conquista personal para Leguizamón, que encontró en una oportunidad a mitad de temporada la posibilidad de alcanzar un objetivo que perseguía desde sus primeros pasos en el fútbol. El marplatense fue parte de un equipo que sostuvo su ilusión después de dos finales perdidas y que, esta vez, logró convertir la búsqueda en una celebración histórica.

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