Leandro Ramella tras su salida de Quimsa: “Es la primera vez que me despiden en 18 años de carrera y quiero digerir lo que pasó”
El entrenador marplatense habló en Marca Deportiva Radio luego de su desvinculación de Quimsa de Santiago del Estero. Hizo una fuerte autocrítica, explicó los motivos deportivos de la decisión, analizó la paridad de la Liga Nacional y reconoció que atraviesa un momento de reflexión personal y profesional.

Leandro Ramella atraviesa uno de los momentos más complejos de su extensa carrera como entrenador profesional. Luego de su salida de Quimsa de Santiago del Estero, el técnico marplatense dialogó con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y explicó con claridad cómo se llegó a la desvinculación, asumió responsabilidades y dejó una profunda reflexión sobre el contexto deportivo y humano de la decisión.
“Es una desvinculación normal, el club es el que me cortó o el que me echó. Los resultados no fueron buenos y el último partido de local fue muy malo, quedó una imagen negativa del equipo y la dirigencia tomó esa decisión”, explicó Ramella, sin esquivar el análisis ni el momento.
Si bien reconoció que el plantel tenía calidad, aclaró que no era exactamente el equipo que pretendían conformar: “No era el plantel que nosotros queríamos. Si no, no hubiésemos dado de baja a tantos jugadores el año pasado. Muchos de los jugadores que queríamos, no los pudimos traer”.
Además, remarcó cómo la paridad extrema de la Liga terminó siendo determinante: “Perdimos seis partidos seguidos en el cierre. Ganando uno quedábamos segundos y entrábamos al Súper 4, y terminamos novenos. Hay muchísima paridad. Pero también es un club donde se exige ganar siempre y hay que tener mucha personalidad para jugar los malos momentos, sobre todo de local”.
En ese sentido, el entrenador fue contundente con la autocrítica: “Hay responsabilidad de todos: dirigencia, cuerpo técnico y jugadores. Yo me hago cargo de la parte que me toca, que es el equipo. Nunca tuvo la dinámica que yo hubiese querido ni pude lograr que los jugadores se sintieran cómodos”.
Ramella aclaró que, pese a las dificultades, el proceso no fue un fracaso absoluto: “No creo que haya sido un desastre. Tuvimos muy buenos momentos, el récord fue del 50%, pero no cumplimos las expectativas de un club como Quimsa. Y cuando eso pasa, lo más lógico es que ocurra un cambio de entrenador. El club me dio muchas posibilidades de hacer cambios y no tengo nada para decir en contra de la decisión”.
Sobre su rol como conductor, explicó cómo intentó adaptarse permanentemente al contexto: “Con los años uno aprende. Busqué adaptarme a los jugadores, a cómo estaban en ese momento. No soy un entrenador encaprichado con un sistema. Pero hubo dos cambios en el equipo y prácticamente no entrenamos: era viajar, jugar, viajar. Es muy difícil construir así”.
En cuanto al análisis general de la Liga Nacional, Ramella volvió a destacar la paridad como factor determinante: “Antes de empezar la liga ya se veía que iba a ser muy pareja. Hay 12 o 14 equipos que mejoraron sus presupuestos. Ferro fue el mejor y perdió cinco de los últimos seis partidos. La clave va a ser llegar bien a los playoffs, porque va a ser una liga para cualquiera”.
Mirando hacia adelante, el marplatense reconoció que atraviesa un momento especial: “Lo que me gustaría ahora es descansar y estar con la familia, pero no sé si voy a poder. Tengo algunas propuestas laborales, pero hoy no tengo ganas de decidir. Es la primera vez en 18 años que me echan de un club, nunca me había pasado”.
Con sinceridad, cerró: “Es una situación nueva y hay que digerirla. Tengo que aprender de esto, que para mí es lo más importante, para que no me vuelva a pasar. Después, obviamente, volver a trabajar”.
La salida de Quimsa marca un punto de inflexión en la carrera de Ramella, uno de los entrenadores argentinos más respetados de los últimos años, que hoy elige el camino de la reflexión antes de encarar su próximo desafío.
