Facundo Piñero, el marplatense que jugó todas las finales

En un año de intensas definiciones, Facundo Piñero sumó su nombre a todas las grandes coronaciones del básquet argentino y sudamericano: campeón de la Supercopa de La Liga, de la Copa Súper 20, de la Liga Nacional y de la Liga Sudamericana, y subcampeón de la BCLA ante Flamengo. Cuatro títulos en cinco finales lo consolidan como protagonista de la temporada.

Hay temporadas que no se cuentan, se sienten. El 2025 de Facundo Piñero fue una de esas: una sucesión de finales, emociones intensas y escenarios donde se decide el destino de los campeones. El marplatense pasó el año como quien abraza el vértigo del juego grande, siempre presente cuando la pelota quemaba y cada protagonismo importaba.

El calendario comenzó a encenderse temprano. A mediados de enero, Boca Juniors alzó la Supercopa de La Liga al vencer 90-75 a Quimsa en la final disputada en Obras Basket, coronando con solvencia el primer trofeo de la temporada. Piñero, parte del plantel xeneize, sumó así la primera estrella de un año cargado de definiciones.

Sin tiempo de bajar la intensidad, febrero y marzo trajeron otra gran final para el alero marplatense. En Rosario, Boca se consagró campeón de la Copa Súper 20 al derrotar 71-65 a Instituto de Córdoba, en un partido donde la intensidad y el talento de los xeneizes se impusieron cuando la historia exigía precisión y temple.

Con dos títulos locales ya en su haber, Boca se proyectó también al plano continental. En la Basketball Champions League Americas, el conjunto argentino avanzó hasta la final, donde enfrentó a Flamengo en una definición de alto voltaje. Allí, Piñero vivió una final intensa, que Boca no pudo ganar, quedando subcampeón ante una de las potencias de Sudamérica. Fue una de las pocas derrotas en la ruta de finales que protagonizó a lo largo del año, y también una muestra de la exigencia máxima a la que estuvo expuesto.

Pero el sueño por levantar trofeos siguió intacto en el plano local. Boca llegó con convicción a la final de la Liga Nacional de Básquet, la competición más emblemática del país. Ante Instituto de Córdoba, la serie fue una batalla emocionante que terminó con victoria xeneize por 4-3 en una definición ajustadísima. Piñero, pieza estable y experimentada, celebró así otro título mayor en su carrera.

Y cuando muchos pensaban que la temporada ya había dado todo, Facundo sumó otro capítulo glorioso más, esta vez en el escenario continental sudamericano con Ferro Carril Oeste. En el Final Four de la Liga Sudamericana de Básquetbol, el equipo de Caballito dominó a sus rivales en Paraguay y se consagró campeón, sumando otra corona importante al palmarés de un año excepcional.

Cinco finales, cuatro títulos. La estadística trae números, pero la historia trae sensaciones: noches de luces altas, el murmullo de la tribuna cuando la pelota tomaba altura, el roce del balón en la red en momentos claves. Piñero jugó todas las grandes definiciones, fue parte de todas las grandes pulsaciones de un básquet argentino que volvió a brillar en 2025.

Su temporada no se explica solo por títulos: se explica por la continuidad con la que respondió cuando lo llamaron a escena, por su presencia silenciosa pero efectiva en momentos decisivos, por estar siempre dentro de la historia cuando la gloria se discutía punto a punto. Además, cerró el año como líder de la Liga Nacional con un récord muy bueno.

Y así, con cada trofeo levantado y con cada final disputada, Facundo Piñero se erige como uno de los protagonistas indiscutidos del 2025 en el básquet argentino y sudamericano: el marplatense que corrió todas las finales y transformó un año en una obra de arte competitiva.