Cuando el talento se anima: Thomas de Martis y un año para creer
A los 17 años, Thomas de Martis convirtió su temporada 2025 en un viaje de hazañas: figura en la Selección Argentina juvenil, goleador en el Sudamericano y protagonista en el tradicional torneo internacional de L’Alcúdia, y con su debut profesional en Lanús por Copa Sudamericana, el delantero marcó un año para recordar.

Hay años en la carrera de un futbolista que no se cuentan por calendarios, sino por instantes que se quedan para siempre. El 2025 de Thomas de Martis fue uno de esos: un año que tejió historia entre la camiseta de la selección, la ilusión del gol y el debut en el profesionalismo, consolidando a este delantero marplatense como una de las grandes promesas del fútbol argentino.
Nacido el 26 de junio de 2008 en Mar del Plata, De Martis llevó en sus piernas la impronta de su ciudad desde sus primeros pasos en River local hasta que su talento lo llevó a la cantera de Lanús en 2019. Allí, su olfato goleador empezó a marcar diferencias. En sus años formativos convirtió más de 60 goles que encendieron las alarmas y lo ubicaron como una futura figura.
Sin embargo, el 2025 fue el año en que todo lo sembrado se hizo visible en el campo más exigente: el internacional. Con la Selección Argentina Sub-17, De Martis brilló con luz propia en el Campeonato Sudamericano Sub-17, donde fue figura clave en el proceso clasificatorio al Mundial de Qatar 2025, anotando goles determinantes y siendo uno de los máximos anotadores del certamen.

Pero su contribución no se quedó ahí. En julio, el marplatense fue una de las figuras destacadas del equipo argentino que se consagró campeón del Torneo Internacional de L’Alcúdia, en España, certamen tradicional del fútbol juvenil donde De Martis fue elegido MVP del torneo, con tres goles incluyendo el de la final y demostrando una madurez futbolística que ya supera su corta edad.
Sus números en la Albiceleste son impactantes: con más de una decena de goles en la temporada para el combinado juvenil argentino, el delantero mostró un promedio goleador destacable que lo ubica entre los talentos más prometedores del país.

Pero si en la selección su año fue relato de coraje y gol, su historia también pasó por otro umbral: el debut profesional con Lanús en la Copa Sudamericana. El 15 de agosto de 2025, De Martis pisó la cancha mayor por primera vez en un partido oficial con Lanús en la Copa Sudamericana, en los octavos de final ante Central Córdoba en Santiago del Estero. Aunque el equipo cayó por 1-0, su presencia significó el pasaje de promesa a realidad en el fútbol de elite.
Ese duelo, aunque breve en minutos, no fue un simple paso: fue una declaración de intenciones. En un torneo continental que finalmente coronó a Lanús como campeón de la Copa Sudamericana tras vencer en penales a Atlético Mineiro, el joven atacante formó parte de la plantilla de un club que volvió a la gloria internacional, sumando otra estrella a la rica historia granate.

Así, entre selecciones y clubes, goles y oportunidades, Thomas de Martis pasó el 2025 como un protagonista constante. Su nombre empezó a resonar más allá de las fronteras locales, despertando interés de clubes europeos como FC Barcelona, que lo observa atento por su potencial incipiente y su capacidad goleadora.
Pero más allá de las especulaciones y proyecciones, lo que marca este año es la capacidad del marplatense para transformar cada chance en historia: goles que abren puertas, actuaciones que aceleran carreras y un estilo que ya lo distingue en cada pelota que pisa. Thomas de Martis no solo soñó con grandes escenarios en 2025: los pisó, los vivió y los dejó marcados con su sello.
Y mientras el fútbol sigue girando, él sigue creciendo. El futuro es un verbo que conjuga con su nombre, y el mundo ya lo mira con admiración. En cada balón, en cada definición, en cada paso, sigue corriendo ese sueño que empezó en Mar del Plata y hoy late fuerte en la élite del fútbol argentino.
