Simón Viera: el arquero marplatense que abrió la puerta de Los Gladiadores

Desde las canchas de Parque Luro hasta la camiseta albiceleste, 2025 marcó un antes y un después para Simón Viera. Con trabajo, convicción y una mirada firme bajo los tres palos, se convirtió en el primer marplatense en vestir oficialmente la de Los Gladiadores, un hito para el handball local e histórico para la ciudad.

Hay nombres que resuenan antes de entrar a la cancha, y otros que se hacen grandes desde el silencio de la espera y la paciencia del entrenamiento. Simón Viera, arquero nacido y formado en Mar del Plata, es hoy uno de esos nombres: un joven que, en 2025, convirtió sueños en hechos y puertas en pasajes hacia un lugar que muchos solo imaginan.

El año comenzó con Viera apuntando hacia grandes desafíos. En julio, defendió los colores de Argentina en el Mundial Juvenil U-19 disputado en Egipto, donde mostró reflejos, carácter y la presencia tranquila de quien sabe que la portería no se guarda para los tímidos.

Pero fue en septiembre cuando el destino lo llamó con más fuerza: el joven arquero de Once Unidos recibió su primera convocatoria a la Selección Mayor de Handball, Los Gladiadores, para integrar la lista que disputaría el Torneo Cuatro Naciones en Buenos Aires. Ese llamado no fue un dato más: fue la confirmación de un camino trazado con sacrificio, esfuerzo y una fe que no conoce de atajadas imposibles —porque esas las conseguiría después en el 40×20—, sino de continuidad y trabajo diario.

La Confederación Argentina de Handball publicó oficialmente la nómina de convocados: allí, entre jugadores con experiencia en ligas europeas y nombres consagrados del seleccionado, aparecía el de Viera junto a otros arqueros de alto nivel, marcando un hito histórico.

Simón no solo se sumó al plantel mayor; se convirtió en el primer marplatense en ser parte de Los Gladiadores en un torneo internacional como éste. Fue un orgullo para la ciudad, para los clubes y para todos aquellos que alguna vez levantaron un balón intentando atajar algo más que un tiro: intentar detener el tiempo.

En el Cuatro Naciones 2025, Argentina enfrentó a potencias como Brasil y Chile, y también se midió en la cancha ante México, victoria incluida para Los Gladiadores, en un torneo donde la mezcla de experiencia y juventud fue un sello distintivo. Para Viera, fue la oportunidad de sentir el latido del seleccionado, de escuchar el himno desde los estrados y de ver de cerca lo que significa defender la albiceleste en cada salto, en cada caída, en cada tapada.

Esta temporada también marcó para el handball argentino un momento de transición. El seleccionado mayor disputó el Mundial de Balonmano 2025 en Croacia, Noruega y Dinamarca, con un equipo en crecimiento y momentos de gran entrega. Aunque Viera todavía no sumó minutos en esa cita mundialista, su inclusión en el proyecto nacional señala un camino claro: el paso de promesa a protagonista en la escena más competitiva.

Para los amantes del handball en Mar del Plata, lo de Simón Viera no es solo un logro individual: es la puerta que se abrió para toda una generación. Es la certeza de que desde una ciudad que vibra con el deporte cada día, también pueden nacer gladiadores que lleven sus raíces al corazón del mundo.

Y así, con el pecho preparado para recibir el balón y los pies firmes sobre la cancha, Simón ya dejó atrás la estadística del juvenil: ahora es uno de Los Gladiadores, representando no solo a Argentina, sino a cada niño que alguna vez soñó con atajar bajo la camiseta celeste y blanca.