La ratificación de Solana Sierra, con un Wimbledon para la historia

A los 21 años, la tenista marplatense conquistó el tenis argentino con una temporada internacional que la llevó desde los circuitos menores hasta ser la número 1 de Argentina en el ranking WTA, coronada por una actuación histórica en Wimbledon que quedará grabada para siempre en la memoria del deporte.

Hay semanas que cambian el destino. Para Solana Sierra, el año 2025 tuvo muchas: la primera vez que levantó un título WTA 125, el salto al Top 100 mundial, las victorias que la consolidaron entre las mejores del circuito… pero ninguna como la que vivió en Wimbledon, la catedral del tenis mundial. Allí, sobre el césped británico, la marplatense no solo escribió una de las páginas más brillantes del deporte argentino, sino que hizo que su nombre se inmortalizara entre recuerdos y vitrinas del torneo más antiguo del mundo.

El camino de Sierra en 2025 fue una lección de paciencia, coraje y audacia. Comenzó el año ganando su primer título WTA 125 en Antalya, Turquía, triunfo que la impulsó a ingresar por primera vez en el Top 100 del ranking mundial. Pero fue en Londres donde su historia alcanzó una dimensión mágica.

Ingresó al Wimbledon 2025 como “lucky loser” —es decir, perdiendo en la qualy pero siendo repescada por el retiro de otra jugadora— y apenas lo supo minutos antes de salir a la cancha. Lo que vino después fue un torbellino de tenis poderoso y preciso. En primera ronda venció a la australiana Olivia Gadecki, celebrando su primera victoria en un Grand Slam. En segunda ronda, remontó para dominar a la británica Katie Boulter y desatar el entusiasmo del público local. Y con un tenis firme, contundente y elegante, superó a la española Cristina Bucsa por 7-5, 1-6 y 6-1 para convertirse en la primera “lucky loser” de la Era Abierta en alcanzar la cuarta ronda (octavos de final) de Wimbledon.

Su camino terminó frente a la experimentada alemana Laura Siegemund, quien la eliminó en octavos, pero no antes de que Sierra dejara una huella imborrable. Ese recorrido no solo marcó un hito personal: rompió barreras para el tenis argentino en Grand Slams, siendo la primera mujer en más de dos décadas en llegar tan lejos desde Paola Suárez.

Pero el gesto más conmovedor llegó después de que su participación concluyó. La organización de Wimbledon, reconociendo su logro histórico sobre el césped, le solicitó que dejara una de sus raquetas y su indumentaria para ser exhibidos en el museo del torneo, un honor reservado para los protagonistas que hacen latir más fuerte el corazón de la historia del All England Club.

La emoción de la marplatense explotó en las redes y en los pasillos de Londres: “Un verdadero honor… gracias”, escribió, orgullosa y consciente de que aquel gesto era más que un reconocimiento, era una marca indeleble de su paso por uno de los escenarios más emblemáticos del deporte global.

Wimbledon fue el centro de la temporada, pero Solana no dejó de construir su camino durante todo el año. Tras ese impulso, continuó sumando experiencias y puntos en el circuito principal, consolidando su presencia en torneos WTA y manteniendo su crecimiento.

Al cerrar la temporada, Solana Sierra no solo estaba entre las 70 mejores del mundo, sino que además se había convertido en la número 1 de Argentina en el ranking WTA, un reconocimiento más que merecido para quien soñaba con el tenis desde las canchas de Mar del Plata.

Este 2025 quedará para siempre como el año en que Solana Sierra pasó de ser promesa a realidad, de ser una joven talentosa a una figura global del tenis femenino. Y en cada salto de ranking, en cada punto ganado y en cada foto en el museo de Wimbledon, late la historia de una atleta que convirtió la incertidumbre en coraje y los días comunes en momentos legendarios.