Ivo Cassini: “La única forma de llegar a la elite es compitiendo a nivel mundial”
El nadador marplatense de aguas abiertas regresó de las Copas del Mundo disputadas en Ibiza y Cerdeña, donde comenzó a transitar el nuevo ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles 2028. Habló sobre la evolución de la disciplina, el sacrificio económico y sus próximos objetivos.

El marplatense Ivo Cassini volvió a medirse con la elite internacional de aguas abiertas en las recientes fechas de la Copa del Mundo disputadas en Ibiza y Cerdeña. Más allá de los resultados, el experimentado nadador destacó la importancia de volver a competir en ese nivel tras un largo tiempo y aseguró que estas experiencias son fundamentales en el camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
“Desde el preolímpico de 2024 que no competía a nivel mundial. Había cambiado planificaciones, entrenamientos y rutina de vida, así que era muy importante volver a medirme para este comienzo de ciclo olímpico”, explicó en diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9).
Cassini disputó dos etapas del circuito internacional: primero en Ibiza y luego en la isla de Cerdeña, en Italia. Según contó, la readaptación no fue sencilla. “La primera fecha me costó porque se nadó muy fuerte desde el inicio. Ya en la segunda estaba más en ritmo y tuve mejores sensaciones, que es lo importante para seguir entrenando y planificando”, señaló.
El objetivo principal del año está puesto en los Juegos Odesur, que se disputarán en septiembre en Santa Fe, aunque el horizonte más ambicioso aparece a largo plazo. “Todo esto es preparación para los Odesur y para el gran objetivo final, que es clasificar a los Juegos Olímpicos de 2028”, remarcó.
Para poder competir en igualdad de condiciones con las principales potencias mundiales, Cassini entiende que no hay otro camino que salir al exterior. “La única forma de acostumbrarte a esos ritmos es compitiendo a nivel mundial. Eso hacen todas las potencias y nosotros intentamos imitar esas planificaciones, siempre a pulmón”, explicó.
El sacrificio económico es otro de los aspectos centrales de su realidad deportiva. El nadador contó que afrontó personalmente todos los gastos de este viaje europeo, ante la imposibilidad de conseguir apoyo suficiente. “Intenté buscar sponsors, pero no conseguí. Este viaje me costó entre 3.500 y 4.000 dólares por dos semanas. A veces la gente piensa que nos pagan todo y no suele ser así”, detalló.
En cuanto a lo deportivo, Cassini advirtió que las aguas abiertas evolucionaron notablemente en los últimos años. “Antes las carreras se manejaban más estratégicamente y se definían al final. Ahora se sale fuerte desde el inicio y se sostiene un ritmo altísimo durante casi toda la prueba. Es mucho más exigente físicamente”, analizó.
Ese cambio también modificó la preparación. “Hoy lo que se trabaja es el endurance: mantener velocidades altas durante mucho tiempo. Además del desgaste de nadar en un pelotón de cien nadadores todos al límite”, explicó.
A pesar de las dificultades estructurales, Cassini sigue convencido de que es posible competir desde Mar del Plata contra los mejores del mundo. “Es muy sacrificado, pero creo que se puede. Muchas cosas parecen imposibles hasta que alguien las hace”, sostuvo. Y recordó una experiencia que utiliza como ejemplo: “En los Juegos Panamericanos terminé a medio segundo de un estadounidense que entrenaba con el campeón olímpico de 1500 metros. Todo pasa por proponérselo y trabajar muy duro”.
Antes de enfocarse de lleno en los Odesur, el marplatense tendrá una última gran prueba internacional: el 20 de junio viajará a Setúbal, Portugal, para disputar una nueva fecha de la Copa del Mundo. Luego sí llegará el tramo final de preparación para uno de los objetivos más importantes de la temporada.
