Alvarado volvió a ganar en el Minella ratificando su mejor momento
El equipo de Pablo Martel venció 2-0 esta tarde a Sol de Mayo de Viedma por la Fecha 12 del Torneo Federal «A». En el primer tiempo marcó Tomás Federico y en la última jugada del partido, polémica de por medio, puso cifras definitivas Lucas Chiozza. Antes había sido expulsado Soria en la visita.

El buen momento de Alvarado es una realidad en el Federal «A». Esta tarde, por la Fecha 12 del certamen, el «Torito» derrotó por 2-0 a Sol de Mayo de Viedma con un final a los empujones cuando ya no era necesario y, en parte, por los fallos del árbitro Diego Novelli. Lo cierto es que jugó mejor que su rival el marplatense y mereció el resultado.
Los dos equipos tenían la propuesta de juego ofensivo y se atacaban utilizando todo el frente de ataque. Más allá de insinuar ataques, la profundidad no era un factor frecuente, pero siempre fueron las bandas los lugares elegidos para encontrar esos espacios que no aparecían.
Llegó el desnivel en un momento inesperado porque un tiro libre de Gutiérrez dejó la pelota «muerta» en el borde del área grande donde, como venía, la agarró Tomás Federico y luego de un desvío, descolocó a Leonardo Torres que quedó volando hacia el otro lado. Era el 1-0 que otra vez le daba tranquilidad a los de Martel.
La banda izquiera era la que le permitía sacar diferencias una vez más con el tandem Pérez-Speck que le permitía llegar al fondo y tirar centros, pero sin destino, aunque sólo parecía cuestión de puntería. Sol de Mayo respondió sobre la media hora con un remate de primera del volante central Fabio Giménez que encontró muy bien parado a Bilbao que tuvo muchos reflejos para sacar el balón al córner.
Pudo haber ampliado el marcador antes del final con una pelota recuperada en el mediocampo que tomó Santiago Gutiérrez pero el oportuno cierre de Areco, le permitió enviar al córner lo que parecía el 2-0. Otro buen primer tiempo para los marplatenses que otra vez, lo podían plasmar en el marcador.

En el comienzo del complemento, no había buenas noticias. Matías Mansilla había sufrido un golpe en el final de la primera parte y sólo pudo estar un minuto en cancha antes de ser reemplazado por Hofstetter. Parecía que no pasaba nada cuando casi lo empata Sol de Mayo. Un centro desde la derecha cayó en el corazón el área donde Curima cabeceó sólo y apareció otra vez Bilbao porque la pelota fue donde estaba parado evitando el empate visitante. Un llamado de atención para el conjunto marplatense.
Cuando pudo volver a atacar Alvarado, fue por pelota parada donde Chiozza metió de cabeza el balón al centro del área donde Hofstetter le pegó cayendose fruto de que un jugador visitante lo estaba tirando para atrás. Si Novelli quería cobrar penal, nadie le hubiera dicho nada, pero hizo caso omiso. Parecía que el balón detenido, como en el gol de apertura del marcador, podía ser el camino. Otro envío al segundo palo lo llegó a puntear Cervera cruzado, pero Leonardo Torres la sacó hacia un costado casi de milagro.
Cuando todavía le quedaba esperanza a la visita de un buen ataque que le permita empatar el encuentro; Emiliano Soria vio la roja directa por una infracción desde atrás cuando quedaban 10 minutos por delante. Todo estaba entonces a favor del dueño de casa.
Sobre el final llegó la jugada polémica que significó ampliar el marcador. Santiago Gutiérrez cometió una infracción a destiempo en campo de Sol de Mayo y tendría que haber sido amonestado por Novelli ni siquiera cobró la falta. En el ataque, Alvarado encontró en el área primero a Sosa que tocó para atrás y Chiozza definió fuerte para evitar que alguien la pudiera sacar. Fue gol pero desató los reclamos, empujones y un final caliente que no era necesario.
El conjunto marplatense logra su tercera victoria consecutiva como local y el cuarto encuentro sin goles en contra para quedar como escolta en la zona ratificando su mejor momento en el torneo.
