Alvarado sacó chapa ante un gran rival y ganó 3-2
El «Torito» lo perdía 1-0 ante Atenas de Río Cuarto en el Minella, pero los goles de Cervera y Makarte (los dos cambios que había metido Martel) le permitieron dar vuelta el marcador, pero un error de Bilbao parecía dejar empatado el juego. Sin embargo, apareció el zurdazo de Matías Pérez para desatar la fiesta.

Alvarado ganó esta tarde uno de esos partidos que se recordará por mucho tiempo, pero que además, le dan chapa de candidato a ser protagonista en la búsqueda del ascenso. Ante uno de los rivales más diuros del torneo, el «Torito» se impuso por 3-2 ante Atenas de Río Cuarto en el Estadio «José María Minella» por la Fecha 7 del Nonagonal «B» y se sostiene como líder.
La mano del entrenador tuvo una incidencia definitiva en el partido porque los autores de los goles vinieron desde el banco y dos son jugadores del club: Germán Cervera, Ramiro Makarte y Matías Pérez con un zurdazo inolvidable al segundo palo que le permitió ganar el partido.
El juego comenzó con un buen ritmo porque los dos se hacían fuertes desde la posesión y Alvarado empezó a sumar un par de acercamientos con una pelota que punteó Sosa sin fuerza en el área y luego un remate que se metía en el ángulo pero se fue desviado por encima del travesaño. Si bien Bilbao no pasaba sobresaltos, Atenas mostraba que podía generar peligro y tuvo un acercamiento claro con un tiro libre que cabeceó Arcando sólo, pero no le acertó al arco.
Del otro lado, Castellano y Sosa probaron de media distancia en el borde del área, pero en ambas oportunidades se encontraron con la buena respuesta del arquero Franco Pérez que no dio rebote.Era un buen partido, con el ida y vuelta constante y un rival que manejaba tan bien el balón como Alvarado.
Los intentos del equipo de Martel eran por distintas vías, como Gorgerino que tiró un córner cerrado tratando de aprovechar un poco el viento y Pérez la sacó en la línea sobre el segundo palo antes de que se le metiera. La actuación del arquero hasta el momento era clave para que no se abriera el marcador. Luego se lo perdería Miori que después de mucho tiempo volvió a ser titular y tomando un centro desde la izquierda, se llevó por delante el balón pero fuera del arco.

Para el complemento, la primera situación clara fue de la visita. Agustín Arcando fue a buscar un córner donde la pelota, luego de unos rebotes quedó en el piso y el zaguero central le pegó fuerte para evitar cualquier reacción de Bilbao poniendose en ventaja en el amanecer de la segunda parte.
El «Torito» tenía que ir a buscarlo y lo hizo con una herramienta fundamental: Ariel Castellano. El extremo volvió loco todo el encuentro a Ducco pero eso se asentuó en el complemento. Lo desbordó varias veces sin encontrar precisión en el pase final, hasta que a los 23 tiró el centro para el recién ingresado Cervera que le quiso pegar de primera, pero el rebote en el defensor le dejó la pelota a media altura. Rápido de reflejos, tomó el rebote y le pegó como venía para hacer estéril el intento del arquero marcando el 1-1.
Todas las pelotas parecían terminar en Castellano que sobre la media hora habilitó a Makarte para que le pegara al primer palo. Estaba atento el arquero y tapó en el primer palo lo que era victoria para los de Martel. La fórmula se repitió unos minutos después con otro centro que esta vez cayó en el segundo poste y sólo estaba el «Hueso» para cabecear pero fue a las manos del arquero. La tercera fue la vencida. A los 35 minutos otro centro del 11 para la llegada de Makarte terminó con un preciso cabezazo contra el palo. Alvarado lo daba vuelta y volvía a la punta del Nonagonal.
En el final del partido, llegó el caos que deirvó en el triunfo local. Primero, el ingresado Bergalli cabeceó un córner en el corazón del área chica pero a las manos de Emanuel Bilbao. El arquero la quiso tomar con ambas manos, pero se le escapó hasta terminar metiendose en el arco. Era un increíble final para esa historia y no podía ser así. Entre el consuelo al arquero por parte de sus compañeros y el empuje que podía darle el equipo en el final; ingresó Matías Pérez que sería un factor determinante.
El zurdo tomó una pelota que estaban peleando a la salida de un centro ofensivo, la acomodó para su pierna hábil y ejecutó un hermoso tiro al segundo palo que sólo tendría la volada de Pérez para hacer más preciosa la foto final. La locura invadió el Minella, en un final caliente donde hubo de todo, hasta la expulsión del propio Arcando por un cruce con Centurión. Partido de playoffs ganado desde el juego entre dos equipos de muy buen nivel.
Valió tanto ese triunfo, que el empate de Olimpo ante Cipolletti lo dejó como único puntero del Nonagonal B. Alvarado está en un momento excepcional y se perfila como serio candidato al ascenso.
