Sebastián Saborido: “No esperaba tanta diferencia, pensé que íbamos a poder estar un poco mejor”

El entrenador de Quilmes analizó en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) la derrota ante Peñarol en el clásico marplatense amistoso y puso el foco en las diferencias físicas, la jerarquía del rival y el poco tiempo de trabajo que lleva su equipo. “Son todas cosas que notamos para trabajar de cara al 10 de octubre, que es nuestro objetivo”, señaló.

Sebastián Saborido en el clásico.

El clásico marplatense dejó mucho más que un resultado para Sebastián Saborido y Quilmes. En plena construcción de su plantel para la próxima Liga Argentina, el entrenador tuvo ante Peñarol una exigente prueba de pretemporada y, más allá de la derrota, buscó poner el partido en contexto. En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), destacó el marco que tuvo el encuentro, analizó las diferencias que se observaron en cancha y remarcó que todavía queda mucho camino por recorrer hasta el comienzo de la competencia.

Fue una fiesta, la verdad que la gente lo vivió de una manera increíble, las dos tribunas colmadas con su folclore”, valoró Saborido sobre el regreso del clásico con ambas parcialidades. Para el entrenador, se trató de una jornada que permitió recuperar una celebración deportiva para la ciudad y también para un enfrentamiento con trascendencia nacional. “Creo que se recuperó una fiesta del básquetbol para Mar del Plata y también para el país, porque es un clásico”, agregó.

En cuanto al juego, Saborido reconoció que Quilmes tuvo dificultades importantes frente a un Peñarol que mostró un alto nivel de efectividad. Hay una diferencia muy grande, sobre todo en lo físico, explicó, y fue contundente al analizar al rival: “Yo creo que Peñarol jugando a este nivel de eficiencia que jugó ayer, no me cabe duda estar entre los cuatro mejores de la Liga, porque sinceramente jugaron de una manera increíble y con una eficiencia muy alta”.

La diferencia final también sorprendió al propio entrenador quilmeño. Más allá de la jerarquía, del presupuesto, te soy sincero, no esperaba tanta diferencia. Pensé que íbamos a poder estar un poco mejor, admitió. Sin embargo, rápidamente aclaró que el partido debe ser entendido como una herramienta de trabajo y no como una referencia definitiva del equipo que pretende construir.

En ese sentido, uno de los factores que Saborido consideró determinantes fue el tiempo de preparación de cada plantel. Quilmes lleva apenas unas semanas de trabajo y, además, uno de sus jugadores importantes se incorporó recientemente. Rafinha llegó el lunes y tuvo un solo entrenamiento con el equipo y todavía no aprendimos a jugar con él”, explicó. Por eso, lejos de utilizarlo como argumento para justificar la derrota, sostuvo que todas esas situaciones son elementos que el cuerpo técnico debe detectar y corregir.Ninguna es un atenuante. Son todas cosas que notamos para trabajar de cara al 10 de octubre, que es nuestro objetivo”, remarcó.

Precisamente, el entrenador también se refirió a las primeras señales que le están dando los nuevos jugadores. En el caso de Rafael Rodrígues, Quilmes deberá aprender a aprovechar sus características en el juego interior. “Nosotros también tenemos que aprender a jugar con esa característica de jugadores, porque después hay que hacerle llegar el balón y hay que trabajar para eso”, explicó.

Dentro de ese proceso de construcción también aparece la posibilidad de utilizar a Pablo Alderete en otra posición. “Estamos empezando a trabajar el corrimiento de Pablo al puesto de 4, en donde nosotros creemos que él nos puede dar más allá de su característica y que siempre ha podido jugar en la posición del 5 en la Liga Argentina”, detalló Saborido.

El calendario de preparación, además, le ofrece al conjunto cervecero otra prueba de máxima exigencia. Luego del clásico, Quilmes se trasladó para enfrentar a Racing de Chivilcoy, otro equipo que participará de la Liga Nacional y que le permitirá al cuerpo técnico continuar midiendo al plantel contra jugadores de jerarquía. Yo considero que es bueno enfrentarse con jugadores de jerarquía y que jueguen a otra velocidad y a otro nivel para vos medirte y para también saber por dónde va el camino, señaló.

Para Saborido, ese tipo de partidos puede ser incluso más productivo durante una pretemporada que enfrentarse con rivales de un nivel similar al propio. “Por ahí a veces el resultado te deja un gusto amargo, pero hay que abstraerse un poco del resultado y tratar de ponerse fino en el análisis para saber qué es lo que tenés que ir mejorando”, sostuvo.

El entrenador también rescató la actitud de sus jugadores durante el clásico. Aunque Peñarol logró establecer una diferencia considerable, Quilmes tuvo momentos en los que buscó mantenerse dentro del partido y mostró una respuesta que Saborido considera importante para lo que vendrá.Ayer el equipo mostró carácter y en todo momento intentó competir y eso ya es un factor interesante para lo que es la Liga Argentina”, destacó.

En el análisis específico del desarrollo del partido, Saborido explicó además que la enorme efectividad de Peñarol terminó influyendo sobre la confianza de su equipo. “El uso del spacing de Peñarol fue exquisito”, afirmó, y destacó particularmente el trabajo de Basualdo para generar espacios para los tiradores. También mencionó que varios jugadores del conjunto «Milrayitas» estuvieron por encima de sus porcentajes habituales. “En el primer tiempo había metido Peñarol 14 de 19, así que nada, fue altísimo. Y eso nos hizo también ir perdiendo un poco de confianza en lo que habíamos planteado a nivel defensivo”, analizó.

De todos modos, Saborido volvió a insistir en que no pretende encontrar excusas en la derrota. “Yo no soy de poner ninguna excusa porque sinceramente no existen excusas después”, afirmó, aunque sí consideró necesario contemplar las particularidades de una preparación que recién comienza y las diferencias entre ambos equipos.

El técnico también tuvo palabras para el público de Quilmes, que acompañó al equipo durante el clásico pese a la diferencia en el marcador. “La gente de Quilmes se comportó de una manera increíble con nosotros, así que agradecido”, expresó.

Ahora, el cuerpo técnico tendrá que regresar al trabajo para profundizar las correcciones y continuar con la construcción del equipo. Saborido anticipó que la intención es tomarse algunos días para realizar una semana fuerte de entrenamientos y que existen conversaciones con dos o tres equipos de la Liga Argentina para disputar otro amistoso durante los primeros días del próximo mes.

La derrota ante Peñarol, entonces, aparece para Quilmes como una prueba exigente dentro de un camino que recién comienza. Para Saborido, el desafío está en transformar las diferencias observadas en información para el trabajo y llegar al 10 de octubre, fecha que el entrenador marcó como el verdadero objetivo, con un equipo más aceitado y preparado para competir.

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