Leandro Ramella: “Es un momento de gran observación para el cuerpo técnico”
El entrenador de Peñarol analizó en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) el triunfo ante Quilmes en el clásico marplatense, valoró el marco que tuvo el partido y pidió cautela a la hora de sacar conclusiones. “Esto recién empieza”, remarcó, mientras anticipó que el viaje a Brasil será otra prueba para un equipo que apunta a construir un proceso de dos años.

El clásico marplatense dejó sensaciones positivas en Peñarol, no solamente por la victoria ante Quilmes sino también por el marco que acompañó el regreso del partido con las dos hinchadas. Para Leandro Ramella, ese fue justamente uno de los aspectos centrales de una noche que permitió recuperar una fiesta que, según consideró, Mar del Plata no debería perder.
“Lo más lindo, o lo mejor que dejó el clásico fue que la ciudad tiene para mí el mejor evento deportivo que hay, lo tiene de nuevo”, señaló el entrenador en diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9). Ramella destacó la cantidad de público y el comportamiento de ambas parcialidades: “Muchísima gente en la cancha, muy lindo el marco, disfrutando de sus equipos en un contexto hermoso”.
El entrenador consideró que la posibilidad de volver a vivir el clásico en esas condiciones tiene un valor que excede al resultado deportivo. “No hay que minimizarlo, tendría que ser normal pero no lo es”, sostuvo, y valoró la decisión de la dirigencia y la Municipalidad de permitir que ambas hinchadas pudieran estar presentes.
A la hora de analizar el partido, Ramella fue prudente. Al tratarse del primer amistoso de ambos equipos y encontrarse todavía en plena pretemporada, entendió que no es sencillo extraer conclusiones definitivas. “Es muy difícil sacar muchas conclusiones”, explicó. Y agregó una particularidad que, a su entender, hace diferente al clásico respecto de cualquier otro amistoso: “Es un partido difícil de tomarlo como amistoso, porque hay un nivel de estrés provocado por el entorno que es lo que lo hace lo lindo y lo diferente”.
De todos modos, el entrenador encontró algunos aspectos que le resultaron interesantes. “El equipo dio un paso más, pudimos intentar hacer cosas que veníamos entrenando”, señaló, y destacó especialmente la intensidad defensiva mostrada por Peñarol: “Ojalá podamos a lo largo del tiempo sostener la intensidad defensiva, que creo que fue algo que a mí me gustó”.
En el análisis táctico, Ramella también marcó diferencias entre los momentos del partido. Según explicó, Peñarol se sintió especialmente cómodo cuando pudo jugar en cancha abierta, mientras que en el juego estacionado aparecieron mayores dificultades. “El equipo cuando estaba seteado estaba muy trabado, se sintió cómodo en cancha abierta”, analizó.
La próxima escala de la preparación será todavía más exigente, ya que Peñarol viajará a Brasil para continuar con su puesta a punto antes del debut oficial del 30 de septiembre. Ramella entiende que ese recorrido será fundamental para conocer con mayor precisión dónde está parado el equipo.
“Son momentos de observación, es un momento de gran observación para el cuerpo técnico, para intentar ver dónde estamos parados”, explicó. En ese proceso, el técnico también remarcó que la mejor versión de un equipo de Liga Nacional no necesariamente aparece en los primeros partidos. “Los primeros partidos uno nunca está, nunca llega por ahí como quiere, o siempre el top del equipo viene mucho más adelante”, señaló.
Por eso, el entrenador puso especial énfasis en la necesidad de no sacar conclusiones apresuradas a partir de los primeros resultados. “A veces hasta pagás esos partidos, porque después la Liga a veces uno pierde alguno de esos partidos y después cuando termina el año se pagan esos primeros partidos”, manifestó.
Otro de los puntos que Ramella puso sobre la mesa fue la diferencia física y de rotación entre los dos planteles que protagonizaron el clásico. “Hay una diferencia física y de rotación”, explicó, al remarcar que Peñarol tiene una
El técnico aurinegro aclaró que eso no significa quitarle mérito al rival, sino utilizar el partido para evaluar a su propio equipo ante distintas exigencias. “Queremos también saber cómo estamos parados frente a equipos sobre todo de mayor envergadura física”, sostuvo.
Ramella también habló sobre la situación de Selem Safar, quien atraviesa la etapa final de recuperación de su lesión. El entrenador explicó que, aunque la lesión está prácticamente recuperada, no quieren apurar su regreso porque estuvo más de diez días sin trabajar al mismo ritmo que sus compañeros.
“No nos vamos a apurar a que regrese a la cancha”, aseguró. La decisión, explicó, responde a una cuestión física general y no a que persista un problema médico. “Hay que saber que nosotros tenemos tres o cuatro jugadores, que no es lo mismo recuperar una lesión en ellos que en otros”, agregó, defendiendo la necesidad de tener paciencia para evitar problemas durante la temporada.
Más allá de la repercusión inmediata que generó la victoria en el clásico, Ramella también se refirió a la expectativa que comenzó a generarse alrededor de este nuevo Peñarol. El entrenador eligió mantener la calma y diferenció el entusiasmo de los hinchas de la responsabilidad que tiene el cuerpo técnico.
“A veces generar expectativas tan tempranas no es bueno, porque después los malos momentos parecen que son más graves”, explicó. Sin embargo, aclaró que eso no significa quitarle al público la posibilidad de disfrutar: “El hincha tiene que disfrutar del equipo, yo lo tengo que tomar con más tranquilidad”.
En ese sentido, Ramella reveló cuál es el horizonte que se planteó desde su llegada al club. “Yo estoy enfocado en hacer un proceso a dos años, para eso me contrató el club”, afirmó. La idea, entonces, no está puesta exclusivamente en los resultados inmediatos, sino en construir progresivamente una estructura competitiva.
“Somos un equipo nuevo, la liga está muy dura, yo veo equipos en la Liga que no veo equipos que no sean competitivos”, analizó. Por eso, mientras el público puede ilusionarse después de una actuación como la del clásico, el entrenador entiende que su función es observar otros aspectos que todavía no están a la vista.
“Mi foco está en tratar de tener un proceso de dos años, de este año poder construir, ser competitivos y ver qué podríamos mejorar para el año que viene, tratar de dar un salto más y realmente tratar de ser protagonistas definitivamente”, concluyó.
El clásico fue, así, un primer examen dentro de una preparación que continuará en Brasil y que tendrá su verdadero punto de partida con el debut de Peñarol en la Liga Nacional. Para Ramella, la clave estará en aprovechar cada prueba para conocer mejor al equipo, corregir y construir, sin perder de vista el proyecto de largo plazo.
