“Los chicos se entregan y son dignísimos”: el respaldo de Sanguinetti al plantel
El entrenador de Aldosivi analizó la derrota 1-0 ante Huracán por la undécima fecha del Torneo Clausura y valoró la reacción de su equipo aun con diez jugadores. “Estamos convencidos de que podemos seguir”, aseguró el DT, que volvió a remarcar el escaso margen que tiene el Tiburón en la pelea por la permanencia.

Aldosivi volvió a quedarse con las manos vacías y la pelea por la permanencia continúa siendo el principal foco de atención. El conjunto marplatense cayó 1-0 ante Huracán, por la undécima fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional, y Javier Sanguinetti se fue de Parque Patricios con la bronca de saber que su equipo tuvo oportunidades para conseguir al menos un empate, aunque también destacó la respuesta colectiva en un contexto cada vez más exigente.
“Enfrentamos un buen equipo, el partido fue parejo”, analizó el entrenador, que ubicó el quiebre del encuentro después de la primera media hora. “Después creo que entramos en un bache donde no tuvimos la posibilidad de controlar el juego. Ahí, en el minuto 35 o 36, Huracán convierte el gol y después se hizo un partido muy de ida y vuelta”, explicó Sanguinetti. El DT reconoció que la obligación de buscar los tres puntos llevó a Aldosivi a asumir riesgos y a convertir el partido en un intercambio permanente de ataques.
El entrenador marplatense lamentó especialmente las ocasiones desperdiciadas. Aldosivi buscó la igualdad con modificaciones ofensivas y consiguió generar situaciones claras, pero se encontró con la respuesta del arquero de Huracán y con sus propias dificultades para definir. “Tuvimos situaciones para poder igualar, mérito del arquero, tapó dos pelotas muy buenas y después tuvimos deficiencia en la definición”, señaló.
En ese contexto, Sanguinetti eligió rescatar la actitud de sus dirigidos, especialmente después de quedar con un jugador menos. “Me quedo con la dignidad que tuvimos. Con 25 minutos jugando con diez hombres le jugamos de igual a igual a un equipo que va a los primeros lugares”, destacó. Para el entrenador, esa respuesta vuelve a mostrar que Aldosivi mantiene su capacidad competitiva pese a la delicada situación que atraviesa.
El problema, según su análisis, estuvo también en la imposibilidad de controlar el trámite durante determinados pasajes. “Sufrimos muchísimo cuando a lo mejor no conseguimos tener el control del juego. Nos pasó que tuvimos demasiadas transiciones defensa-ataque, ataque-defensa. Se hizo un partido muy partido”, explicó. La necesidad de ir por el resultado, sumada a la inferioridad numérica, terminó profundizando ese escenario.
La derrota no modificó, sin embargo, la convicción del entrenador respecto de las posibilidades de Aldosivi. Con cinco partidos todavía por delante y 15 puntos en disputa, Sanguinetti insistió en que el equipo tiene herramientas para sostenerse en la categoría. “Estamos convencidos de que podemos seguir porque lo demostramos partido tras partido, somos competitivos”, afirmó.
La cuenta regresiva, además, no ofrece demasiado tiempo para lamentarse. “Tenemos una final dentro de cuatro días”, remarcó el entrenador, consciente de que cada partido adquiere una dimensión diferente en esta instancia del campeonato. “Trataremos de conseguir el resultado que necesitamos, que era ganar como hoy vinimos a ganar, como fuimos a ganar a Mendoza. A veces se puede, otras veces no”, sostuvo.
Sanguinetti también puso en valor la respuesta de un plantel que, según entiende, sigue comprometido con el objetivo pese a la presión. “Vinimos con la soga al cuello. Los chicos se entregan, son dignísimos, se entregan por la idea, se comprometen y eso a uno le da una tranquilidad enorme”, afirmó. La frase sintetizó el momento de un Aldosivi que necesita transformar esa entrega en puntos antes de que se termine el margen.
El DT también explicó algunas de las decisiones que debió tomar durante el partido. En el caso de Vombergar, confirmó que el delantero volvió a sentir molestias en la zona donde arrastraba una lesión y que continuar en cancha podía agravar la situación.
El partido también obligó a modificar rápidamente el plan original debido a las bajas y a las circunstancias del desarrollo. “Los cambios que teníamos que hacer eran todos ofensivos para poder aunque sea conseguir un resultado”, explicó Sanguinetti. La búsqueda del empate fue, entonces, una consecuencia lógica de la situación en la que quedó Aldosivi.
Más allá del resultado, el entrenador también reconoció el mérito del rival y evitó reducir la derrota exclusivamente a errores propios. “Enfrente tuvimos un buen equipo, que juega muy bien, que ya tiene un proceso, que tiene un entrenador que hace un tiempo largo que trabaja con una idea. Indudablemente no es casualidad que esté consiguiendo los resultados que está consiguiendo”, valoró.
Aldosivi no tendrá tiempo para quedarse demasiado en el análisis. La pelea por la permanencia entra en su tramo definitivo y cada partido se transforma en una oportunidad que no puede dejar pasar. Sanguinetti lo sabe y ya puso la mirada en la próxima final: quedan cinco partidos, 15 puntos y un único objetivo, sostener al Tiburón en Primera.
