Lucas “El Tornado” Bastida, ante la pelea de su vida: “Siento que esta oportunidad va a ser mía”
El boxeador marplatense enfrentará el 12 de diciembre en Rusia al invicto Vadim Tukov, en una eliminatoria mundialista que puede acercarlo a la disputa por el título del mundo. En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), habló de su madurez deportiva, el recorrido que lo llevó hasta esta chance y la confianza con la que afronta el desafío.

Lucas “El Tornado” Bastida está ante la oportunidad que persiguió desde sus primeros pasos como profesional. El próximo 12 de diciembre viajará a Rusia para enfrentar al local Vadim Tukov, invicto con un récord de 17 victorias, en una eliminatoria mundialista que puede marcar un antes y un después en su carrera. Con el contrato firmado y el objetivo cada vez más cerca, el boxeador marplatense atraviesa un momento de ilusión y confianza, pero también de preparación intensa para un compromiso de máxima exigencia.
“Ahora como que todo tiene más sentido. Estamos más cerca, a un pasito del título del mundo, así que metiéndole como siempre, un poquito más”, expresó Bastida en una entrevista con Marca Deportiva Radio (FM 99.9).
La oportunidad llega después de varios años de recorrido, experiencias internacionales, títulos y momentos difíciles que contribuyeron a su crecimiento. Para el púgil marplatense, la paciencia y la capacidad de sobreponerse a las adversidades fueron fundamentales para llegar a esta instancia. “Tiene mucho que ver con la resiliencia que tiene uno. Ya gané mucha experiencia en todos estos años, en todas las peleas que tuve, gané muchos títulos y experiencia afuera. La verdad que hoy estoy maduro y siento que esta oportunidad va a ser mía”, afirmó.
Del otro lado estará Tukov, un ruso que llega invicto y que tendrá la ventaja de combatir en su país. Sin embargo, Bastida analizó sus presentaciones y considera que tiene herramientas para imponerse. “Ya estuvimos estudiando al rival y es muy accesible para ganarle”, sostuvo.
El marplatense explicó que, a partir de lo que observó en sus combates, identificó características que buscará aprovechar. Según su análisis, Tukov suele retroceder y moverse mucho sobre el ring, por lo que uno de los objetivos de su preparación será acortar las distancias y evitar que el ruso pueda imponer ese estilo. “Lo vi que corre mucho, no tiene esa pegada, así que voy sin preocupación de que me pueda noquear. Estoy más tranquilo por ese lado, pero peleas son peleas y estamos entrenando al 100%”, señaló.
En ese camino, Bastida también destacó el momento personal que atraviesa. Su historia reciente estuvo marcada por situaciones complejas, entre ellas la pérdida de su padre, un golpe que lo afectó profundamente. Ahora, con una perspectiva diferente y el acompañamiento de sus seres queridos, asegura sentirse más fuerte para afrontar el desafío.
“Hoy me encuentro más fuerte. Por ahí hace unos años agarraba peleas que no tenía que agarrar porque estaba mal anímicamente. Con todas las cosas que pasaron, más lo de mi viejo, la vida me castigó un poco. Pero ya estamos arriba. Tengo una hija, la familia que me acompaña, mis amigos y estamos enfocados en el triunfo. Queremos ser campeones del mundo”, remarcó.
La chance mundialista también representa un reconocimiento al trabajo que viene realizando en los últimos tiempos. Después de un período con poca actividad y dificultades para conseguir combates en el país, Bastida volvió a encadenar resultados importantes, con triunfos ante Luis Miranda García, Brian Arregui —en la pelea en la que conquistó el título argentino mediano— y Alexander Palacios. Esa serie de victorias le permitió ubicarse entre los diez primeros del ranking y abrir la puerta a una eliminatoria de esta magnitud.
La pelea se desarrollará en una velada internacional de primer nivel, cuyo combate principal tendrá como protagonistas al ruso Dmitry Bivol y al británico Callum Smith. Para Bastida, compartir cartelera con dos figuras a las que admira tiene un significado especial.
“Para mí es un sueño. Los dos son ídolos míos y voy a estar en su cartelera. No lo puedo creer que me esté pasando todo esto, después de todo lo que vengo pasando”, reconoció.
No será la primera experiencia del marplatense en Rusia. Ya combatió allí en abril de 2025 frente a Pavel Sosulin, en una presentación que terminó con una derrota por nocaut y en la que el cambio horario fue un factor que lo afectó considerablemente. Por eso, uno de los aspectos que buscará resolver de manera diferente será la adaptación al viaje y a las ocho horas de diferencia entre ambos países.
“Ya estuve en Rusia y sé lo que es trabajar ahí. La última pelea me mató el jet lag, no lo pude manejar. Ahora estamos buscando otras alternativas para que no pase lo mismo”, explicó. En ese sentido, el equipo está evaluando estrategias para que el cambio de horario no vuelva a perjudicar su rendimiento.
La preparación incluirá también viajes a Buenos Aires para realizar sesiones de guanteo. Según detalló Bastida, el plan contempla permanecer allí aproximadamente una semana, completar tres sesiones de sparring y regresar a Mar del Plata para continuar con los entrenamientos antes de repetir el proceso.
Mientras se acerca la fecha, el boxeador también percibe el impacto que generó el anuncio de su pelea. Las redes sociales se llenaron de mensajes y recibió llamados y muestras de apoyo de personas cercanas y de aficionados que siguen su carrera. “Se explotaron las redes, explotó todo. Hubo llamados de todos lados, siempre todo positivo. A veces me cruzo gente en la calle y se vuelve loca. Me llena de orgullo”, contó.
Bastida, de todos modos, intenta mantener los pies sobre la tierra y concentrarse en su rutina cotidiana. Sabe que el desafío será exigente y que deberá demostrar sobre el ring todo lo que viene trabajando. La confianza, sin embargo, está intacta: entiende que llega a esta oportunidad en una etapa de mayor madurez y con una motivación personal que trasciende lo deportivo.
El 12 de diciembre, en Rusia, tendrá enfrente a un rival invicto y a un público que alentará al local. Del resultado dependerá buena parte de su futuro inmediato, pero para el marplatense la posibilidad ya representa la concreción de un objetivo que persiguió durante años. Ahora quiere dar el paso que le falta para acercarse al sueño máximo: pelear por el título del mundo.
