Leonardo Malgor: “Micaela siempre estuvo predestinada para competir al máximo nivel”

El entrenador de Micaela Levaggi analizó el presente excepcional de la atleta marplatense tras el récord sudamericano de los 1.500 metros, explicó el largo proceso de construcción deportiva y aseguró que el potencial de su dirigida todavía está lejos de alcanzar su techo.

Leonardo Malgor junto a Micaela Levaggi.

El histórico récord sudamericano que consiguió Micaela Levaggi en los 1.500 metros no fue una casualidad. Tampoco una sorpresa para quien la acompaña desde hace casi quince años. Leonardo Malgor, entrenador de la atleta marplatense, repasó en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) el camino recorrido junto a la fondista y explicó por qué considera que este presente es la consecuencia lógica de una construcción que comenzó cuando apenas era una niña.

«Micaela, a los pocos meses de empezar en la escuelita de atletismo, ya daba muestras de que le gustaba muchísimo este deporte y especialmente las pruebas de medio fondo y fondo. Incluso intentamos llevarla hacia las pruebas combinadas, pero ella me dijo: ‘Leo, a mí me gusta correr’. Ahí le respondí que íbamos a hacer un largo viaje juntos. Ese viaje ya lleva casi quince años», recordó.

Malgor explicó que el talento apareció desde muy temprano. Con apenas 15 años, Levaggi ya había clasificado a los Juegos Olímpicos de la Juventud tras conseguir la mejor marca de América de su categoría en la prueba selectiva disputada en Cali.

«Desde muy chica dio muestras de que estaba destinada a representar al país. Después llegaron los años de adolescencia, con subidas y bajadas como le pasa a cualquier joven, pero nunca dejó de competir ni de conseguir títulos. Lo que quizás demoró fue ese salto de calidad que todos esperábamos», señaló.

El entrenador recordó que hace poco más de dos años incluso llegó a pensar que la atleta abandonaría definitivamente la actividad.

«Cuando creíamos que dejaba el atletismo, volvió despacito, se fue acercando otra vez al grupo. Nunca la saqué del equipo porque siempre confié en ella. Y desde hace dos años viene mostrando todo aquello para lo que siempre estuvo predestinada», afirmó.

Para Malgor, el gran cambio no fue físico sino mental. Según explicó, la propia Levaggi comprendió que el crecimiento dependía principalmente de ella misma.

«Fue ella quien entendió que el tema era su cabeza, su enfoque. Empezó a dejar de lado cosas que no favorecían el máximo rendimiento y a adoptar hábitos que la fueron llevando semana a semana a encontrar el nivel que buscaba. Llega un momento en que ya no sentís que hacés sacrificios, simplemente elegís la vida que querés llevar para rendir al máximo», explicó.

El entrenador destacó además que el trabajo de un deportista de alto rendimiento va mucho más allá de las horas de entrenamiento.

«Un atleta de elite lo es las 24 horas del día. No se trata solamente de correr una hora y media en la pista. Está el descanso, la alimentación, los masajes, el kinesiólogo. Micaela hoy me pregunta si tiene que hacer algo más para seguir mejorando. Eso demuestra el compromiso que tiene», aseguró.

Aunque el récord sudamericano de los 1.500 metros representa uno de los puntos más altos de su carrera, Malgor entiende que todavía queda mucho camino por recorrer.

«Estamos explotando su velocidad en el medio fondo, pero Micaela todavía tiene un potencial enorme para distancias mayores. Pensamos en los 3.000, los 5.000 metros, después los 10 kilómetros en ruta, el medio maratón y, cuando llegue el momento, el maratón. No tenemos apuro», explicó.

El entrenador también destacó el extraordinario momento que atraviesa el atletismo marplatense.

«Mar del Plata puede jactarse de tener a las mejores atletas de la historia argentina en pruebas desde los 1.500 metros en adelante. Eso habla del enorme nivel que tiene hoy el atletismo de la ciudad», remarcó.

Finalmente, Malgor reveló una curiosa coincidencia que une su historia con la de Levaggi. El récord sudamericano que la marplatense quebró pertenecía desde 1991 a la surinamesa Letitia Briesde, marca conseguida en el meeting de Ordizia, España. Justamente, en esa misma pista, aunque un año después, el propio Malgor consiguió la mejor marca de su carrera en los 1.500 metros.

«Esa pista tiene un significado muy especial para mí. Allí hice la mejor marca de mi vida y ahora fue el escenario donde Micaela escribió una de las páginas más importantes del atletismo sudamericano. Son esas coincidencias que el deporte también regala», concluyó.

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