Micaela Levaggi: «En Palestra me vieron capaz de hacer todo»

La madrina de la Correcaminata Solidaria «LoveRun» que organiza la ONG Palestra contó su experiencia personal en la institución: «salí campeona sudamericana viviendo en el Hogar, cuando volví me recibieron como una familia», recordó.

Micaela Levaggi es campeona sudamericana

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

La ONG Palestra realiza una labor para muchos invisible, pero que a veces encuentra canales de expresión concretas en personas que logran trascender y encontrar un rumbo en su vida gracias al espacio que ofrecen. Los organizadores de la Correcaminata «LoveRun» que se realizará bajo un formato especial el próximo 31 de diciembre; tienen como madrina a Micaela Levaggi, atleta de la ciudad que estuvo en el hogar de la institución y contó su experiencia en Marca Deportiva Radio (FM 99.9).

Primero se refirió a la importancia del evento que celebrarán por segunda edición este año en el contexto particular que propone la pandemia. «La verdad que el año pasado, la primera edición fue de gran ayuda, no queríamos que este año nos impida volver a hacerlo. Habrá dos tipos de inscripciones de 200 pesos y de 500 pesos que incluye la remera del evento. Creo que son precios accesibles; pero la idea es que el 31 de diciembre en el transcurso de las 8 hasta las 11 de la mañana que estaremos en radio y redes sociales, cada uno por su zona y su barrio pueda hacer un recorrido», contó. No tener un lugar físico, específico donde hacer el evento, ha tenido otras aristas interesantes, como personas que se anotaron desde distintos lugares del país y del mundo comprometidos a ponerse la remera y hacer la caminata: «sería lindo ver la ciudad con remeras del evento y además hay gente de otras ciudades que se ha anotado como de Chile, La Plata y Buenos Aires».

Pero también conoce muy de cerca el trabajo de Palestra y como ofrecen un espacio con características muy especiales: «Palestra tiene una parte de hogar de niños y adolescentes en vulnerabilidad. Hay de bebes hasta chicos de 18 años, hay una institución también que tienen un programa de independización con el acompañamiento de la ONG. Después está la parte social, la sede está Cerrito y Azopardo donde ahora, durante la pandemia, se paró un poco la parte artística, deportes y distintos cursos con salida laboral que se brindan. Lo que siguió durante la pandemia es la asistencia en distintos barrios de la ciudad a niños, adolescentes y pre-adolescentes».

Claro que la cuarentena incrementó algunas situaciones delicadas donde la ONG no podía alejarse de su rol y, por el contrario, debía intensificarlo: «hubo gente que quedó en situación de calle o tuvieron que asistir a mujeres con violencia, son cosas que se han ido agravando. El encierro profundizó la falta de trabajo también», dijo.

«ME VIERON CAPAZ DE HACER TODO»

Para los chicos que pasan por Palestra, la vida les cambia en el mejor de los sentidos. Para Micaela Levaggi incluso hoy, sigue siendo un lugar de referencia en su vida: «yo estuve en el hogar desde los 16 hasta los 19, los conocí y empecé con las actividades, después viví en el hogar y estando allí salí campeona sudamericana. Ellos son mi familia, los domingos voy a comer al hogar, no es una institución más. Antes ellos eran los que me ayudaban y ahora soy parte del equipo que ayuda. El haber visto tanto como daban todo hace que sea imposible para mí no ser parte de ello».

La manera de percibir la vida en general e incluso su propia vida, cambió ahí adentro: «nunca me imaginé encontrarme con personas así, yo era una persona totalmente distinta, me costaba mucho hablar y era muy solitaria. Pasé de hacer todo sola, de tener un montón de problemas, a estar rodeada de gente que me acompañaba incluso cuando me iba mal deportivamente o tenía problemas económicos. Me veían capaz de hacer todo y eso es lo que te hace cambiar».

Micaela Levaggi con su medalla de bronce en la pista cubierta de Cochabamba.

En la preparación a ese Sudamericano, tuvo momentos difíciles que pudo superar gracias a lo que generaban las personas que tenía alrededor: «me daba miedo irme a Cachi a prepararme porque no teníamos un peso, iba a entrenar caminando porque no tenía plata. Volví y gané el Nacional, me habían ido a ver todos y fui a hablar con Guillermina Graciano, presidenta de la ONG, porque el alimento era fideos y arroz y estaba preocupada por mi alimentación. Me empezó a dar dinero de su cartera para que compre lo que necesite. Un mes después viajé al Sudamericano y salí campeona. Cuando volví me hicieron una bienvenida como sucede con cualquier familia«, recordó.

Ahora está preparando su 2021 que sabe que será intenso porque es el momento en el cuál la edad la obliga a competir en Mayores: «a principio de año tuve una lesión y después me tomó la pandemia, me costó un montón acomodarme. Ahora estoy poniéndome a ritmo y me estoy preparando porque el año que viene tengo que competir en mayores, está el Sudamericano en Argentina que será mi objetivo», finalizó.