Juan Curuchet: «Le pediría de rodillas a Werthein que no se vaya nunca»

A 10 años de su oro olímpico, Juan Curuchet habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y repasó la gestión en los JJOO de la Juventud. Además, habló sobre su alejamiento de la función pública: «tuve ataques de pánico».

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Pasaron 10 años de la conquista máxima de Juan Curuchet y Walter Pérez en Beijing y ambos agasajados en la entrega de los Premios Olimpia 2018 y en los Lobos de Mar.

El campeón olímpico marplatense habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre los momentos que aún lo siguen conmoviendo después de una década: «estamos felices del reconocimiento que estamos recibiendo. Después de 10 años es bueno que lo sigan haciendo. Nos siguen dando estas caricias que son tan importantes», dijo.  

Su vida cambió notablemente desde aquella medalla e incluso la gente actúa diferente con ellos: «cuando a la gente le decís que sos campeón olímpico te toman de una manera diferente. Hay un antes y un después, sabemos del significado de una medalla olímpica pero es algo muy especial». 

Incluso a pesar de todo lo que ha vivido, hoy está alejado del deporte, fuera de las funciones que cumplió hasta hace un par de años atrás cuando formaba parte del Comité Olímpico, reconoció que «vivo en Batán, estoy en el medio del campo y pienso que he logrado ser campeón olímpico. Veo lo difícil que es para nuestro país lograr una medalla de oro». 

El «exilio» al que se sometió fue casi obligado por las exigencias de haberse convertido en senador provincial. «Un día me quedé adentro del auto pensando que me moría, nunca me había pasado y eran ataques de pánico. Me tuvieron que venir a buscar mis hijos. En ese momento decidí alejarme de todo y bajar los decibeles. Tenía muchas ganas de hacer cosas y dejé de hacer deportes, entre la política, la fundación y los comedores me olvidé de hacer algo por mí», comentó. 

LOS JUEGOS OLIMPICOS EN ARGENTINA

El paso de los Juegos Olímpicos de la Juventud por Buenos Aires fue todo un logro según Curuchet y para él, se cumplió un sueño: «la verdad que uno de mis sueños era ver un Juego Olímpico en mi país. Cuando llegó Werthein al Comité Olímpico y vi como trabajaba y se movía políticamente, que visión tenía; creí que podía traer algo grande. Me di cuenta que ese hombre con su visión, lo podía lograr. Se aplaudió la organización, nos han dejado muy bien parado a nivel mundial», afirmó. 

Además, la comparación más cercana era Río 2016 donde Curuchet estuvo con un cargo del Comité Olímpico Argentino (COA) a cargo de los deportistas: «los Juegos de Río fueron desastrosos y lo puedo decir. Tuvimos que poner camas en habitaciones donde no alcanzaban. Buenos Aires fue un ejemplo a seguir y por eso el CEO de los Juegos se va a trabajar en los próximos Juegos Olímpicos 2020 y 2024. Hay que decirlo y reconocerlo que hubo un gobierno de la ciudad que trabajó al lado de la organización, aunque no comparta la idea política», destacó el campeón. 

Esta intención hay que ratificarla con un Juego Olímpico de Mayores que sería el paso siguiente y para Curuchet, sólo se puede lograr de la mano de Gerardo Werthein: «hoy depende de que él siga, depende de su visión y equipo de trabajo. Si él se va, no se quien vendrá. Tiene una visión empresarial y ve las cosas antes de que sucedan. Se gasta dinero de su bolsillo porque no gasta una tarjeta del COA ni del ENARD; eso tiene mucho que ver con su forma de trabajar», aseguró. 

Sin embargo, el presidente del ENARD es muy criticado por distintas medidas entre ellas la venta del Cenard. En ese sentido, Curuchet concluyó que «le pediría a Werthein que no se vaya nunca, siempre criticamos al que hace en este país. Ha transformado la vida de los jóvenes, ha convertido a los jóvenes en ejemplo para lo jóvenes. Cada vez que me siento en un mesa con él trato de bajarlo para que no se vaya».