El Náutico dijo presente en el Ironman

Los seis protagonistas que presentó el Club Náutico en el Ironman de Mar del Plata contaron su experiencia. En particular Laura Tonón que además clasificó al Mundial de la disciplina en Hawaii.

Cinco de los seis protagonistas que tuvo el Club Náutico en el Ironman.

Seis triatletas del Club Náutico Mar del Plata pudieron completar los 3,8 km de natación, 180 de ciclismo y 41,195 km de pedestrismo que conformaron el Ironman que se realizó en nuestras costas hace unos días. Laura Tonon, además, logró su clasificación para la edición que se hará en Hawaii, todo un ícono de la actividad.

Con la preparación física de Claudio Mordcovici, en el moderno gimnasio que recientemente inaugurara el club portuense, estos deportistas cumplieron el sueño de poder completar tan exigente prueba en su ciudad, en distintas categorias, ante su gente. Algunos de ellos también nadaron allí, durante el último año

El presidente del club, doctor Eduardo Ramirez Lijo, por su parte, aspira a que se forme un centro de entrenamiento de Triatlón, habida cuenta de la piscina semiolímpica, en el verano el acceso a las aguas interiores del puerto, la posibilidad de hacer transferencias rápidas luego de la bici, en el estacionamiento de la entidad y la chance de poder realizar esta última disciplina y también el pedestrismo, tanto para el norte como para el Sur.

Todos, expresaron su parecer con respecto a la preparación previa y la prueba en sí, de esta manera:

Oscar Iribarne (categoría de 60 a 65 años): “La verdad, es que este fue mi primer triatlón, con 60 años. Yo me dedicaba a las carreras de aventura, siempre de largo aliento y entreno con Julio Flores, del grupo Infinito, hace mucho tiempo. Hace años que no corría en bicicleta, pero algo de eso había en mi memoria. Varios amigos me hablaron y me fueron convenciendo de que lo intentara, a pesar de que en la natación soy consciente de que doy ventajas y que tengo que mejorar mi técnica. La clave de esto es armar un plan acorde a la edad que uno tiene, es fundamental que esto lo diagrame alguien que te conoce. No se puede seguir un plan general, se lo puede seguir a un chico de 18 años, pero uno o dos días, luego se paga un precio muy alto por esto, más que nada por la capacidad de recuperación, que como es lógico uno a esta altura ya no la tiene. Quiero resaltar que más allá de los geles que pueda tener uno, la carrera ofrecía muchísima variedad de alimentación e hidratación. Yo no había visto antes una organización como ésta”.

Laura Tonon, (de 55 A 59, ausente en la foto por un problema doméstico): «Fue mi primer experiencia en Triatlón y realmente lo hice relajada, feliz, muy enfocada en lo mío, pero disfrutando cada momento. Yo corro carreras de aventura, del tipo Non Stop, de Ultra Trail y si bien en mi adolescencia fui nadadora federada, hacía mucho que no nadaba con continuidad. Me enfoque en los últimos años en las carreras que hace la Misión entre Villa la Angostura y San Martín de los Andes. Eramos cuatro en mi categoría y sólo una clasificaba para Hawaii. Cuando salí del agua, vi que la brasileña se me había escapado y dije “chau plaza”, pero concentrada en mi tarea, ya en la mitad de la primera vuelta de bici la tuve a tiro y cuando pude pasé al frente. En el Maratón, tuve apenas una diferencia de cuatro minutos con respecto a los cuatro que corrí “fresca”, sin las otras disciplinas y allí estuvo la diferencia. Hice 12hrs42’ y según el último Mundial realizado, con esto me hubiese ubicado en el puesto 14. Hawaii es el objetivo ahora. Ya pagué, acepté la invitación y ahora hay que doblegar esfuerzos con Gerardo De Vita y Pablo Negri de zona 3 D, para no desentonar en el grupo selecto de 60 mujeres que lograron clasificar para esto.

Marcelo Otero Lacoste ( categoría de 40 a 45): “ Desde que empecé en la actividad con un Half acá en Mar del Plata, siempre soñé con un Ironman, pero la verdad es que lo veía muy lejano. Corrí varios Olímpicos y el año pasado, en mayo, en Florianópolis, pude hacer mi primer Ironman. Cuando vi que se hacía en mi ciudad y lo volví a intentar, a pesar de que es muy demandante. Uno para esto tiene que entrenar seis días a la semana, con cuatro estímulos para cada una de las disciplinas. Tres días a la semana se hace “doblete”. Serán unas 11 horas al principio, luego subís a unas 18 y al final de tu preparación, volvés a bajar, para ser más explosivos, no buscar tanto volumen.Yo tenía un tiempo en mente y lo pude alcanzar, a pesar de que había mucho viento. El empuje de la gente me ayudó mucho para poder lograr esto, disfruté de la carrera”.

Álvaro Robelo (también de 40 a 45): “ Cuando le dije a mi familia que iba a intentar en el Ironman me dijeron que estaba “loco”, pero luego me apoyaron y por suerte pude darme el gusto. Después de dos Half y 8 Olímpicos, hace dos años me propuse estas distancias y cuando nos enteramos que se hacía en Mar del Plata, creo que con unos amigos fuimos de los primeros en inscribirnos, a la media hora de la apertura. Pensaba hacer unos 30’ menos y la diferencia estuvo en el trote, donde estuve lento. Anduve bien en el agua, que es mi fuerte y en la bici mantuve un promedio de 31 km/h, pero luego sentí el paso de la competencia y bajé el ritmo. No estoy acostumbrado a comer durante la carrera y no tolero los geles, por lo que tendré que pensar en otras fuentes de alimentación, porque la inexperiencia me retrasó esta vez. Esto fue impagable, sentir el aliento de la gente, de mis hijas, que me incitaba a seguir quedará para siempre en mi memoria. Es más duro el entrenamiento que la carrera en sí. Creo que el Náutico tiene todo para prepararse, tenés la pileta o la playa, un gimnasio de musculación muy moderno y la posibilidad de tener todo concentrado en un lugar. Ojalá como dijo el presidente, se pueda hace un centro de entrenamiento para triatletas”

Roberto Bazán (de 35 a 39 años): “ Fue un año de trabajo duro, con gimnasio y también con un grupo de ciclistas y atletas, Running del Sur. Llegué entero y realmente la disfruté, creo que la planificación fue la exacta. El paisaje y el hecho de que no pases varias veces por el mismo lugar ayuda, tanto o más que ese aliento que no sabés de quién viene pero te empuja a continuar en tu marcha. El circuito estuvo muy bien diseñado y no hubo, de mi parte, cansancio mental. En marzo, haré un medio Ironman en Bariloche, pero siempre pensando en el 2 de diciembre del 2018, donde intentaré de nuevo en el Ironman y con este grupo de amigos que me ayudó con sus consejos ”.

Facundo Esain (también de esta última categoría): “En marzo dejé todo en manos de Claudio Mordcovici y fuimos preparando las distintas etapas. No importó el viento, la lluvia, el clima que tocaba. Yo tenía apenas una competencia Olímpica, en febrero, también en Mar del Plata. Me costó bastante la natación, porque había nadado de chico, pero luego me dediqué a correr en montaña y Cross Country, manteniéndome 30 años alejado del agua. Tenía pensado hacer 12h43’, pero pude terminar en 12h18’ por el entrenamiento que cumplí al pie de la letra. Una de las patas fundamentales es la alimentación, que creo que la gran mayoría lo hace en la parte de ciclismo. Yo consumí geles y también algunos sandwichs que tenía preparados, para luego en el Maratón consumir sólo fruta y bebidas isótonicas. Si le errás en eso, no llegas. Por suerte pude disfrutar de esto y ahora estoy pensando en el 70.3 de Bariloche. Luego estaré en la misma modalidad en Buenos Aires y en diciembre, vuelvo al Ironman”.