Ledesma tiene su baldosa en el Paseo de los Campeones

Ayer por la noche, en Balcarce, más precisamente en el Museo del Automovilismo «Juan Manuel Fangio», el nombre de Christian Ledesma quedó grabado para siempre dentro del Paseo de los Campeones.

Christian Ledesma quedó inmortalizado en el Paseo de los Campeones.

En el marco de la 25ta Fiesta Nacional del Automovilismo, el piloto marplatense y el entrerriano Omar «Gurí» Martínez, fueron agasajados por las autoridades de la mejor muestra automovilística del país.

En el «paseo de los Campeones», ubicado en uno de los laterales del Museo, fue descubierto el baldozón que da cuenta de todo los que hizo Cristian Ledesma dentro del automovilismo nacional, siendo quizás sus grandes hitos el Campeonato de TC 2000 en el año 2014 o el de Turismo Carretera, en 2007.

Acompañado de sus hijos y su señora, Jackeline Bianchi, el piloto de nuestra ciudad se mostró muy emocionado y aseguró guardar la réplica del baldozón que le entregaron entre sus trofeos , que son muchos por cierto, más preciados.

«La historia de un sueño, casi milagro, que se hizo realidad» por Jackeline Bianchi de Ledesma (esposa de Cristian)

Christian Ariel Ledesma, nació en la Ciudad de Mar del Plata el miércoles 4 de febrero de 1976. Es el tercer hijo del matrimonio conformado por Vilma Sullivan y Omar Ledesma. Para el común de la gente ellos eran padres grandes para esa época ya que tenían 39 y 44 años, respectivamente. Por entonces, sus hermanos Jony tenia 17 y Sandra, 13 años.
Entre los mejores recuerdos familiares esta la estrecha relación que tuvo siempre con su mama, una aplicada ama de casa y gran cocinera, que sabe demostrarle su afecto a través de sus exquisitos manjares, irremplazables para el menor de sus hijos.

Christian tiene un especial recuerdo de su papá (fallecido en 2004) a quién señala como la persona más buena que conoció en su vida. Omar Ledesma era un taxista, fanático de Fangio, un hombre de pocas palabras, capaz de hacerse entender con pequeños gestos. Siempre lo recuerda esperándolo a la salida del colegio con la viandita. Lo extraña muchísimo.
Muchos se preguntarán cómo empezó la rica historia de Christian en el automovilismo. Fue así. En el comienzo de la década del ’80, los Ledesma estaban preocupados por el extraño comportamiento del más pequeño de la familia, a tal punto que decidieron hacer consultar a un psicólogo. Christian estaba muy angustiado, y había una razón para ese cambio emocional. Un buen día, su hermano Jony, con quien compartía buen aparte del día y con quién tenía una relación de compinche y confidentes, decidió formar su propia familia, alejándose de su casa paterna. Este hecho fue recibió como un baldazo de agua fría, ya que las cosas no serían igual que antes en la vida de Christian.

Tras la consulta, el profesional le recomendó que una buena terapia para superar esa angustia bien pudiera ser la práctica de algún deporte. El primer intento fue con el futbol, pero su destino evidentemente estaba marcado por el automovilismo. Su hermano fue el impulsor de la idea de armarle un karting junto a un grupo de amigos que siguen estando en su corazón, con los más hermosos y sacrificados momentos que llevaron a formar los primeros pasos del “Campeón”. El siempre recuerda con lujo de detalles las interminables noches dedicadas al armado del karting, con su papa cebando mate y su hermano sacrificando mucho de su vida familiar por acompañarlo, las empanadas de su mama en las carreras y la colaboración de tantos pero tantos amigos.

Su vida siempre estuvo signada por el sacrificio y un inquebrantable instinto de superación. Al mismo tiempo que corría en Karting, siguió estudiando y trabajando. Fue así que tuvo múltiples y diversas ocupaciones, primero conectando alarmas, luego instalaba antenas de radio frecuencia. Después, gracias al vínculo que mantenía su padre con Manuel Santurian (Dueño de la churrería Manolo) quien corría en karting en la misma federación, consiguió un puesto en la barra del reconocido local, haciendo cafés, licuados y armaba pedidos. Después de dos temporadas en Manolo, y mientras estaba trabajando en el lugar, también se dedicaba a recaudar los fondos de las fonolas de Mar del Plata y la zona.

Corría el año 1994 y la situación económica de su familia era insostenible para solventar los gastos del karting, fue ahí cuando una vez más intervino Manuel Santurrian, que le prestó su karting una temporada y además colaboraba económicamente con Christian. El esfuerzo tuvo su justa recompensa con la obtención del campeonato.

A medida que iba demostrando su talento, muchos veían en el esforzado Christian Ledesma a un potencial campeón. Al mismo tiempo que su nombre crecía en la región, varios decidieron apoyarlo, tal es el caso de su coterráneo Carlos Garrido, que en esa época corría en Turismo Carretera y decidió regalarle un Formula Renault. La ilusión de debutar en esa competitiva categoría, movilizaba a Christian todos los días hasta la vecina Ciudad de Balcarce, al taller de Crespi, donde junto a Nenin, hermano de Tulio, le dedicaban muchas horas al armado del auto. Pero, la dura realidad económica le dio un duro revés a su ilusión y nunca logró reunir los recursos necesarios para terminar el armado.

Creo que lo que voy a contar ahora es una de las más importantes puertas que le abrió la vida para comenzar a crecer en el automovilismo nacional y su paso por el internacional. Esa misma temporada ’94, Marcelo Venturi, un buen amigo de Christian tuvo lo inquietud de inscribirlo en un concurso que realizaba la revista A Todo Motor y Pro driver. Concursaban corredores de karting de todo el país fueron aproximadamente 2000 los inscriptos, de los cuales solo 40 serían seleccionados. Los postulantes se medían en karting y formula honda, mediante pruebas eliminatorias donde un jurado evaluaba el comportamiento general del piloto arriba y abajo del auto. Así fue que de los 40 seleccionados dividieron 20 con experiencia y 20 sin experiencia, de los 20 con experiencia seleccionaron 10 lo mismo con el otro grupo, luego los unieron, siguieron las pruebas hasta queda 5 luego 3. La última selección fue con un formula honda, con el mismo que iba a utilizar el ganador del concurso en la temporada siguiente, termino la prueba y ellos tenían que esperar el resultado por telegrama. Llego el tan esperado día, en que recibió el telegrama en donde decía que Christian Ariel Ledesma era el ganador del concurso y la beca para correr una temporada en la Formula Honda. En donde luego fue el ganador del campeonato que de 10 carreras gano 6, 4 consecutivas, 2 veces 2 do. Dos veces 3 ro. Conociendo en esta temporada a la tan querida familia Kissling. Durante 1995 lo acompañaban a las carreras incondicionalmente su mama, papa, el hermano Jony, y amigos.

En 1996, el mismo grupo de Pro-driver lo llevo a correr en la Formula 3 sudamericana, no fue un buen año según Christian.

El 26 de noviembre de 1996 nos conocimos en una carrera de Karting en donde yo iba a ver a mi hermanito correr una de sus primeras carreras. Christian fue de espectador y ahí lo conocí porque se puso a jugar al futbol con los chicos de la escuelita de Karting y dentro de ellos estaba mi hermano, ahí nos hicimos amigos y después de un año, novios, por eso de ahora en adelante se muy bien su historia, la cual admiro muchísimo y estoy orgullosa de la capacidad de lucha personal que tiene.

Christian realizo en 1997, mientras corría en la Formula Súper Renault, una prueba en Europa con un auto de Formula 3000, y a pesar de haber causado una enorme impresión no logro reunir el mínimo aporte requerido para dar el salto internacional, aquella temporada logro su primer campeonato nacional, se desvaneció toda posibilidad de ir a correr afuera, y cuando le ofrecieron de correr en auto con techo no tuvo otra opción que tomar la decisión de cambiar el rumbo.

Ya que como todos saben el al dedicarse a correr, no pudo seguir estudiando ni tener otro trabajo, ni su familia poder sostenerlo, así fue que empezó a recorrer este hermoso camino del automovilismo argentino popular, Turismo Carretera. Ese, que el veía pasar por la ruta y que increíblemente pero real el ya estaba con un pie dentro del tc. Cuando surgió la propuesta estaba totalmente helado, no lo podía creer, como siempre a el le cuesta creer lo buen piloto que es, por eso cuando lo vienen a saludar los amigos o hinchas, no le cabe que lo vean con tanta admiración, el se siente uno mas y muchas veces es tan loco de creer, hasta para mi, que parece como algunos dicen, antipático, corto; pero como dice el, la gente que me conoce sabe como soy y la que no, ya cambiara de opinión. Así que paso mucha gente que con cada una pudo sacar algún aprendizaje, no nos fue fácil éramos muy chicos, en un entorno que nadie de nuestro alrededor conocía solo la gente que lo contrataba y fue bueno todo lo que paso lo bueno y lo malo, eso hace que uno día a día vea que es lo mas importante en la vida, lo material vuela lo que queda es lo humano, la esencial de la vida la honestidad que cuesta ver muchas veces, pero el tiempo es sabio y dice todo.

En febrero del 2003, recibió el llamado de Darío Ramonda, principal impulsor del recientemente conformado equipo Chevrolet de TC2000 para ofrecerle correr en su equipo00, pero era nada más ni nada menos la posibilidad de representar oficialmente a una de las marcas con más tradición en el automovilismo mundial, que se incorporaba después de muchos años en la categoría.

Ese mismo año falleció el papa de Christian en una carrera de Río Cuarto fue un sábado a las 4 de la mañana que recibimos la noticia, el debía clasificar, hablo con Darío y el le dio total libertad para hacer lo que le parecía correcto, la decisión de Christian fue clasificar irse a Mar del Plata y volver a correr el domingo, Marcos Di Palma se ofreció a llevarnos en su avión y nos acompaño también Marcelo Bugliotti. Estuvimos en el velorio, descansamos poco y a la mañana siguiente regresamos a Río Cuarto, fue un vuelo difícil a la vuelta había mucha niebla y era imposible bajar hicimos varios intentos y el ultimo miramos a cielo le pedimos a Omar que nos ayude y así fue que llegamos justo para largada de la serie y Christian fue el triunfador de la misma y de la carrera final pudiéndosela dedicar a su papa y familia.

Como verán siempre vamos a ser incondicionalmente agradecidos de la actitud de Marcos, pase lo que pase y digan lo que digan se comporto como un gran hombre. Así fue que desde su inicio en la categoría Christian es piloto oficial de la misma, teniendo un campeonato en 2004 y con la llegada de su primer hijo, Franco.

En el 2007 fue campeón de Turismo Carretera junto a la Familia Lingieri y con la llegada el su segundo hijo Luca.
El objetivo de esta historia es acercarlos al inicio de Christian en el automovilismo. Siendo actualmente uno de los mejores pilotos referentes del país y también el orgullo de ser un representante ejemplar, para nuestra amada y hermosa ciudad.
En los últimos años paso por las escuderías más importantes del país, General Motors, Fiat, Renault, y este año representara también a Citroën.

Esta historia esta escrita desde el corazón, si hay alguien que me haya faltado nombrar o se omitió algún hecho en particular, estoy segura que sabrán que no fue intencional y que estamos igualmente agradecidos con todos los que nos apoyan y nos enseñan a crecer siempre…