Marcos Siebert: «La magnitud del campeonato es terrible»

Así definió el piloto marplatense Marcos Siebert a las repercusiones del título obtenido en la Fórmula 4 Italiana y que le permite dar un paso más en búsqueda de su sueño de subirse a un Fórmula 1. «Hace 4 años que estoy trabajando afuera y cumplí la primera parte del proceso», afirmó en Marca Deportiva Radio.

El marplatense Marcos Siebert festejando el campeonato de la Fórmula 4 Italiana.

El marplatense Marcos Siebert festejando el campeonato de la Fórmula 4 Italiana.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Agotado, con mucho trajín, incluso más que en una exigente temporada de la Fórmula 4 Italiana, el marplatense Marcos Siebert disfruta de estar en su casa después de ser campeón de una de las categorías escuela más importantes del mundo. En charla con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), aseguró aún no ser muy consciente de todo lo que ha generado: «no se toma mucha conciencia cuando uno es parte. Cuando lo vemos acá desde afuera la magnitud del campeonato es terrible».

Ganar la F4 de Italia es muy significativo a nivel internacional a punto tal que lo definió como «el trampolín para categorías grandes y porque no la Fórmula 1. El sueño siempre es la Fórmula 1, es el objetivo final del proyecto».

La ansiedad de los que no comprenden aún la tarea que tiene por delante ya reclaman verlos con los colores de alguna escudería de la máxima categoría mundial del automovilismo, pero Siebert sabe que debe ir tranquilo: «mucha gente ya te pregunta cuando llego a la Fórmula 1, pero es parte de un proceso. Hace 4 años que estoy trabajando afuera y cumplí la primera parte del proceso. Ahora me quedan dos años para estar en el GP3 que es la telonera de la Fórmula 1», aclaró.

Con su juventud y su buena tarea en Europa, hoy también piensa en sus orígenes y en quien puso los ojos por primera vez en su tarea: «todo nació como un sueño con Luciano Crespi que me impulsó a correr en autos de Fórmula. Estaba corriendo en karting, me vió y me eligió como piloto a desarrollar. Surgió la chance de probar en Europa y la aproveché», recordó.

El 2016 debía ser su año y se lo planteó de esa manera para terminar celebrando la corona: «sabía que este era mi año, porque era la última temporada en la Fórmula 4, dije que este año quería ser campeón y nunca baje los brazos, desde febrero que estuve focalizado en esto hasta lograrlo».

El duelo que se dio durante todo el año y que ganó con autoridad fue nada menos que ante Mick Schumacher, hijo del mítico piloto de la Fórmula 1: «fue un mano a mano toda la temporada y fue un año increíble. Más aún porque pelee por el torneo con una persona con semejante apellido y que tenía mucha gente detrás, todo lo están apoyando para que llegue a la Fórmula 1», remarcó.

La estadía en Mar del Plata es un premio más para su gran año y trata de aprovecharlo mucho porque sabe que el 2017 será otro año intenso en Europa: «venir de vacaciones a casa es lo mejor que te puede pasar. La recepción de la gente en la entrada a Mar del Plata con la autobomba y que me lleven hasta la municipalidad donde me recibió el intendente, fue espectacular», destacó respecto de las múltiples repercusiones del título obtenido.