Noche soñada de Clásicos para Mar del Plata

Se jugó el esperado «Clásico del Centenario» en el Polideportivo «Islas Malvinas» donde Peñarol le ganó 68-61 a Quilmes en los equipos profesionales con un trabajo destacado de Al Thornton que anotó 21 puntos. Además, las Leyendas terminaron empatando en 56 puntos dentro de un partido igual de emotivo.

Peñarol y Quilmes dieron un buen espectáculo (Foto: Kris García)

Hubo mucho tiempo en el que Mar del Plata no pudo disfrutar de una de sus máximas fiestas deportivas y la volvió a tener esta noche en el Polideportivo «Islas Malvinas» con el Clásico del Centenario donde las emociones estuvieron a flor de piel además por el reciente fallecimiento de Osvaldo Echevarría y el recuerdo a Juan Pablo Sánchez. En lo deportivo, Peñarol ganó el partido por 68 a 61 y las «Leyendas» protagonizaron un duro encuentro con empate en 56.

Las primeras acciones tuvieron a Defelippo como protagonista pero de a poco con la aparición de Tomás Nally, Quilmes pudo sumar. No tenía demasiadas manos para hacerlo y eso lo empezó a padecer cuando aceleró el conjunto de Capelli con Thornton y la buena presentación de Cardo. Así sacó una máxima de 10 puntos el equipo «Milrayitas» (17-7). El tramo final fue muy impreciso evidenciando que están en una etapa plena de ajustes y por eso sólo convirtieron dos puntos para el decisivo 19-7.

El segundo parcial fue de poco gol, pero mucho protagonismo para Luis Cequeira que era quien manejaba los tiempos de su equipo y mostraba su talento cada vez que podía. Pudo bajar esa línea de 10 unidades, pero Valinotti empezó a hacer de las suyas para volver a darle puntos a su equipo. El partido tenía sus baches porque se erraban tiros que habitualmente los protagonistas suelen encestar con cierta facilidad, algo muy normal en esta etapa de la temporada. Nally seguía marcando diferencias en la pintura y aparecieron los puntos de Valinotti y Sansimoni para sacar una buena ventaja. Un libre de Thornton sobre la chicharra, le dio la ventaja por 34-23.

En el regreso al campo, Quilmes tuvo un muy buen parcial que lo metió en partido definitivamente hasta llegar a pasar al frente cuando ingresó a la cancha Ezequiel Dupuy que anotó 6 puntos para pasar al frente y sumarle una carta de gol más a un equipo que mostró herramientas para pelear. Los dirigidos por Capelli no tenían solidez en su juego para aprovechar lo que supo ser una buena ventaja y así se fue al último descanso ganando 48-47.

El clásico no era nada amistoso, por el contrario el aliento constante del público hacía cada pelota muy importante. Eseverri tomó protagonismo y Arraiz lo acompañó como base para sacar la máxima de 5 unidades (57-52). Era el momento para los jugadores líderes de Peñarol y aparecieron Thornton y Valinotti para un parcial 10-0 que le permitió pasar al frente. Llegó a sacar nuevamente 6 puntos el «milrayitas» con un «Sheriff» totalmente activo y responsable de las pelotas importantes. Quilmes hizo un intento final pero no tuvo efectividad y por eso, los de Capelli cerraron el partido con triunfo 68-61.

Momento de sacar conclusiones para los entrenadores, tanto Peñarol que debutará en menos de una semana en la Liga Nacional, como Quilmes que ha hecho un muy buen papel apenas a 15 días del inicio de la Liga Argentina.

LEYENDAS VIGENTES, FINAL EMOTIVO

Los primeros minutos de la noche fueron realmente muy especiales. Muchas de las figuras más destacadas en la historia de la Liga Nacional vistiendo estas camisetas, volvieron a jugar un partido y fueron competitivos. Hubo lucha, resultados cambiantes y algo poco frecuente: un empate en el marcador.

En el comienzo, las Leyendas calentaron la noche con una gran tarea de «Tato» Rodríguez para empezar el partido y extenderlo durante el primer cuarto. Los 11 puntos de Sebastián abrieron la puerta para la primera diferencia, hasta que Quilmes pudo responder con un Pablo Gil activo y Dominé aportando lo suyo incluso desde la línea. La primera ventaja fue 20-11 para el equipo «milrayitas».

Los tiros a distancia de Pablo Barrios, el propio Gil, Cavaco e incluso de Zanazzi demostraron que el tiempo no puede frenar la calidad que mantienen aún con el correr de los años. La diferencia siempre estaba en 10 puntos a favor de Peñarol hasta que Calderón encestó a distancia y luego Gil lo imitó para ponerse a 4 (27-23). Fue un momento de suspenso y en el inicio del tercer parcial, Gil achicó la distancia a la mínima. La vuelta al gol por parte del equipo de Hernández fue con el triple del «concejal» Lauría que lució «Cooper» en su camiseta 9.

Sin embargo, los puntos de Alegretti y los oportunos triples de Cavaco, pasó al frente por primera vez el «cervecero». Cuando quiso reaccionar Peñarol, apareció Leandro Ginóbili con ocho puntos consecutivos. Cuando lograba emparejar el marcador nuevamente, era porque Picarelli entraba en escena, pero respondía Allegretti. El cierre fue muy cerrado y el público empezó a jugar su papel alentando para la definición. Terminaron finalmente empatados en 56 puntos perono fueron a suplementario. Un justo empate en un gran partido entre la historia plena del básquet argentino en cancha. Luego fue el momento emotivo recordando ambos planteles a Juan Pablo Sánchez, cuyo nombre tenía la copa en juego.