«Era más fácil irse, pero se quedaron y pelearon hasta el final»

El entrenador de Quilmes, Leandro Ramella, habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre la dura temporada que concluyó el «cervecero» y destacó la actitud de sus jugadores: «los jugadores sólo pensaron en entrenar y jugar más allá de los factores extradeportivos que había en el club», dijo sobre la deuda que tienen con ellos.

Leandro Ramella analizó la temporada de su equipo.

Leandro Ramella analizó la temporada de su equipo.

Por Rodrigo Divito
@rodrigodivito

Quilmes terminó su temporada en la Liga Nacional. Y no fue nada fácil el año para el «cervecero». Sin embargo, ahora que salvó la categoría y pudo ganar el último clásico, las aguas se empiezan a calmar.

Leandro Ramella, entrenador que completó su cuarta temporada al frente del equipo, habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre el balance de todo lo que le ha sucedido durante toda la competencia. En principio, se refirió al clásico ganado: «habíamos tenido un año muy malo y la gente de Quilmes pudo tener una alegría al final. Esto de haber sufrido y luchar todo el año hace que se celebre más. Nos habíamos quedado con la espina en el último clasico que se nos había escapado por poco», indicó.

A pesar de la notable mejoría desde finales del año pasado, Quilmes no pudo evitar la chance del posible descenso hasta la última fecha. «Hubo muchos factores para eso. Hay algunos deportivos y el responsable soy yo. El equipo en algún momento tendría que haber rendido más de lo que rindió. También influye el formato de competencia, las lesiones que tuvimos por momentos, sobre todo en el inicio de la temporada donde no supimos adaptarnos y perdimos muchos partidos», analizó Ramella.

Las derrotas iniciales fueron un karma a lo largo del torneo y no les permitió terminar de despegar nunca en el récord: «lo sentimos durante todo el año, no se arrastraba la mitad de los puntos, sino todo lo que habíamos hecho. Si hubiera sido en el formato anterior hoy no estaríamos donde estábamos. La cantidad de partidos hizo que nadie pudiera tener regularidad. Después fuimos competitivos como todos los equipos de la Liga Nacional», agregó.

También entran muchas cosas positivas en el balance del año deportivo porque se terminó muy cerca de la clasificación a playoffs. Incluso el propio Ramella marcó dos partidos en particular que consideró claves: «ganamos 25 juegos y estuvimos a un juego de clasificar a los playoffs porque Argentino clasificó con 26 ganados. En esta Liga tan pareja, cerramos mal el clásico y ante Ferro, fuimos responsables de haberlos cerrado mal y la historia hubiera cambiado si los ganábamos. Tenemos que hacernos responsables de que fuimos nosotros los que hicimos que el equipo esté donde esté». Incluso considera que hubo partidos muy buenos y sería difícil superarlos: «no se si podíamos jugar mucho mejor. Tuvimos partidos de muy alto nivel como ante Olímpico y a las 48 horas parecía que no sabíamos jugar al básquet ante Ferro. Esa fue la regularidad que nos faltó».

EL AÑO PERSONAL

Las tensiones del entrenador siempre son muchas, pero para Ramella, la Liga fue difícil: «estoy tratando de relajarme un poco. El último tramo de la competencia fue mucho más duro de lo que creen. No se que será de mi futuro. Todavía no he hablado con ningún dirigente de Quilmes», afirmó Ramella.

Su paso por el club ha sido productivo, pero todavía no está claro si tiene ganas de seguir: «lo vamos a analizar en el momento. No es fácil estar cuatro años en una institución, hay un desgaste lógico, pero en su momento se verá».

Las deudas que se fueron acumulando durante toda la temporada hicieron que se vuelva aún más difícil el panorama: «no fue un año fácil desde lo económico y pasa en muchos clubes de nuestro país. Llegará el momento donde los dirigentes tendrán que sentarse a hablar para solucionar las situaciones administrativas», afirmó sobre la deuda personal.

Los jugadores estaban en la misma situación, pero nunca dejaron de lado el objetivo final: «es algo que debo rescatar. Los jugadores sólo pensaron en entrenar y jugar más allá de los factores extradeportivos que había en el club. Por eso me parece que el equipo siguió peleando y no bajó los brazos. Era más fácil entregarse o irse como lo hizo algún jugador para no pasar por esa situación (en referencia a Enzo Ruiz), pero se quedaron y la pelearon hasta el final», concluyó.