«Es momento de escribir nuestra historia»

El marplatense Patricio Garino está desarrollando su primera serie de entrenamientos dentro del Seleccionado Argentino de Básquet teniendo un objetivo en el corto plazo como los Juegos Panamericanos de Toronto. «Es una alegría inmensa estar acá con la Selección, y encima en mi ciudad. Es un sueño impensando», remarcó.

Patricio Garino es uno de los marplatenses en esta Selección Argentina. (Foto: Carlos De Vita)

Patricio Garino es uno de los marplatenses en esta Selección Argentina. (Foto: Carlos De Vita)

El alero Patricio Garino disfruta su primera vez con la Selección Mayor, con el agregado de hacerlo en Mar del Plata, su ciudad natal. El jugador de la Universidad de George Washington trabaja con todo para ganarse un lugar en los Panamericanos y destaca que es el momento para que los más jóvenes tomen la posta.

La primera vez con la Selección Mayor se hizo esperar para Patricio Garino, pero la espera valió la pena por el guiño que le hizo el destino. Es que la concentración del equipo que se prepara para los Juegos Panamericanos se está llevando a cabo nada más y nada menos que en Mar del Plata, su ciudad natal. Por eso es que el jugador de la Universidad de George Washington disfruta cada momento junto al equipo. Y, por supuesto, busca ganarse su lugar, algo que se nota en cada práctica, donde se lo ve muy metido, concentrado y atento a los trabajos de turno. Pese a sus cortos 22 años, la madurez es una cualidad en Garino, y lo demuestra a la hora de enfrentar los micrófonos.

-¿Cuáles son las primeras sensaciones por poder estar en esta preparación con la camiseta de Argentina?

-La verdad es que para mi es una alegría inmensa estar acá con la Selección, y encima en mi ciudad. Es un sueño impensando. Un imaginaba que podía estar en Buenos Aires o en otro lugar, pero estar en casa es algo que me llena de alegría. Han pasado un par de años que no pude estar presente, y esto es algo que tengo en el corazón. Representar a la Selección Argentina es mi sueño desde que tengo 14 ó 15 años, y comenzar este camino en casa es una experiencia inolvidable.

-El entrenador Sergio Hernández no habló de objetivos para el torneo, al menos hasta que empiece, sino de ir formando un grupo que va a ser el futuro de la Selección en los próximos años. ¿Te sentís parte de ese grupo?

-Obviamente. Acá estamos todos contentos, tantos los invitados como los de la lista principal. Estamos todos en el mismo objetivo, que de momento es empezar a adquirir los conceptos de Oveja y aprender todo en todo momento, además de comenzar a sentirnos un poco más como equipo, conocernos cada uno. Hay chicos que vienen jugando juntos hace un par de años, y para otros es nuestra primera vez, así que tenemos que hacer todo lo posible para estar concentrados al 100% en todo momento.

-El hecho de reemplazar la experiencia que aportaban los jugadores de mayor trayectoria con garra y el pelear siempre cada una de las pelotas, ¿es algo que se estuvo contemplando en las primeras charlas?

-Exactamente. Tal vez no tengamos el talento que tienen Ginóbili, Scola, Prigioni o Delfino, pero damos la vuelta la página. Pasó la Generación Dorada y es el momento de empezar un nuevo camino, empezar escribir nuestra propia historia. No tendremos el mismo talento, pero lo suplantamos con la intensidad, la agresividad y el estar enfocados en todo momento.

-Qué importante es que a nivel universitario hayan entendido que tenías otras obligaciones y que te hayan abierto el camino para integrar esta Selección, ¿no?

-La verdad es que tuve mucha suerte con mis entrenadores y administrativos de la Universidad. Desde el primer día en que llegué yo les dije que si llegaba una llamada de la Selección Argentina, no iba a estar presente en la Universidad. También ellos han entendido mucho por el lugar que me gané en el equipo en estos tres años. Ellos hicieron todo lo posible para que yo esté presente pese a todo lo que tengo que hacer, como seguir cursando. Son muy flexibles y saben que este es mi sueño, por eso quieren ayudarme para que pueda cumplirlo.