Micaela Sancisi: “Lo más importante es lo que le dejamos a las más chicas”
La jugadora de Quilmes habló con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) luego de la consagración del equipo en la Liga Provincial Femenina, que además le permitió al conjunto marplatense conseguir por primera vez en su historia una plaza en la Liga Nacional Femenina. Sancisi destacó el trabajo realizado durante la temporada, la rápida construcción del equipo y, especialmente, el impacto que este logro puede tener en el básquet femenino de Mar del Plata.

Quilmes cerró un fin de semana histórico. El conjunto femenino se consagró campeón de la Liga Provincial tras derrotar a 9 de Julio de Bahía Blanca y, un día antes, había conseguido el objetivo principal que se había planteado desde el comienzo del proceso: quedarse con una de las plazas para disputar la próxima Liga Nacional Femenina. En ese camino, Micaela Sancisi fue una de las referentes de un plantel que logró construir rápidamente una identidad y que terminó celebrando un título en casa.
Después de la consagración, la jugadora habló con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y reconoció que todavía resulta difícil dimensionar lo conseguido. “Yo creo que todavía no tomamos dimensión de lo que fue el fin de semana. Fueron demasiadas emociones todas juntas y creo que con el correr de los días y cuando se vaya siendo un poco más palpable lo que es realmente la Liga, vamos a ir cayendo de a poquito”, explicó.
El objetivo central del equipo estaba puesto en conseguir la clasificación a la máxima categoría. Quilmes lo consiguió el sábado y, apenas unas horas después, tuvo que volver a enfocarse para disputar la final provincial. Para Sancisi, esa capacidad de volver a concentrarse después de haber cumplido el gran objetivo de la temporada fue una de las claves.
“El primer objetivo estaba el sábado en conseguir esa plaza, que era el objetivo principal desde que empezamos este recorrido, que era clasificar a la Liga. Una vez que lo pudimos lograr y pudimos ganar el sábado no nos queríamos conformar con eso”, contó.
Y agregó: “No es fácil a veces después de cumplir un objetivo, resetear la cabeza tan rápido de un día para el otro y salir con la misma energía y con las mismas ganas. Pero bueno, la realidad es que estando tan cerca, de local con toda la gente, creo que eso nos dio ese plus también de querer salir campeón”.
El título terminó siendo la confirmación de un proceso que comenzó varios meses atrás y que tuvo una transformación importante durante la temporada. Muchas de las jugadoras que conformaron el equipo llegaron como refuerzos y debieron ensamblarse con las integrantes que ya formaban parte de la estructura del club.
“Fueron muchos meses de mucho trabajo. Si nos preguntabas en marzo, cuando nos sumamos la mayoría de las chicas, que hoy íbamos a tener este presente, nos parecía bastante utópico”, reconoció Sancisi.
La referente quilmeña explicó que el proyecto inicialmente apuntaba a sentar las bases para competir y que, con el correr de los partidos, las propias jugadoras comenzaron a convencerse de que podían ir por más.
“Si bien teníamos la idea de clasificar, de poder ganar, de hacer un buen papel en el Provincial, no sé si realmente creíamos que íbamos a estar para tan arriba. Decíamos incluso: si no es esta temporada, será la otra; esta temporada empezar a sentar las bases, empezar a que el club nos dé ese apoyo, a que las nenas empiecen a ver que se podía competir”, señaló.
Sin embargo, los resultados fueron alimentando la ilusión. “Con el correr de los partidos y como nos fuimos ensamblando como equipo, con todo el trabajo que fuimos haciendo, nos íbamos encontrando, nos íbamos sintiendo bien, pudimos formar un bloque en todo el equipo. El cuerpo técnico laburó muchísimo, mucho scouting, muchas horas de entrenamiento y, como se fueron dando los resultados, cada vez nos fuimos entusiasmando y creyendo en nosotras, en que realmente podía darse esta temporada”, sostuvo.
Uno de los aspectos que destacó especialmente fue la convivencia entre las jugadoras que llegaron y las que ya estaban en Quilmes. Para Sancisi, la ausencia de intereses individuales y la predisposición de todas fueron fundamentales para que el equipo pudiera consolidarse rápidamente.
“Cuando te juntás con buena gente se hace todo un poco más fácil. Tuvimos esa suerte de que toda la gente que se fue sumando vino con ganas de tirar para el mismo lado, cero intereses individuales y pensando siempre en lo mejor para el equipo”, afirmó.
En ese sentido, también resaltó la actitud de las jugadoras que ya pertenecían a la institución frente a los cambios que implicó el nuevo proyecto. “Las chicas que venían de siempre del club lo recibieron, se acoplaron, fue un lujo, la verdad”, destacó.
Para Sancisi, además, el desafío tuvo un componente personal especial. Volvió al club de toda su vida después de varios años y lo hizo luego de dos años y medio sin jugar al básquet.
“Era un desafío. Si bien venía al club de toda mi vida, hacía unos cuantos años que ya no estaba ahí. Y también hacía dos años y medio que no jugaba al básquet directamente. Entonces volver era también un poco una incógnita, cómo me iba a sentir yo”, relató.
La respuesta fue positiva y la jugadora encontró rápidamente buenas sensaciones dentro de la cancha. “Por suerte pude engancharme rápido, me sentí muy cómoda, disfruté, que hacía mucho también que no disfrutaba de jugar al básquet. Y cuando también disfruto, creo que todo fluye un poco mejor”, explicó.
En ese regreso, además, tuvo que compatibilizar la actividad deportiva con su vida familiar. Sancisi es madre de dos hijos y destacó el acompañamiento que encontró en sus compañeras para poder sostener el compromiso con el equipo.
“Las chicas siempre me brindaron su apoyo en cuanto a mi dinámica, porque obviamente al tener dos hijos, a veces tuve que ausentarme algunos días, tengo horarios un poco más complicados. Y bueno, siempre estuvo ahí el equipo, bancando, viajando con los nenes, y todas bien predispuestas a colaborar en ese sentido”, contó.
Ahora Quilmes tendrá por delante un desafío completamente diferente. La participación en la Liga Nacional Femenina exigirá una estructura mayor y la conformación de un plantel que pueda competir en una categoría superior. Para Sancisi, será un momento clave para definir cómo afrontará la institución esta nueva etapa.
“Ahora creo que el club primero tiene que tomar una decisión de con qué se va a jugar la Liga, cómo se va a armar, si van a venir más refuerzos, que creo que es la idea de poder armar un equipo competitivo para jugar y tratar de dejar lo más arriba posible a Quilmes”, explicó.
La jugadora también puso el foco en las nuevas exigencias organizativas que tendrá el club. “La Liga te demanda otras cosas: una estructura de médico, kinesiólogo, gimnasio para todas. Son un montón de cositas que hay que agregar a lo que ya veníamos haciendo”, detalló.
En ese sentido, consideró que Quilmes puede aprovechar la experiencia que la institución ya posee a partir de su participación en la Liga Argentina masculina para trasladarla al proyecto femenino.
“El club tiene obviamente la experiencia. Si bien no la tiene en el femenino, la tiene en el masculino. Ahora tratar de mandar toda esa experiencia, toda esa estructura, trasladarla al femenino”, manifestó.
Pero más allá de lo estrictamente deportivo, Sancisi entiende que la clasificación tiene un valor mucho mayor. La presencia de Quilmes y Peñarol en la máxima categoría del básquet femenino argentino puede marcar un antes y un después para las nuevas generaciones de jugadoras marplatenses.
“Creo que lo más importante de todo esto es lo que le dejamos a las más chicas. Que las más chicas puedan visualizar que hay dos clubes de Mar del Plata que van a jugar la máxima categoría”, remarcó.
Y profundizó sobre una realidad que durante mucho tiempo obligó a muchas jóvenes de la ciudad a buscar oportunidades fuera de Mar del Plata: “La Mica chiquita en su momento no lo tuvo, la Juana chiquita (por Barrionuevo) en su momento no lo tuvo y nos tuvimos que ir a otro lado. Bueno, que las chicas puedan ver que se puede, que no se tienen que ir a otro lado”.
Para Sancisi, ese es el verdadero alcance del logro conseguido durante el fin de semana. “A nivel personal, a nivel club, Quilmes estamos felices y con el objetivo logrado, pero creo que el que gana principalmente es el básquet de Mar del Plata”, afirmó.
La posibilidad de tener un clásico marplatense en la Liga Nacional Femenina, con Quilmes y Peñarol compartiendo la máxima categoría, representa para ella una oportunidad de crecimiento colectivo: “Tener un clásico en la Liga creo que era impensado hace unos años y que las chicas puedan ver básquet también, vamos a empezar a recibir muchas jugadoras de Selección Argentina que van a venir a jugar. Son muchas cosas que creo que van a hacer crecer al básquet de acá, que es lo más importante y lo que en realidad las que venimos remándola hace muchos años es lo que queremos”.
El título provincial ya está en las vitrinas. La clasificación a la Liga Nacional también es una realidad. Pero para Micaela Sancisi y Quilmes, el verdadero desafío recién comienza. Y, al mismo tiempo, también comienza a hacerse realidad una posibilidad que durante mucho tiempo parecía lejana: que las jóvenes basquetbolistas de Mar del Plata puedan soñar con llegar a la máxima categoría sin tener que abandonar la ciudad.
