Un campeón con la base de las «Foquitas»

La Selección de Mar del Plata en la categoría U14 logró imponerse en el Zonal Femenino con una base de jugadoras de Peñarol. El testimonio de las «Foquitas» que intervinieron en el certamen.

Las jugadoras de Peñarol que participaron del título de Mar del Plata. (Foto: Prensa Peñarol)

Las jugadoras de Peñarol que participaron del título de Mar del Plata. (Foto: Prensa Peñarol)

Con un ajustado 41-39 contra Necochea primero y un claro 51-36 a Olavarría después, Mar del Playa se coronó campeón del Zonal U14 Femenino de Básquet. En el título, se destacaron las ocho jugadoras de Peñarol que conformaron el plantel junto con cuatro de Quilmes. Las «Foquitas» se volvieron con la copa, el premio de goleadora y MVP para una de ellas y mucha alegría., Además, esperan con ansias el Torneo Provincial que será a principios de junio.

Sobre las virtudes del conjunto de «La Roja», la base Federica Laganá analizó: «tuvimos muy buena técnica y táctica. Creo que fueron importantes Cami (Weiske) y Eli (Marino) nuestras pivotes, ya que pudieron romper. Y estuvimos muy bien en los libres. Nos hicieron muchas faltas y sacamos ventaja porque metimos un montón».

Camila Weiske, pivote de «Milrayitas» que fuera elegida como mejor jugadora y goleadora del torneo, se refirió a su actuación individual. «Pude convertir mucho cuando ataqué el aro, me hicieron muchas faltas y metí los libres». Luego, reconoció que tener la base del equipo de Peñarol en la selección «fue muy importante ya nos conocemos, aunque también las chicas de Quilmes jugaron muy bien».

Luana Lozano, por su parte, declaró que al ponerse la camiseta de Mar del Plata tuvo que dejar de lado la rivalidad con las «Quilmeñas». «Afuera fue muy lindo porque estuvimos con chicas de Quilmes, con las que personalmente no me llevaba bien pero nos terminamos haciendo amigas. Adentro de la cancha nos re entendíamos porque entrenamos un montón. Por más que tengamos rivalidad nos entendimos re bien adentro y afuera de la cancha», destacó «Coqui», quien se desempeña como escolta.

A Malena Silberman le tocó salir por un golpe en el primer partido, de todas maneras reconoció que «fui importante para el equipo en defensa. Además pude jugar bastante, aunque me lesionaron contra Necochea. Me golpearon la pierna con la rodilla y me hicieron una ´paralítica´». Además de compartir equipo con cuatro jugadoras de Quilmes, el clásico rival sin importar la categoría, las «Foquitas» vivieron una experiencia distinta ya que fueron dirigidas por Federico Corbaz, entrenador del «Cervecero». «Estuvo bueno porque aprendimos cosas nuevas y jugamos de distinta manera. Creo que resolvimos bien, no nos costó adaptarnos», reconoció Dolores Gauna. Sobre su aporte, la escolta o alera declaró: «Todas aportamos algo. La clave fue no enojarse, meter actitud y tener ganas de ganar».

A Chiara Añasco le tocó una responsabilidad mayor ya que fue designada como la capitana del plantel. De todas maneras, se sintió cómoda y llevó adelante la obligación sin salirse de sus conductas habituales. «Me manejé como siempre pero intenté que todas estuvieran contentas y enchufadas. No tuve más presión. Me eligió el entrenador. En Peñarol es ´Coqui´ pero en la selección me tocó a mí. No sé qué hice bien yo. Sé que hicimos un trabajo muy bueno de equipo y por eso pudimos ganar», explicó sobre su rol y su rendimiento.

Quien se refirió a Necochea y Olavarría, los dos rivales vencidos para ganar el título, fue Ornella Arriagada. «No fueron fáciles, pero les pudimos ganar porque estuvimos unidas fuera y dentro de la cancha y pudimos manejar algunas situaciones», resaltó la pivote. Y en la misma sintonía estuvo Guadalupe Demarsico. «Lo mejor del equipo fue que nos pasamos la pelota más que los otros dos. Por ejemplo, en Olavarría había dos jugadoras que tiraban casi todos los tiros», sostuvo la base quien luego agregó sobre su actuación que «en el primer partido jugué bastante y en el segundo entraron más otras chicas que estuvieron muy bien. Jugamos en buen nivel y mis compañeras me hicieron caso».