Quilmes se apoyó en los juveniles y sacó un triunfazo

El «cervecero» derrotó a Rocamora por 82 a 75 en el tercer partido de la ventana de Liga Argentina que se disputa en Concordia. Tirrell Brown fue la gran figura con 33 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias pero la clave estuvo en los ingresos de Skidelsky, García Serventich y Ecker que le hicieron largo un diezmado plantel a Gelpi. Mañana cierran este tramo de la temporada ante Estudiantes de Olavarría.

Tirrell Brown fue el goleador de Quilmes.

Quilmes necesitaba demostrarse que podía sacar adelante un partido a pesar de las adversidades que semana tras semana se suman. Esta vez lo hizo ante Tomás de Rocamora por 82 a 75 sumando su primera victoria en la ventana de Liga Argentina que se disputa en Concordia.

El ingreso de tres juveniles desde el banco le permitieron hacer más larga la rotación sobre todo en la pintura y sostener el juego después de un gran primer tiempo. Tirrell Brown fue clave con 33 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias en el equipo marplatense.

Después de un comienzo errático para ambos, los marplatenses fueron los primeros en destrabar su ofensiva a través del buen trabajo en los dos aros de Luciano Ortiz, reemplazante de Merchant en el quinteto inicial. Pudo aprovechar ofensivamente situaciones de ventaja y además defendió bien en su propio aro durante gran parte de esos primeros 10 minutos. Con la buena tarea de Tirrell Brown (9 unidades) y un triple de García Serventich llegó a sacar una máxima de 9 pero cerró el parcial con una ventaja de 19 a 14.

La defensa era muy intensa en Quilmes y obligado por la situación, empezó a echar mano al banco Manuel Gelpi encontrando respuestas en los juveniles. Con un parcial 7-0 amplió la diferencia a 14 con puntos para Ecker y García Serventich. Esa era la mejor noticia en el diezmado plantel marplatense. Rocamora respondió con triples para decir presente en el partido, pero Brown lo estaba lastimando mucho sin grandes como oposición (12 en el cuarto). Juan Martín Bello fue el único que con sus triples pudo responder, pero la diferencia que llegó a ser de 22, terminó en 17 (46-29).

A partir del tercer cuarto la actitud de Rocamora cambió, se empezó a pasar mejor el balón y a encontrar mejores opciones ofensivas para limar un poco la gran distancia que le habían sacado. Como había pasado en la mitad anterior con su rival, Quilmes respondió con el tiro a distancia y empezó a agregarle un poco más de defensa. Debió sostenerse desde lo físico ante un rival que estaba mejor, tuvo 7 pérdidas que las terminó pagando y cerraron el parcial a 13 puntos de ventaja (64-51).

Quilmes necesitaba saber si le quedaba resto físico y deportivo para cerrar el buen trabajo de los cuartos anteriores. Gelpi trató de repartir minutos y por eso, aún en el tramo decisivo, apostó por los juveniles cuando el rival había bajado la línea de los 10 puntos. Haciendo un gran esfuerzo y con la preponderancia de sus jugadores más jóvenes acompañando la tarea de Brown, cada vez que estuvo en problemas, pudo reponerse con una alta efectividad en el tiro de tres puntos (9 de 19) y la particularidad de que ninguno de ellos fue de Blake Marquardt. A pesar de los problemas, el «cervecero» se llevó su primer triunfo de Concordia ante Rocamora y mañana tratará de cerrar esta ventana ante Estudiantes de Olavarría desde las 11 de la mañana.