Tamara Dell Olio: “La bandera del básquet femenino sigue bien levantada”
La referente de Peñarol habló con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) tras conseguir una de las tres plazas para la Liga Nacional Femenina. Destacó el esfuerzo de años, el valor del grupo y el impacto que tendrá este logro para las nuevas generaciones de jugadoras marplatenses.

Peñarol volvió a la Liga Nacional Femenina y, para quienes vienen sosteniendo el proyecto desde hace años, el logro tiene un valor que trasciende lo deportivo. Después de quedarse con el tercer puesto en el Final Four de la Liga Provincial disputado en Mar del Plata, el conjunto “Milrayitas” aseguró una de las tres plazas de ascenso y volverá a competir en la máxima categoría del básquet argentino.
Una de las voces más representativas del plantel es Tamara Dell Olio, referente histórica del club, quien dialogó con Marca Deportiva Radio (FM 99.9) y resumió el significado de la clasificación en una frase cargada de emoción: “Esta bandera del básquet femenino sigue bien levantada y por el lugar que nos corresponde”.
Para Dell’Olio, el regreso a la Liga Nacional representa la recompensa a un camino largo y colectivo. “Significa muchos años de trabajo. Nosotras tuvimos la suerte de poder disputarla en 2017, después los costos y el día a día hicieron que no se pudiera volver a competir. Haberlo ganado de manera deportiva tiene un gustito extra porque además fue con amigas”, aseguró.
La emoción del domingo tuvo mucho que ver con quienes acompañaron al equipo durante años, incluso lejos de las canchas. Mientras sonaba la chicharra final, Tamara miró las tribunas y entendió que el logro también pertenecía a quienes nunca dejaron de empujar.
“Miraba la tribuna y veía padres que estuvieron siempre, que cocinaban, que nos llevaban, vendían rifas a la par nuestra. Para nosotras también son padres. Muchas exjugadoras nos escribieron diciéndonos que se sentían representadas. Esto también es de ellas”, recordó.
Ese sacrificio tiene un costado silencioso que pocas veces se ve. La mayoría de las jugadoras continúa trabajando o estudiando mientras sostiene una competencia de alto nivel. “Uno resigna un montón de cosas haciéndolo de manera amateur. Hoy a la mañana había que levantarse para ir a trabajar y yo necesitaría una silla de ruedas del cansancio, pero eso también es lo que nos motiva a seguir”, contó entre risas.
El camino hacia la clasificación tampoco fue sencillo desde lo emocional. La derrota en semifinales ante 9 de Julio de Bahía Blanca obligó al equipo a reponerse rápidamente para disputar el partido decisivo por el tercer puesto, el último boleto disponible para la Liga Nacional.
“Ver cómo levantó la cabeza el equipo y pudimos demostrar de lo que estamos hechas tiene un significado muy especial. Fue increíble cómo salimos a la cancha a cobrarnos el partido, más allá del rival y de la situación”, explicó.
Uno de los nombres propios del fin de semana fue Guadalupe Demársico, figura del equipo y pieza clave en la campaña. Dell’Olio no dudó en destacar su compromiso con el proyecto.
“Guada relegó un montón de cosas que tienen que ver con ser profesional. Vino porque está cerca de su casa, porque somos sus amigas y porque quería compartir esto con nosotras. Fue fundamental, no sólo por cómo jugó, sino porque siempre nos empujó para adelante”, afirmó.
Ahora comienza un desafío completamente distinto. La Liga Nacional exigirá una estructura más amplia, más horas de entrenamiento y un funcionamiento cada vez más profesional. Peñarol ya empezó a pensar en ese proceso.
“Tenemos claro que hay que reforzarse porque queremos competir. Adaptarse a una Liga Nacional lleva tiempo, pero nuestro objetivo es seguir fomentando la cantera del club y hacer un buen papel”, señaló.
La referente también entiende que el crecimiento deberá venir acompañado por un respaldo institucional mayor. “Esperamos que la estructura del club nos acompañe cada vez más y que las jugadoras tengamos que ocuparnos de menos cosas, que solamente sea jugar”, sostuvo.
En ese sentido, valoró el compromiso de la dirigencia y explicó que ya existen conversaciones para reorganizar horarios de cancha, gimnasio y cuerpo técnico pensando en la nueva categoría.
“Sabemos que hay que apostar por un cuerpo técnico más amplio, más horas de entrenamiento, gimnasio y acompañamiento psicológico. La estructura está, ahora hay que acomodar el tablero para que nosotras tengamos esos espacios”, expresó.
Pero si hay algo que Dell’Olio considera verdaderamente trascendente es el impacto que este logro tendrá sobre las chicas que hoy están empezando a jugar al básquet en Mar del Plata.
“Hace 15 años que venimos luchando por esto. Hoy hay 21 equipos en la Liga Nacional y eso habla de que el básquet femenino está creciendo. Ojalá lo que conseguimos no se baje nunca más y las chicas puedan seguir compitiendo donde les corresponde”, afirmó.
La clasificación de Peñarol no sólo devuelve al club a la élite nacional después de nueve años. También fortalece un momento histórico para el básquet femenino marplatense, que tendrá dos representantes en la máxima categoría y una nueva generación de jugadoras con un horizonte mucho más cercano.
“Todavía hay ganas de seguir luchando. Lo que les dije a las chicas cuando terminó el partido fue eso: esta bandera del básquet femenino sigue bien levantada”, concluyó Dell’Olio.
