Micaela Sancisi: «Queremos pasar de ronda, no me asustan los rivales»

La base de Peñarol habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre su regreso al juego en un equipo marplatense pero no con los colores con los que históricamente se identificó que son los de Quilmes: «no fue una decisión fácil, pero hay un lindo proyecto y las chicas están entrenando duro». Además, habló sobre su madurez personal y su reciente maternidad.

La marplatense Micaela Sancisi en el entrenamiento de Peñarol (Foto: Prensa Peñarol)

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

El próximo viernes, desde las 17, el equipo femenino de Peñarol volverá a tener acción oficial después de mucho tiempo. El equipo marplatense contará con el regreso al básquet de la ciudad de la base Micaela Sol Sancisi que no jugará con la camiseta de Quilmes con la que estuvo identificada toda su vida, sino que lo hará con la del clásico rival.

En Marca Deportiva Radio (FM 99.9), repasó como han sido sus últimos años con muchos cambios desde sus experiencias en el máximo nivel nacional hasta la reciente maternidad que influye en su presente. Para Sancisi volver a estar en una cancha, ya es un dato saliente por si mismo: «más allá del Federal es bueno empezar a jugar lo que sea. Estábamos todas muy ansiosas», indicó. Después de la inactividad, se viene una seguidilla de tres partidos en tres días dándoles, desde el principio, una exigencia máxima: «son las contras de ser el único equipo fuera del AMBA porque entre ellos jugaron el pasado fin de semana y a nosotros nos toca todo en un mismo viaje por una cuestión económica».

A pesar de que se enfrentarán con tres equipos muy competitivos, no se achicó en la búsqueda de objetivos: «queremos pasar de ronda, sabemos que será muy duro porque hay equipos que han jugado Liga Nacional. Lanús y Wilde están un escalón más abajo que Berazategui pero la verdad es que no me asustan«, dijo basándose en sus experiencias previas en equipos de Liga Nacional.

En 2020, Micaela ya estaba lista para sumarse al «Milrayitas» pero la pandemia no le dejó comenzar a medirse. El objetivo, más allá de lo deportivo es que las jugadoras más jóvenes puedan sumar minutos de alta competencia: «está bueno jugarlo, el año pasado había arreglado para ir a Peñarol y me costó el cambio porque siempre estuve ligada a Quilmes. El proyecto está muy bueno y tienen chicas muy buenas que entrenan muy duro. Que ellas puedan medirse a nivel país y las podamos guiar y aconsejar está buenísimo. Es una oportunidad inmensa también para nosotras».

Ese paso de su identificación «cervecera» a sumarse a Peñarol no fue fácil: «me costó muchísimo tomar la decisión, cuando me quedé en Mar del Plata volví a Quilmes y me fui a jugar después el Federal a Neuquén, pero quería asentarme acá. De todas maneras tengo mucha relación con todo el básquet. La rivalidad está más afuera que adentro. En Peñarol está Celeste Selent que es mi mejor amiga y es la primera vez que podemos jugar juntas».

LA EXPERIENCIA A LA ORDEN DEL PLANTEL

Micaela Sancisi ha tenido en su carrera deportiva experiencias que no todas pueden vivir. Fue la primera argentina en elegir el básquet universitario de los Estados Unidos abriendo un camino que hoy muchas chicas de nuestro país han seguido. Hoy ese tipo de información la puede trasladar a sus compañeras que, en su mayoría son jugadoras en crecimiento.

«Pasaron 10 años desde que me fui a Estados Unidos», dijo. Hoy la realidad es tan distinta que Florencia Chagas fue la primera argentina elegida en un Draft de la WNBA: «lo celebro porque es un mimo, una manera de premiar el crecimiento del básquet femenino donde se están haciendo las cosas bien hace mucho tiempo».

Entrenar en un nivel como el de Estados Unidos cambia las perspectivas de cualquier persona y te lleva a una rápida madurez deportiva y humana: «son varias aristas que hacen que sean los mejores. Además de las comodidades, el entrenamiento es de primer nivel, te hacen madurar a los golpes. Acá se vive más en familia y allá tenes que tomar decisiones por vos misma y ante los problemas tenes que resolverlos vos. Es algo muy bueno para vivir y experimentar. Yo soy pro estudio y básquet de la mano, ahí te hacen ver que es posible«.

Hoy quiere transmitir todo eso a las jugadoras con las que comparte la cancha y que quieren absorber esos consejos. Sabe que está atravesando una etapa particular de su vida porque hace 3 meses que fue madre y jugar es un sacrificio extra que hace con gusto: «estoy más madura con los pies más puestos en la maternidad y la familia, pero disfrutando del básquet. Hay que acomodarse como familia, irme a entrenar implica una coordinación familiar importante. Estoy tratando de transmitir la experiencia a las más chicas y brindarme«.

El puesto de base lo comparte con Guadalupe Demársico, Federica Laganá y Juana Barrionuevo; todas por debajo de 18 años: «lo principal que les veo, además del talento, son las ganas que tienen y todo lo que le ponen al básquet. Se matan en el gimnasio, se entrenan en todas las categorías y eso siempre da sus frutos. Es lo más valioso que tienen porque además son unas jugadoras tremendas. A la edad de ellas cuando estabas en Mar del Plata no podías jugar un torneo de este nivel«, indicó rememorando sus épocas de juvenil.

Ahora tiene otro desafío por delante con objetivos deportivos pero también formativos para sus compañeras. Disfrutando del básquet a la par de la familia, un verdadero lujo en tiempos de pandemia.