«La cabeza es todo»

El base de Quilmes, Luis Cequeira, hablo después del triunfo del «cervecero» ante San Lorenzo y destacó el aspecto mental para el buen momento del equipo.

wp-1449966306241.jpegLuego de la victoria ante San Lorenzo en la despedida del año, Luis Cequeira reflexionó sobre el triunfo y lo que dejó el 2015 para Quilmes.

Con cinco triunfos en los últimos siete juegos, Quilmes va levantando y se pudo sacar la espina frente a un San Lorenzo que lo había vencido en los tres enfrentamientos previos. “Junior” Cequeira fue importante con 9 puntos, 7 asistencias y 6 rebotes y dejó sus sensaciones en el último juego del año para el conjunto marplatense.

– ¿En qué cambiaron para poder vencer a un rival que les había traído muchos problemas en los juegos previos?

– Nos mentalizamos en jugar de igual a igual ante un equipo jerarquía. El que entró se brindó al máximo, estuvimos finos en algunas situaciones y ellos no. Fue un partido durísimo, está claro que son un gran rival. Nosotros necesitamos crecer, seguir sumando y así subir en la tabla.

– Explotaron ofensivamente en el segundo tiempo y convirtieron 91 puntos, una cifra muy alta.

– Salvo algunos juegos aislados, ofensivamente no tenemos grandes problemas. Nuestro tema es defensivo. Fuimos muy malos en ese aspecto, desde lo individual y lo colectivo. Yo mismo me hice una autocrítica muy fuerte sobre cómo estaba defendiendo. Sí, hacíamos 80 pero nos hacían 90. Hoy a San Lorenzo con todo su potencial lo pudimos controlar por momentos y en el final nos pusimos duros para poder cerrarlo.

– ¿Qué sintieron ahora que el equipo estuvo completo en estos últimos dos juegos?

– Estamos todos. Un poco confiábamos en que esto iba a pasar. Tuvimos que tener mucha paciencia porque nunca podíamos completar el equipo, jugábamos mal y encima es frustrante ver las posiciones, estar en el fondo, no ganar. No es fácil. Ahora que lo podemos hacer nos sentimos más cómodos. Podemos ganar o perder, esto es un juego, pero así, jugando de esta manera. Y si alguno nos gana que por lo menos sea en igualdad de condiciones tanto en juego como en plantel. Nunca pusimos excusas, pero quedó claro que también a los equipos de punta se le caen dos o tres jugadores y entran a perder. Sufrimos eso todo el año, le pusimos el pecho a la situación y ahora nos toca poder disfrutar un poco.

– Fue el último partido y ahora el receso. ¿Con qué sensaciones despedís el año?

– Es muy difícil hacer un balance cuando el equipo no estuvo completo. Hubo que agachar la cabeza, esperar a que se recuperen los compañeros y seguir. A mí me tocó lesionarme, volver, lesionarme de nuevo y así todo este tiempo. Acá la cabeza es todo, desde lo mental pasan gran parte de las cosas, pero hay que estar sano para poder estar dentro de la cancha. Ahora se terminó el año, pudimos cerrar de una mejor manera y después de las fiestas tenemos que volver aún mejor porque seguimos últimos. No va a ser fácil pero estamos preparados para sacar a Quilmes de este lugar.