Iván Guerrero: «Nos contrataron para cambiar la mentalidad danesa en el club»

El entrenador marplatense de Peñarol viajará en Agosto a Dinamarca donde se hará cargo de las categorías formativas de un club junto con Nicolás Seijo y antes, habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9).

El nuevo entrenador del equipo femenio, Iván Guerrero.

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Los entrenadores de básquet argentinos suelen tener oportunidades en el exterior por las capacidades que se buscan en distintos destinos. Por segunda vez en su carrera, el marplatense Iván Guerrero viajará a realizar una experiencia con categorías formativas en un destino recóndito.

Antes fue Islandia y ahora irá al club Svendborg. En Marca Deportiva Radio (FM 99.9) explicó como se le dio esta oportunidad tanto a él como a Nicolás Seijo: «cuando estaba en Islandia por un par de torneos contacté a este gente de Dinamarca que tiene un coordinador de básquet que es argentino. El año pasado me mandó una oferta laboral para otro equipo de Dinamarca».

Ahora, en medio de la pandemia, había más tiempo para profundizar esos contactos y lo volvieron a tentar: «hace 2 o 3 meses que venimos hablando porque quiere iniciar un proyecto formativo para aportarle la impronta argentina del básquet. Quería también que fuera asistente de la Liga, pero es algo que todavía estamos viendo porque han cambiado el entrenador», advirtió.

De todas maneras, tendrán a su cargo todo el básquet formativo que no es poco: «quieren sacar jugadores para el primer equipo y yo me encargaría de U17, U15 y los U13 mientras que Nicolás se haría cargo de Mini y U19. Creo que es una linda experiencia para hacer en un país que nos dicen que funciona muy bien».

Hay un objetivo central en buscar un entrenador argentino para llevar a Dinamarca y tiene que ver con la forma de tomarse las cosas en nuestro país: «lo que quieren es cambiar la mentalidad danesa porque los chicos no tienen un sentido de pertenencia con el club, sólo van y juegan un rato al básquet. Quieren que inculquemos el sacrificio de entrenar y de tener un objetivo».

Lo más difícil siempre es llegar y adaptarse porque hay una idiosincrasia con la que lidiar, para luego aplicar lo que el básquet argentino puede: «en Islandia he tenido que dejar entrenar nenes descalzos porque son muy liberales y si te decían que se olvidaron las zapatillas los tenes que dejar entrenar porque sino estarías discriminando. Al principio, es un choque cultural grande», recordó sobre su anterior paso.

Fieles a las enseñanzas que han tenido dentro de la cantera de entrenadores «Milrayitas» saben lo que pueden aportar en Dinamarca: «nuestro objetivo es mejorar sus aspectos técnicos y como somos de la escuela de Osvaldo Echeverría, creemos fielmente que la técnica individual es la manera de mejorar y competir a un buen nivel. Allá hay mucha infraestructura, para entrenar nunca te falta nada», comparó.