Quilmes no pudo frenar a Rivadavia y tampoco le alcanzó con Marquardt

A pesar de otra buena actuación con el tiro a distancia de Blake Marquardt, Quilmes cerró la ventana en Lanús con una derrota por 89 a 75 ante Rivadavia de Mendoza. El extranjero «cervecero» terminó con 26 puntos, pero los marplatenses sufrieron 13 rebotes ofensivos en contra que significaron 18 puntos de segundas oportunidades para el rival. El balance en la cancha «granate» fue con 2 victorias y 2 derrotas.

Raúl Pelorosso fue uno de los goleadores del equipo marplatense. (Foto: Prensa Quilmes)

No fue bueno el último partido de Quilmes en la ventana de la Liga Argentina que se disputa en Lanús. El «cervecero» cayó ante Rivadavia de Mendoza por 89 a 75 concluyendo la semana con 2 victorias y 2 derrotas.

Hubo puntos claves para la derrota como los 13 rebotes ofensivos que le tomaron al equipo de Gelpi y que el rival transformó en 18 puntos de segunda oportunidades. Además, el banco sólo le aportó dos puntos de Luciano Ortiz, mientras que para los Minelli hubo 31 puntos que ingresaron desde la banca. No le alcanzó esta vez con la efectividad de Blake Marquardt que terminó con 25 unidades (6 de 10 en triples).

El conjunto mendocino tuvo un mejor inicio con un parcial 6-0 mientras Quilmes no podía encontrar puntos. Tardó un par de minutos hasta que calentó la mano Marquardt que con tres triples seguidos volvió a meter a sus compañeros en el juego. Agustín Mas Delfino fue una pesadilla en ese primer parcial y al «cervecero» le costó cerrar su propio aro, por eso le tomaron rebotes. Reinick ingresó para darle un par de defensas buenas que pudo aprovechar en el otro aro y por eso, se fue al descanso abajo 16-20.

En el inicio del segundo cuarto pudo empatar el conjunto marplatense tratando de ser más agresivo en defensa. Después de ese parcialito 4-0 se secó durante casi 4 minutos donde recibió 9 puntos hasta que volvió a aparecer Marquardt con su tiro a distancia en un buen momento del extranjero en esta ventana y cada vez que su equipo lo necesitó, respondió. Sin embargo, los de Mendoza tenían gol en prácticamente todas las manos y estaba ganando mucho en la pintura donde marcaba las diferencias. A eso le agregó un tramo final a pleno triple para sacar una máxima de 18 con la participación estelar de sus suplentes Franchese y Espinoza. Con esa ventaja se fueron al descanso y con 18 de los 30 puntos de Quilmes en las manos de Blake Marquardt.

En la vuelta al campo, tenía que frenar la ofensiva rival el equipo de Gelpi y en líneas generales pudo hacerlo. Sin embargo, le costó mucho sumar unidades porque seguía trabado en el aro ajeno. Tirrell Brown empezó a sumar responsabilidades y buscó empujar a su equipo en la búsqueda del partido junto a Raúl Pelorosso, aunque aparecían respuestas de Rivadavia con el tiro a distancia donde estaba firme o encontrando espacios en la pintura con mucha movilidad. Sin embargo, hizo negocio, encontró más gol e intensidad para anotar casi 30 puntos en el parcial y entrar al último tramo perdiendo apenas por 9.

Los dos se sometieron a un ida y vuelta constante en el inicio de la cuarta manga porque Quilmes tenía a Gago y Pelorosso encendidos, pero después le costaba mucho defender al rival; le faltaba actitud para frenar los embates de un equipo ágil que sumó muchos puntos de segundas oportunidades (18 en todo el partido). A pesar de los buenos momentos de Reimundo y Cosolito en el rival, Quilmes se mantenía en partido y necesitaba un par de buenas defensas y posteriores ataques para quedar a tiro. Llegó a ponerse a 6, pero se le escapó a 12 con el ex Quilmes Reimundo como protagonista. Con la solidez que jugó todo el partido, lo cerró Rivadavia sumando su cuarta victoria de la temporada y para el «cervecero» un cierre de ventana con dos triunfos y dos derrotas (7-7 en lo que va de la temporada).