Dos jóvenes referentes

Las jugadoras de Peñarol en el Torneo Federal Femenino, Julieta Arrozeres y Valeria de Cabo, hablaron en la previa del Cuadrangular que se desarrollará desde mañana en la ciudad.

Julieta Arrozeres y Valeria de Cabo, jovenes referentes de Peñarol. (Foto: Prensa Peñarol)

Julieta Arrozeres y Valeria de Cabo, jovenes referentes de Peñarol. (Foto: Prensa Peñarol)

Tienen 22 y 24 años pero ya son referentes de un plantel que a lo largo de las tres participaciones en el Torneo Federal varió su conformación. Julieta Arrozeres y Valeria de Cabo hablan mucho de «las chiquitas» y asumen el rol de experimentadas aunque reconocen que la capitana es quien toma la voz de mando habitualmente.

En la previa de un nuevo desafío para el básquet femenino de Peñarol, la alera y la escolta palpitaron el exigente Cuadrangular que se jugará en el Robles desde mañana con Banda Norte de Río Cuarto, Ben Hur de Rafaela y Banco de Mendoza. «Creo que tenemos buena relación y confianza con las más chicas. Por ahí la referente es Cele (Selent) que es la capitana. Nosotras ayudamos, alentamos y a veces corregimos algunas cosas, pero las chiquitas se apoyan mucho más en ella. También es una cuestión de afinidad, porque hay algunas que recurren más a otras», declaró sobre su condición de líder Arrozeres, quien está terminando el profesorado de biología y juega al básquet desde los 12 años.

Luego, de Cabo, cerca de recibirse de profesora de educación física y actualmente estudiando también nutrición, se refirió a la presión por ser locales. «La tenemos, claro, aunque también el beneficio de conocer la cancha. Lo más importante de jugar acá es que vamos a tener plantel completo y si nos tocaba viajar iba a ser casi imposible. Después en los partidos hay que ratificar todo eso y el hecho de jugar un casa nos tiene que ayudar», sostuvo quien juega desde los 7.

– El viaje anterior fue a Olavarría, pero si les tocaba salir otra vez iba a ser a distancias mucho más largas que implicarían más días de ausencia en el resto de las obligaciones.

– Julieta Arrozeres: Sí, menos mal que jugamos en casa. Muchas por trabajo y por estudio no íbamos a poder ir. Se hubiera complicado bastante.

– En Olavarría te tocó ser base por la ausencias de Muriel Sauan y Micaela Barriga Naón. ¿Cómo te viste? ¿Es un alivio que ellas vuelvan y puedas regresar a tu posición de escolta?

– VdC: No fue algo nuevo para mí porque cuando era chica jugué de base. No se me complicó tanto. Pero de «2» estoy más segura, es mi puesto y estoy acostumbrada.

– ¿Qué fueron a buscar al primer mini torneo?

– VdC: Estuvo bueno porque nos empezamos a conocer con muchas chicas nuevas. Compartimos un viaje por primera vez. Las chiquitas nos veían un poco alejadas y fue linda la convivencia. También fue positivo que nos medimos con mujeres y eso nos vino bien porque ganamos y levantamos el ánimo. Nuestra autoestima estaba baja porque veníamos jugando contra varones más chicos y las cosas no nos salían bien. Nos dimos cuenta de que no estábamos tan mal.

– JA: Más allá de las derrotas contra los varones U19, ese paso nos sirvió. Nos dio otro roce. Parecía que la estábamos «pateando» y no podíamos meter un pase porque aunque son más chicos, también son más atléticos, más rápidos, más altos y más fuertes; pero finalmente nos vino bien. Y a Olavarría fuimos sin las dos bases y entre todas nos tuvimos que hacer cargo de muchas cosas.

– Que las «chiquitas» se sumen y no desentonen habla muy bien del trabajo de Inferiores.

– JA: Sí. Tenemos algunas Sub 21 como «Chechu» (Igarza) Eve (Brazanovich) y Sofía (Belilla) y otras Sub 17 como Rocío (Bereilh) y Marti (Mirabella) y la verdad es que lo están haciendo muy bien. Hay mucha diferencia pero por suerte no se nota.

– VdC: Se está viendo que abajo hay un muy buen trabajo. Eso hace que las que lleguen no les pase como a nosotras que teníamos que dar un salto más grande. Ahora van a Campus, juegan en Selecciones. Hay un camino más prolijo y su progreso es más adaptado.

– Al ser todo tan amateur y a pulmón, ¿las victorias y las derrotas tienen otro sabor?

– JA: Totalmente. A veces tenemos que rogar en nuestros trabajos para cambiar el horario o en la facultad para posponer un parcial. Por eso en la cancha hay que dejar el 110%. Somos conscientes que del básquet no vamos a vivir, pero es una pasión y hacemos el esfuerzo porque así lo sentimos. Somos un equipo en el que estamos todas en la misma situación, nos conocemos hace un montón y hay un vínculo. No tenemos ninguna jugadora que cayó hace poco y con la que costaría entenderse. Sabemos cuándo hay alguna a la que le pasa algo, o si trae problemas de la casa. Hay un montón de cosas que por ahí en otros equipos no se dan.

– ¿Qué saben de los rivales?

– JA: Que son mucho más fuertes que los que tuvimos en la primera fase. Sin desmerecer a las chicas. Creo que Ben Hur es muy importante y Banda Norte tiene jugadoras nuevas. El paso es muy grande. No hubo punto intermedio. Hay que mentalizarse en que no vamos a ganar tranquilamente ni poder rotar todo el banco. Si después se da, buenísimo.

– ¿Qué deben hacer para pasar de fase?

– JA: Estar muy seguras en defensa. Jugamos bien uno contra uno, pero lo mejor es cuando nos pasamos la pelota. Y si defendemos bien nos da confianza para atacar. Las jugadas están bien entrenadas. Hay que mejorar los bloqueos porque no somos tan altas ni grandotas y se van a venir rivales que sí tienen jugadoras de esas características y que hacen la diferencia.

EL FIXTURE

Viernes

19: Banco Mendoza – Ben Hur
21: Peñarol – Banda Norte

Sábado

19: Banda Norte – Ben Hur
21: Peñarol – Banco Mendoza

Domingo

18: Banda Norte – Banco Mendoza
20: Peñarol – Ben Hur