Caída clara en Bahía

Peñarol tuvo una nueva derrota como visitante. Esta vez, cayó por 85 a 67 ante Bahía Basket. En elquipo local, Máximo Fjellerup con 14 y Juan Pablo Vaulet con 13 fueron los máximos anotadores, mientras que Emmanuel Okoye sumó 15 en el equipo «Milrayitas».

Foto: Prensa Bahía Basket

Por Jordan Pérez Urrutia (@JordanPerezU)

Está claro que la ruta no le viene bien a Peñarol (12-23), y es que volvió a perder como visitante, esta vez por 85 a 67 frente a Weber Bahía Basket (18-17) en el Osvaldo Casanova. Tras un comienzo de juego que generó una desventaja muy importante, los dirigidos por Leonardo Gutiérrez no pudieron remontar el déficit que llegó a ser de 31 puntos. El jugador del encuentro fue Máximo Fjellerup, quien se despachó con 14 puntos, 10 rebotes y tres asistencias. En un “Milrayitas” muy deslucido, el destacado fue Emmanuel Okoye, gracias a sus 15 tantos y ocho recobres.

Para este encuentro, el “Milrayitas” contó con las ya conocidas bajas de Nicolás Gianella y Alejandro Alloatti.

Bahía comenzó el juego con un buen parcial de 11-0 tras un arranque en el que lograron incomodar a Peñarol y ejecutar contragolpes. Las variantes ofensivas fueron claves para dominar a un “Milrayitas” muy estático en ofensiva, que cometió muchas pérdidas (8) y que tuvo claros problemas en la generación de juego; el equipo buscó aplicar jugadas de pick and roll pero los locales lograron anular esas situaciones y sólo permitieron los tiros externos que tanto le cuestan a los de Gutiérrez (2 de 7 en triples). A esto se le sumó la lentitud al momento de bajar a defender a un equipo que tiene como principal premisa correr la cancha y que llegó a estar 22 puntos arriba en el marcador. Este primer cuarto fue de un dominio aplastante por parte de los dirigidos por Sebastián Ginóbili ya que movieron muy bien el balón y lastimaron reiteradamente al “Milrayitas” desde diferentes lados de la cancha evitando así enfrascar sus ataques en una sola vía de conversión (29-7).

En el arranque del segundo cuarto, los locales siguieron imponiendo su férrea defensa en la pintura, por lo que Peñarol siguió viéndose forzado a lanzar desde el perímetro. Consiguiendo puntos, pero a cuentagotas y con mucha imprecisión (2 de 6 en triples durante el período). Con el correr de los minutos, Bahía empezó a apresurarse demasiado en ataque, algo que le redujo efectividad a sus intentos (3 de 14 en tiros de campo) pero aun así pudo mantener esas ventajas que rondaron los 20 tantos basándose en sus buenas series defensivas. Los de Gutiérrez lograron incrementar la velocidad en sus movimientos ofensivos gracias a sus juveniles Juani Marcos y Tomás Monacchi, pero la efectividad siguió siendo esquiva en un equipo que no pudo exhibir una clara idea de juego pero que aprovechó el bajón de los locales para acortar un poco la desventaja. Por su parte, los dirigidos por Ginóbili tuvieron un segundo cuarto muy diferente al primero, con poca rotación de balón y una defensa desordenada, pero aun así se mantuvieron al frente y se fueron al descanso ganando por 14 puntos (42-28).

Al volver de los vestuarios, y rememorando lo ocurrido en el primer cuarto, los bahienses asestaron un parcial de 7-0. En Peñarol todo fue muy individual en ataque y las ideas volvieron a brillar por su ausencia en un momento del encuentro en el que la ventaja ascendió a 25 puntos a favor de un Bahía letal en sus contraataques. Con su segunda escuadra, el “Milrayitas” mejoró un poco su intensidad pero siguió viéndose sobrepasado por el poderío ofensivo de una aceitada maquinaria ofensiva de los locales que por momentos se florearon en los pases y conversiones. Y para colmo de males, a los buenos ataques se le sumaron excelentes series defensivas, situación similar a la del inicio del juego por lo que Bahía hizo lo que quiso y siguió incrementando una ventaja máxima que en este período llegó a ser de 31 puntos. Al último descanso, los locales ganaron por 69 a 44.

En el cuarto parcial, estaba claro que todo iba a ser cuesta arriba más allá de que el tiempo era suficiente para volver a meterse en partido. El verdadero problema era lo que sucedía dentro del campo de juego, en el que Bahía Basket por momentos sacó de la cancha a su rival en base a un gran nivel de juego. En Peñarol las ideas y la precisión no aparecieron y el déficit llegó a ser de 31 puntos en un período que pareció estar de más. El juego ya estaba sentenciado y sólo restó saber el resultado del marcador favorable a Bahía.

En su próximo compromiso, el “Milrayitas” regresará a nuestra ciudad para disputar el que significará su último juego como local en esta temporada regular de la Liga Nacional. El rival de turno será el difícil equipo de Leandro Ramella, La Unión de Formosa, este miércoles 25 a las 21.

Síntesis:

Bahía Basket (85): Luciano Parodi 9, Máximo Fjellerup 14, Juan Pablo Vaulet 13, Jamal Levy 10 y Gerson 7 (FI). Hernán Jasen 5, Facundo Corvalán 1, Santiago Vaulet 0, Rodrigo Gerhardt 7, Leandro Bolmaro, Gonzalo Iglesias y Federico Elías. DT: Sebastián Ginóbili.

Peñarol (67): Nicolás Zurschmitten 7, Todd Brown 3, Steffphon Pettigrew 3, Diego Guaita 10 y Martín Leiva 0 (FI). Alejandro Diez 3, Diego García 2, Juan Ignacio Marcos 9, Emmanuel Okoye 15, Tomás Monacchi 8 y Jerónimo Barón 4. DT: Leonardo Gutiérrez.

Parciales: 29-7, 42-28 (13-21), 69-44 (27-16) y 85-67 (18-23)

Árbitros: Daniel Rodrigo, Oscar Martinetto y Alberto Ponzo.

Estadio: Osvaldo Casanova.