Fin de la ilusión: Quilmes perdió en el «José Martínez» y quedó eliminado ante Lanús
El elenco marplatense perdió en el tercer partido de la serie de octavos de final de la Liga Nacional por 72-61 y quedó eliminado por 3-0. En un partido de bajo goleo, la visita terminó imponiendo su jerarquía en una noche ofensivamente floja del «cervecero» que tuvo a Juane De la Fuente como goleador con 18.

La ilusión del pueblo «cervecero» llegó a su final esta noche. En el «José Martínez», donde sólo había perdido dos partidos en toda la temporada, Lanús fue superior y terminó ganandole a Quilmes por 72-61 para quedarse con la serie de octavos de final por 3-0.
En una noche ofensiva otra vez complicada para los locales, «Juane» De la Fuente fue el goleador con 18 puntos, a pesar de que tuvo 0 de 10 en triples y el equipo, 3 de 24. Para los ganadores de la llave, Nóblega fue el goleador con 21, mientras que Franchino terminó con un doble-doble (10 puntos y 11 rebotes).
Con dientes apretados comenzó el juego porque ambos estaban jugándose mucho y el local necesitaba cambiar la lógica de la serie para que no tuviera tanta fluidez Lanús. Empezó a hacer daño en la pintura con la tarea de Alderete y Nally para anotar los primeros puntos del equipo, pero la ventaja inicial fue para la visita gracias a la efectividad de Henry, Noblega y Merchant. Cuando apareció Moore y sobre todo la entrega de Ríos, el «cervecero» en la última pelota pasó a ganar 18-16 al sonar la chicharra.

El equipo de Bianchelli estaba logrando algo fundamental, imponer las condiciones defensivas del juego y reducir notablemente el goleo de su rival. En ofensiva, con Moore como sostén pero todavía sin «Juane» que llevaba 0/7 en tiros de campo, llegó a sacar una máxima de 6, pero a pesar de esa situación en el partido, nunca pudo aprovecharlo en el otro aro. El «Granate» tuvo un buen cierre y terminó igualando al entretiempo en 34.

El tercer cuarto empezó a ser más para la visita. Apareció Michael Henry, algunos destellos de Whitfield para aprovechar con un 6-0 y sacar una pequeña ventaja. La dinámica era distinta porque se había quedado sin Joaquín Ríos que en una caída chocó contra uno de los tableros de publicidad laterales. El cuarto fue todo color granate. Le aplicó un parcial extendido desde el final del cuarto anterior de 24-7 para sacar 10 puntos de ventaja. Tenía que volver cuanto antes al juego para que no se le escape el partido. En el peor momento de la noche, surgió la defensa de nuevo y el «Momento De la Fuente» para cerrar el parcial 50-53. Nada estaba escrito aún.

Quilmes salió a presionar bien arriba la cancha arriesgandose a la efectividad del rival, pero empezó a perder los rebotes en su propio aro gracias a un ágil Edgar Merchant. El local no pudo bajar la distancia de 6 puntos durante un tramo importante del último parcial, pero estaba cerca aún. Los triples no entraban en el aro propio y Lanús veía enorme el suyo con Nóblega y Reinaudi como destacados. Llegaron al minuto final con 12 de ventaja y pocas herramientas para dar vuelta la historia.
Para sus aspiraciones, Quilmes quedó eliminado demasiado temprano en la Liga Argentina, pero le tocó medirse con uno de los mejores equipos de la temporada sabiendo que la desventaja de localía era un problema extra. Momento de análisis y conclusiones para el «cervecero» que se queda masticando bronca.
