La noche de Quilmes

El clásico tuvo como dueño a Quilmes. El «cervecero» venció a Peñarol 76 a 68 y logró un festejado triunfo en el Polideportivo para ilusionarse con seguir escalando en la tabla de posiciones. Walter Baxley fue el goleador con 24 puntos, mientras que Alejandro Konsztadt fue el destacado en el equipo de Fernando Rivero.

Walter Baxley, como siempre, el dueño de la pelota en Quilmes. (Foto: Carlos de Vita)

Walter Baxley, como siempre, el dueño de la pelota en Quilmes. (Foto: Carlos de Vita)

Quilmes venció a Peñarol por 76 a 68 en el clásico de Mar del Plata disputado esta noche en Once Unidos. El “cervecero” llegó a sacar 18 puntos de distancia, aguantó el embate del campeón de la Liga Nacional y se quedó con un justo triunfo.

Walter Baxley terminó como goleador del partido con 24 puntos, a pesar de que terminó el partido diezmado físicamente por molestias musculares. En el equipo local, Alejandro Konsztadt fue el destacado no sólo por terminar como goleador con 21 puntos, sino porque 14 de ellos los anotó en el último cuarto cuando Peñarol se acercó a 4 unidades.

Con la intensidad lógica de un clásico a esta altura de la temporada, el partido tuvo un inicio favorable a Quilmes con un parcial 6-1 en poco más de tres minutos, pero con poca efectividad en tiros de campo en ambos conjuntos. Como siempre el “cervecero” dependía mucho de Baxley que tenia un duelo particular con Adrián Boccia. Un triple del rosarino emparejó el marcador porque Peñarol se había hecho fuerte en su propio aro, en ese momento hizo su debut Martín Osimani para cerrar el primer cuarto. Dentro de un desarrollo parejo, con bajo goleo y más peleado que jugado, el local se fue en ganancia por la mínima diferencia.

El segundo parcial tuvo muchas infracciones, sobre todo del lado de Quilmes donde se cargaron Vildoza y Maciel con 3 faltas. Ante esa situación, los dirigidos por el “Tulo” Rivero sacaron diferencias para escapase a 6 (25-19) gracias a un goleo repartido, pero principalmente una buena defensa. El “tricolor” reaccionó luego del minuto de Ramella con un parcial 7-0 con la reaparición de Baxley que era bien marcado por Osimani, y pudo recuperar el mando del score. El partido volvió a ser parejo con un buen trabajo de Boccia en el local y la aparición ofensiva de Ivory Clark como factores destacables. Quilmes tuvo un “veranito” que le permitió sacar 12 puntos rápidamente aprovechando la ineficacia de Peñarol y el buen momento de Cequeira en cancha que había ganado confianza. Así pudo terminar el segundo cuarto y el desafío era administrar esa diferencia en el segundo tiempo y no permitir la reacción del poderoso equipo local.

Rivero eligió a Osimani como parte del equipo para volver al partido y encargarse de la marca de Baxley. Durante los primeros minutos, el juego siguió siendo intenso con Martín Leiva tomando protagonismo y buscando en el uno contra uno a Gallizzi, mientras Quilmes siguió con la dupla Cequeira-Baxley marcando los tiempos del partido para dejar la distancia en 18 (39-57). Los locales estaban extrañamente muy poco efectivos y sin encontrar gol en ninguna mano. Quilmes corría la cancha porque aprovechaba las oportunidades que le daba el equipo de Rivero. Primero por un golpe en el ojo, el “cervecero” perdió momentáneamente a Cequeira y luego se acalambró Baxley, justamente sus dos mejores jugadores. Pero estaba ahí Maciel que tuvo un gran cuarto y le permitió a su equipo entrar al último parcial arriba 63-45.

Quilmes sabía que tendría que soportar a un Peñarol que se vendría con todo en búsqueda de la victoria, porque el “milrayitas” ya sabe de remontadas difíciles. Alejandro Konsztadt (14 puntos en el parcial) encabezó los intentos del local para rebajar la diferencia a 8 cuando todavía quedaban 4 minutos. Baxley volvió al campo y era un factor importante, pero estaba diezmado físicamente. Peñarol estaba en su mejor momento de la noche y Quilmes, como le pasa en algunos partidos, no encontraba el gol y llevaba 4 puntos en 7 minutos. La taba se había dado vuelta. Los libres pasarían a ser preponderantes y por esa vía, el conjunto visitante se escapó nuevamente a 10 a poco más de un minuto para el final con un doble de Romero que sentenció la historia.

Quilmes logró imponerse en una nueva edición del clásico de la Liga Nacional ante Peñarol por 76 a 68 y logró uno de los objetivos planteados para recuperarse en la lucha por los primeros lugares. El “milrayitas”, diezmado, tendrá que trabajar para incorporar definitivamente a Osimani que en el segundo tiempo tuvo pocos minutos y tratar de solucionar los problemas ofensivos que tuvo hoy.

Síntesis

Peñarol (MDP) 68: Alejandro Konsztadt 21, Adrián Boccia 12, Franco Giorgetti 8, Alejandro Diez 6 y Martín Leiva 10 (FI), Alejandro Diez 6, Luciano Massarelli 4, Gabriel Fernández 5, Martín Osimani 2 – DT: Fernando Rivero

Quilmes (MDP) 76: Luis Cequeira 8, Walter Baxley 24, Maximiliano Maciel 9, Ivory Clark 14 y Tayavek Gallizi 4 (FI), Luca Vildoza 4, Rubén Wolkowyski 0, Diego Romero 8, Lucas Ortiz 5 – DT: Leandro Ramella

Parciales: 14-13, 31-43 (17-30), 45-63 (14-20) y 68-76 (23-13)
Árbitros: Daniel Rodrigo y Diego Rougier
Estadio: Polideportivo “Islas Malvinas” de Mar del Plata

PARTIDOS IMPORTANTES

Los dos equipos de Mar del Plata tendrán por delante partidos muy importantes ya que se medirán con Obras Sanitarias y Gimnasia de Comodoro Rivadavia, rivales directos en las primeras colocaciones de la Conferencia Sur, sin dudas duelos exigentes para ambos en sus aspiraciones.