Celeste Selent, récord histórico en la Liga Nacional: “Es un lindo reconocimiento a mi esfuerzo de tantos años”
La jugadora de Peñarol se convirtió, con 42 años, 11 meses y 11 días, en la más longeva en disputar un partido de la Liga Nacional Femenina. En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), habló de la emoción por el reconocimiento, el presente del equipo y confirmó que atraviesa su último torneo como jugadora.

Celeste Selent escribió una página especial en la historia del básquet argentino. En la derrota de Peñarol frente a Unión de Bahía Blanca, la experimentada jugadora se convirtió, con 42 años, 11 meses y 11 días, en la más longeva en disputar un encuentro de la Liga Nacional Femenina. Un reconocimiento que la sorprendió y que, según contó en diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), recibió con una mezcla de emoción y vergüenza.
“Cuando terminó el partido tuvimos una derrota, así que no agarré el celular. Una de las chicas me dice: ‘Mirá lo que subió el club’. Fue emocionante. Más allá de tantos años, no soy una jugadora a la que le guste ser mucho el centro de atención, entonces me da un poco de vergüenza toda esta situación. Pero, por otro lado, también es un lindo reconocimiento a mi esfuerzo de tantos años”, expresó.
Selent explicó que no conocía de antemano la posibilidad de establecer la marca. El tema había surgido en una charla informal con sus compañeras, pero no tenía confirmación de que el récord estuviera en juego. Ahora, mientras disfruta de una nueva temporada con Peñarol, su experiencia también es importante para un equipo que busca afirmarse en una competencia de mayor exigencia.
“Desde nuestro lado sentimos que nos falta un poco más de rodaje. Venimos de un torneo provincial con otro entrenador, cambiamos de entrenador e incorporamos dos jugadoras. Tenemos bastante inexperiencia en estos torneos en muchas de las jugadoras, que están dando sus primeros pasos”, analizó. De todos modos, confía en que el equipo crecerá con el correr de los partidos: “Siento que con el correr de los partidos nos vamos a ir sintiendo más cómodas”.
En ese camino, Peñarol afrontará una exigente doble fecha como local frente a Boca y Vélez, con la particularidad de jugar en el Polideportivo Islas Malvinas. “Es un desafío grande para nosotras jugar ahí, jugar con público, con nuestra gente. Es una apuesta linda. Ojalá que haya un poco de hinchada de los dos lados y se viva un lindo partido”, señaló.
También se refirió a la llegada de Javier Bianchelli como entrenador y destacó la buena relación que se está construyendo. “Es una persona muy abierta, muy receptiva. Nos estamos llevando muy bien y yo creo que sabe muchísimo. Una siempre puede aprender, más allá de los años que tiene, y sigue aprendiendo y escuchando”, afirmó.
Sin embargo, uno de los momentos más significativos de la entrevista llegó cuando confirmó que esta será su última participación en la Liga Nacional. Aunque inicialmente pensaba despedirse en el Provincial, decidió extender un poco más su recorrido, pero la decisión ya está tomada.
“El básquet es mi pasión, no sé qué voy a hacer después que termine, pero a la vez también estoy cansada. No por el cansancio físico, porque siempre me mantuve activa y me siento bien, sino por entrenar todas las noches, estar ligada al básquet el cien por ciento los fines de semana y tener que delegar otras cosas del día a día”, reconoció.
Selent contó que intenta disfrutar el presente sin vivir cada partido como una despedida: “Hoy lo vivo y lo disfruto en el día a día, sin pensar que este es el último torneo”. De todas maneras, aclaró que seguirá vinculada a Peñarol una vez que deje de jugar. “No voy a poder dejar el club. Por lo pronto, a nivel torneo, es mi último torneo”, confirmó.
La histórica jugadora no tiene previsto convertirse en entrenadora, aunque sí quiere encontrar una manera de continuar cerca del equipo y de sus compañeras, con muchas de las cuales comparte también una amistad. Así, mientras transita sus últimos partidos, Selent suma un reconocimiento que refleja una trayectoria de perseverancia y amor por el básquet, con la intención de cerrar su etapa como jugadora disfrutando cada momento dentro de la cancha.
