Quilmes llamó a la paz para el clásico

En conferencia de prensa, Quilmes apeló a sus hinchas y los de Peñarol para vivir un clásico en paz el próximo 3 de marzo. Les pidieron a los simpatizantes «cerveceros» que no lleven banderas, pero si una prenda blanca para simbolizar la No Violencia. Además, el clásico de LDD irá el mismo día en el Polideportivo desde las 18.30 a puertas cerradas.

Pablo Zabala encabezando la conferencia de esta tarde. (Foto: Carlos De Vita)

Quilmes realizó esta tarde una conferencia de prensa donde brindó explicaciones de algunas medidas que pretenden tomar pensando en el clásico del próximo viernes 3 de marzo en el Polideportivo «Islas Malvinas» ante Peñarol.

Quien tomó la palabra fue el presidente Pablo Zabala quien indicó entre los puntos más importantes que se debe convocar a ambos clubes para vivir una fiesta del clásico en paz y sin violencia. Además de pedirles a sus propios simpatizantes que disfruten del partido en un marco pacífico, hizo un llamado a los dirigentes e hinchas del «Milrayitas» para que también busquen el mismo objetivo. También indicó el presidente que fueron convocados los directivos de la entidad de Santiago del Estero y Garay, pero no concurrieron.

ESCUCHA PARTE DE LA CONFERENCIA DE PABLO ZABALA

En ese sentido, como una campaña para los «cerveceros» pidieron que no se lleven banderas a la cancha. Más allá de que saben que en muchos casos es el símbolo de la pasión, solicitaron que concurran a la cancha con una remera blanca para evidenciar la búsqueda de la No Violencia. «Es un pedido que hacemos, pero sabemos que no podemos obligar al hincha a hacerlo», señaló Zabala.

La seguridad del partido no sufrirá modificaciones y estimó el directivo que será con 140 efectivos, tal como sucedió en los últimos encuentros. De todas maneras, remarcó que como venía sucediendo cada club recaudará el dinero de las entradas que venda con sus hinchas.

Por último, informaron que el partido de Liga de Desarrollo entre Quilmes y Peñarol se jugará el mismo viernes a las 18.30 en el Polideportivo a puertas cerradas. «Tenemos miedo de que aparezcan violentos si lo jugamos en nuestra sede con público. No queremos esas personas en nuestro club», agregó.

A una semana del clásico, Quilmes llamó a la paz luego de que balearan la sede del club y se sucedieran hechos de similares características en otros puntos de la ciudad; por eso quieren apelar a la buena voluntad de la mayoría de los hinchas del básquet.