Contundente cierre de Peñarol y a esperar el milagro

Peñarol jugó su último partido de fase regular ante Hispano Americano y lo goleó por 95 a 73. Una muy buena actuación ante un equipo que evidenció la falta de competencia por los casos de COVID positivo. Valinotti con 19 puntos fue el goleador pero hubo buen partido de su quinteto inicial. Ahora, debe esperar combinación de resultados para ver si puede seguir en competencia.

Tony Mitchell escondiendo la pelota (Foto: LNB)

Peñarol de Mar del Plata cumplió con el objetivo que tenía en el cierre de la fase regular. Ganó los dos partidos y quizás desplegó mucho de su mejor básquet en la temporada. Esta tarde venció por 95 a 73 a Hispano Americano y ahora deberá esperar una combinación de resultados de tres equipos para ver si puede ingresar en los playoffs.

Recuperado de un múltiple contagio de COVID-19, el conjunto de Río Gallegos no pudo contar con Lucas Gargallo y tampoco con su extranjero Moga Lado. En este último encuentro, no volvió a sumar minutos Diego Gerbaudo. Los cinco iniciales marplatenses estuvieron por encima de los 14 puntos con Valinotti como máximo anotador con 19. Thomas Cooper fue el que más unidades sumó con 20.

Gaines empezó muy bien con el tiro a distancia aprovechando las falencias en el ataque del equipo sureño, sumado a la movilidad de Monacchi que estaba muy metido en el juego. La baja efectividad (5 de 20 en tiros de campo), Hispano la pagaba con puntos en su aro Hispano por lo que el «Milrayitas» llegó a sacar una luz de 16 al sonar la chicharra. En ese tramo, tuvo 4 de 8 en triples.

Peñarol encontró su juego más fluido en toda la temporada, en los últimos dos partidos de la fase regular porque demostró cosas que antes no había podido exhibir ante un equipo que, después del parate por los casos de COVID evidentemente estaba sintiendo el regreso. Así se iba alejando cada vez más ante un apático rival donde sólo Carlos Buemo parecía en condiciones de anotar. La máxima fue de 23 puntos, pero lo cerró con un 45-25.

Santiago Vaulet y Leandro Ramella saludandose en el banco (Foto: LNB)

Cuando volvieron a la cancha, Peñarol siguió haciendo lo que quiso en el partido prácticamente sin oposición. Anotaba desde distintos lugares y manos, pero empezó a responder con sus extranjeros, pero debía defender porque no podía bajar los 20 puntos. Tanta era la diferencia entre un equipo y otro que llegó a sacar hasta 34 en el final del cuarto (79-45).

El último cuarto fue para cerrar este tramo de la temporada de la mejor manera que podía. Tranquilo, disfrutando y dandole minutos a todo el plantel para sellar una contundente victoria y la tranquilidad de haber cerrado una irregular temporada con dos buenos triunfos.

Ahora tendrá que prenderle una vela a los santos y esperar una combinación de resultados para que las chances de jugar playoffs pasen de ser casi imposibles a posible.