Digno cierre de temporada para Quilmes

El «cervecero» no pudo ganar el último partido de la final en la Conferencia Sur en la Liga Argentina ante Villa Mitre a pesar de recuperarse de una desventaja de 20 puntos y, en un desenlace cerrado cayó por 78 a 73. Luciano Ortiz con 20 puntos y 8 rebotes fue el máximo anotador, mientras que José Gutiérrez fue clave en el equipo bahiense con 21 unidades y 9 asistencias. Una gran temporada de Quilmes que se cerró esta noche.

Jeffrey Merchant a punto de tirar un triple. (Foto: Marcos Aramburu)

El papel que ha cumplido Quilmes en la Liga Argentina ha sido muy digno. Encontró la regularidad que tanto buscó en el final de la temporada y demostró de lo que es capaz peleando hasta el último minuto el tercer partido de la final en la Conferencia Sur. Fue derrota 78 a 73 pero con la frente en alto a pesar de no alcanzar ese objetivo de disputar la llave por el ascenso a la Liga Nacional.

En el partido, remontó una desventaja de 20 puntos después de un mal primer tiempo y llegó a ganarlo por 4, pero falló en el cierre con los tiros finales haciendo un enorme esfuerzo físico que se sumó a los partidos acumulados en las últimas semanas de estadía en Viedma.

No tuvo un buen inicio el «cervecero» errando bandejas al lado del aro y sin demasiada efectividad en el tiro a distancia. Tenía que empezar a entrar la pelota para ganar en confianza y de a poco pudo hacerlo. El problema estaba también en el aro propio donde debía defender mejor a un Villa Mitre efectivo cada vez que atacaba sobre todo con Ramiro Heinrich. El equipo bahiense se escapó a 8 (16-8) y obligó a un minuto de Gelpi porque no estaba bien en el juego su equipo. Facundo Gago volvió encendido al campo para un parcial 7-0 que lo volvió a meter en partido. La conducción de José Gutiérrez fue clave y debía bloquearlo el equipo de Mar del Plata que se fue al banco perdiendo por 6 (21-15).

Quilmes estaba perdido ofensiva y defensivamente. Su rival lo aprovechó para sacar una máxima de 13 puntos y eso sucedió porque sólo se mantenía en juego gracias a los tiros a distancia de Luciano Ortiz que era el único efectivo. Cuando él empezó a errar sus triples, al resto del equipo le costaba muchísimo sumar. El control de Villa Mitre sobre el partido era absoluto, en todas las acciones del juego y por más que movía el banco de suplentes Gelpi, nadie le daba respuestas contundentes. Al entretiempo, la ventaja fue de 20 puntos y el «cervecero» debía reaccionar cuanto antes, pero tendría que ir por una noche épica en Viedma.

Raúl Pelorosso subiendo el balón (Foto: Marcos Aramburu)

Cuando regresó a cancha, el «tricolor» era otro. Actitud defensiva peleando cada centímetro del campo y forzando en ataque sobre todo en la pintura con Merchant y Brown. Marcó un rápido parcial 12-4 que encendió las alertas en Villa Mitre por la continuidad lo dejó apenas a 12 unidades promediando el cuarto. Todo lo que había funcionado bien en el conjunto de Di Tomasi, lo pudieron desactivar los marplatenses y así se convirtió en el Quilmes de los partidos anteriores. Brown fue el motor de ese buen funcionamiento. Fue un impresionante parcial 23-7 para irse al último descanso abajo por 4 puntos y un gran esfuerzo durante esos 10 minutos.

Cuando comenzó el último cuarto estiró el parcial a 27-7 para igualar el marcador en 55. En la lucha pelota a pelota, otro triple de Luciano Ortiz en un momento clave le permitió a Quilmes pasar por primera vez al frente en la noche. Raúl Pelorosso empezó a convertirse en el jugador clave con 9 puntos en el parcial que le permitía sostenerse. Del otro lado, respondía Franco Amigo de gran noche nuevamente, más las apariciones del muy buen base José Gutiérrez. En el final, la pelota pesaba mucho pero a Federico Harina no y le permitió pasar a su equipo adelante por un punto en el último minuto. El cierre fue mucho mejor para los bahienses que desde la línea estuvieron precisos y obligaron a tiros incómodos.

La victoria fue 78 a 73 para Villa Mitre porque lo cerró mejor, pero podría haber caído para cualquiera de los dos lados. Dignísimo final de temporada para un Quilmes que mostró su mejor versión en el tramo final y a fuerza de corazón y buen básquet se ganó el respeto de sus rivales.