Gabriel Piccato: «El Mundial nos enseño a ponernos una meta, trabajar y darlo todo para materializarlo»

Por Rodrigo Divito. – El entrenador de Peñarol analizó el armado de su equipo y la particular experiencia que le tocó vivir en China a través de Marca Deportiva Radio (FM 99.9).

Gabriel Picatto habló en Marca Deportiva Radio (Foto: Prensa Peñarol)

Por Rodrigo Divito (@rodrigodivito)

Este jueves, Peñarol iniciará su temporada con la primera presentación del Super 20 recibiendo a Bahía Basket buscando la mejor puesta a punto para la Liga Nacional.

Arribado a la ciudad hace apenas unos días luego de formar parte del cuerpo técnico de Sergio Hernández en la Selección Argentina que fue sub-campeona del mundo, el entrenador Gabriel Piccato habló en Marca Deportiva Radio (FM 99.9) sobre los pocos días de trabajo que han tenido antes de empezar a jugar.

«Estamos en el proceso de puesta a punto, tenemos que agudizar la observación para saber que cosas positivas manifiesta el equipo y tratando de afinar las cosas que pensábamos que podían suceder desde el armado», definió primeramente. El clásico le dio algunas respuestas, pero no todas aún: «siempre es importante no sólo la apuesta en el juego, sino que al ser un clásico rival se ponen en juego los factores emocionales. Me parece que el partido fue altamente positivo».

También el partido dejó problemas físicos en Gabriel Belardo y Cory Johnson, lo cuál no los descarta del debut, pero es posible: «estamos viendo el alcance de las contracturas o el diagnóstico que maneja el cuerpo médico para ver si serán o no de la partida. Tenemos que ser pacientes».

La búsqueda principal será tener un plantel profundo que encuentre respuestas en la banca al nivel de los jugadores titulares. «El desafío nuestro como cuerpo técnico es que los jugadores que están en campo de forma directa o quienes están en el banco, puedan tener el mismo criterio para solucionar lo que propone el rival. En el poco tiempo que tenemos, es más difícil aún. Eso es lo que entendemos como equipo», dijo casi describiendo también lo que sucedió con la Selección Nacional en China.

Para ello, el primer paso es consolidar el grupo y sus relaciones sabiendo que es una base fundamental para el desarrollo deportivo: «no queremos hablar de nacionales o extranjeros, estamos hablando de Peñarol que los involucra a todos. Ahí debe surgir la cohesión. De esas dos cosas emergerá un juego que estaremos observando para ver que podemos sostener en el tiempo. Debemos tener criterios comunes, ver que emerge en el juego y sostener lo que se haga bien».

Mientras estaba en China con la Selección, tenía que ir abordando cuestiones de la pre-temporada pero principalmente lo que ha costado fue armar un plantel competitivo ante los problemas del mercado: «el punto más difícil siempre es el armado, en la Liga Argentina un poco más que en el resto. La vida es así, tenemos que estar preparados para lo inesperado. Contábamos con ciertos jugadores y surgieron las ofertas del exterior que nos obligaron a buscar alternativas. Siento que vamos a ser competitivos y estoy conforme con el armado del plantel».

No fue fácil estar en distintos lugares a la vez con las responsabilidades que eso conlleva porque había que ir ajustando cuestiones desde el gigante oriental: «fueron muchas cosas a la vez, pero como decía alguien la organización vence al tiempo. Intentamos organizarnos ni bien empezamos a trabajar juntos con «Tato» Rodríguez. El primer objetivo era que antes de viajar con la Selección, ya tener los extranjeros y avanzadas las negociaciones; algo que pudimos hacer», destacó sobre la tarea con el Manager Deportivo.

En el armado del nuevo Peñarol, la experiencia vivida en China puede ser importante. Incluso le dejó una enseñanza clave para el propio desarrollo en la vida, ya no relacionado directamente con una cancha de básquet: «lograr una identidad siempre es un gran desafío y siempre es difícil. Acá no sólo se lo propuso, sino se llevó a la práctica. Hay una gran enseñanza que es proponerse una meta, trabajar en consecuencia y darlo todo para materializarlo. Eso es lo que intentaremos hacer con Peñarol también».

Aunque parezca algo paradójico, en el Mundial el resultado no era lo más importante: «nunca interesó el resultado, siempre interesó mucho el proceso. Cuan concentrados estábamos para entrenar, descansar y entender el plan de juego».

Las imágenes quedarán grabadas eternamente en sus retinas, pero su trabajo no lo dejó disfrutar demasiado de las enormes emociones que vivió durante la experiencia en China: «no damos rienda suelta a la emoción porque sino perdemos claridad», dijo. Pero luego recordó uno de sus momentos favorito: «en la volcada de Gabriel Deck contra Serbia me pasó y me emocionó ese momento porque vimos el esfuerzo, como se gritó y el compromiso hasta el final», sintetizó.