Luca Vildoza: «Sólo puedo decir gracias»

Después de su último partido en Quilmes, Luca Vildoza habló sobre la sensaciones de una despedida muy emotiva: «he madurado bastante esta temporada y llegó mejor a Baskonia, sé que voy a un buen lugar».

Luca Vildoza se despidió de Quilmes. (Foto: Carlos De Vita)

Fue una noche emotiva como pocas y que se postergó en varias oportunidades por lo que esos vaivenes generaban una expectativa particular. Cuando San Lorenzo sacó la diferencia definitiva que sentenció la serie final de Conferencia Sur de la Liga Nacional, todas las miradas fueron con él, que indefectiblemente rompió en llanto.

Luca Vildoza cerró su primera etapa en Quilmes con 6 años que terminaron de una manera esplendorosa y formando parte de un equipo que luchó en el primer nivel cargándose equipos fuertes de la competencia. «Hicimos una gran temporada, pero estos años que estuve acá entregué todo y la gente me apoyó en todo momento. Se que voy a un buen lugar», dijo sobre su paso al Baskonia la próxima temporada donde será dirigido por Pablo Prigioni.

Este era «su» año porque el equipo se armó alrededor de él y le permitieron que se luzca aún más logrando ese salto de calidad que precisaba para llegar a la liga ACB: «maduré bastante, más que nada en los playoffs donde jugamos a un gran ritmo. Me voy contento y agradecido. Respeto mucho al club y su gente y sólo puedo decir gracias». Además, destacó las buenas sensaciones con las que terminó la temporada: «llego de otra manera a España, había empezado la temporada bastante flojo y ahora me voy muy contento y muy bien físicamente». 

Una parte de esa alegría que se lleva mezclada con la tristeza de dejar el lugar donde creció, tiene que ver con el grupo humano que armó Quilmes para una temporada donde parecía, incluso, que no iba a jugar: «desde el primer amistoso con Temperley que nos comimos un sanguche y luego perdimos, dijimos que iba a ser una temporada muy dura, pero armamos una química de equipo que no se ve muchas veces. En los altibajos siempre tuve al equipo atrás», destacó Luca.

Si bien se va a España donde los hinchas también son muy apasionados por el básquet y además, tienen un cariño especial por los argentinos, sabe que extrañará sentirse en casa: «es difícil despedirme por más que se como es la gente en España, siempre me hicieron sentir un niño mimado». 

Todavía procesando todo lo que atraviesa y sin darse cuenta del todo que cerró una etapa, descansará apenas unos días para después poner la mirada en los próximos objetivos que son realmente enormes: «pondré la cabeza en la Selección y me quiero relajar un poco. Le quiero agradecer a los hinchas porque me hicieron muy feliz todos estos años y a la dirigencia que quiso formarme siempre como jugador», concluyó.