Guido Lombardi: «Lo tomo como un privilegio, llegar a una final y ganarla es algo muy difícil»
El asistente técnico marplatense de Gimnasia de Comodoro Rivadavia analizó en Marca Deportiva Radio el camino hacia la conquista de la Liga Nacional, destacó la fortaleza colectiva del equipo durante la serie ante Quimsa y confesó las sensaciones personales de conseguir el primer título de su carrera.

Apenas unos días después de consagrarse campeón de la Liga Nacional con Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, el marplatense Guido Lombardi todavía disfruta de un logro que calificó como «un privilegio». En diálogo con Marca Deportiva Radio (FM 99.9), el asistente técnico repasó el recorrido de un equipo que terminó levantando el trofeo después de una temporada construida con paciencia, convicción y un crecimiento constante que, según reconoció, nunca tuvo como objetivo inicial alcanzar el título.
«Siempre fuimos un partido a la vez y creo que eso fue lo que fue construyendo la mentalidad del equipo. Esa unión hizo que nunca nos desesperáramos», explicó Lombardi al recordar el proceso que llevó a Gimnasia hasta la serie decisiva frente a Quimsa. Si bien el conjunto santiagueño aparecía como uno de los grandes favoritos por la jerarquía individual de su plantel y la experiencia de su entrenador, el cuerpo técnico entendió desde el comienzo que debía enfocarse exclusivamente en cada encuentro. «Sabíamos que Quimsa tenía muchísimo talento y que no podíamos distraernos con ninguno de sus jugadores. Después del segundo partido empezamos a creer que realmente podíamos ganar la serie», recordó.
La ventaja de 3-0 que consiguió Gimnasia pudo hacer pensar que la final había sido sencilla, aunque Lombardi aclaró que el dominio estuvo mucho más relacionado con la identidad del equipo que con el resultado. «Creo que nosotros dominamos la serie. Pudimos jugar mucho más tiempo a lo que queríamos nosotros que a lo que proponía Quimsa. Cuando el equipo estuvo conectado, controlamos las situaciones que buscábamos generar», señaló. En ese contexto destacó especialmente el compromiso colectivo para sostener el plan de juego durante toda la definición y el aporte de un plantel largo que respondió cada vez que fue necesario. «La segunda unidad hizo un gran trabajo durante todos los partidos y eso también fue una de nuestras fortalezas», agregó.
Ese funcionamiento colectivo fue el que terminó marcando la diferencia para un equipo que encontró en la solidaridad defensiva uno de sus mayores argumentos. Lombardi puso como ejemplo el trabajo realizado sobre Brandon Robinson en el sexto juego, cuando la principal referencia ofensiva de Quimsa no logró convertir durante todo el primer tiempo. «Hay mucho scouting detrás, pero también un enorme desgaste físico y una gran aplicación de los jugadores para creer en el plan de juego. Eso fue determinante», explicó.
Más allá del análisis táctico, el entrenador marplatense reconoció que la conquista tuvo un significado muy especial en el plano personal. Con apenas ocho años dentro del básquet profesional, jamás imaginó llegar tan rápido a una consagración de semejante magnitud. «Lo tomo como un privilegio. Hay entrenadores que tienen muchísimos años de carrera y nunca pudieron vivir algo así. Haber llegado y ganarlo tan pronto me hace sentir un privilegiado», afirmó. A la vez, destacó el respaldo permanente de su familia, su novia y sus amigos durante una temporada en la que debió pasar mucho tiempo lejos de Mar del Plata. «Lo pude disfrutar acompañado por mi familia, que siguió todos los partidos desde acá, y por muchos amigos que siempre estuvieron escribiendo y alentando. Estando tan lejos eso también se siente muchísimo», expresó.
El contexto que rodeó la consagración también dejó una marca imborrable. Gimnasia volvió a conquistar la Liga Nacional después de muchos años y toda la ciudad de Comodoro Rivadavia vivió la serie con una intensidad especial. «La gente acompañó todo el año, incluso cuando arrancamos mal. Es un club histórico de la Liga y la ciudad siente muchísimo al equipo. Nosotros también sentimos la responsabilidad de representar a Comodoro», comentó. Esa identificación quedó reflejada en el sexto partido, cuando el estadio presentó un clima extraordinario. «No se podía hablar. En los tiempos muertos estábamos uno al lado del otro y teníamos que gritarnos para escucharnos. Fue impresionante», recordó entre risas.
Después de la premiación llegó el momento de compartir la alegría con la gente. La invasión controlada del campo de juego, las fotos con los hinchas y la posterior caravana por el centro de la ciudad terminaron de completar una noche inolvidable. «Primero pudimos festejar entre nosotros y después compartirlo con la gente. Más tarde fuimos en caravana al centro de Comodoro. Hacía muchísimo frío y viento, pero las calles estaban llenas de personas. Fue un cierre perfecto», resumió.
La celebración, sin embargo, tendrá una pausa breve. Como sucede con todos los finalistas de la Liga Nacional, el tiempo para descansar es escaso y la planificación de la próxima temporada ya comenzó. Gimnasia deberá afrontar además la Basketball Champions League Americas, por lo que la dirigencia ya trabaja tanto en el armado del plantel como en las reformas necesarias del estadio. «El receso es corto. El club ya está trabajando porque hay que hacer modificaciones en la cancha para jugar la Champions y también empezar a definir el plantel. Pero por suerte nos toca vivir ese descanso de la mejor manera posible», concluyó Lombardi, que regresará a Mar del Plata con el orgullo de haberse convertido en campeón de la Liga Nacional.
